miércoles, 17 de junio de 2015

I Triatlon Salamanca MD Desafio Castilla y León 2015

Y ya tocaba si, algún día de este año tenía que hacer alguna carrera multideporte y ha tocado cerca de mi pueblin, así que al lio.
Viernes por la mañana y salimos parte de la comitiva dirección Salamanca (el resto de telerines irían el sábado). Prefería ir con tiempo, el triatlón era el domingo pero, cuando se puede, pues se aprovecha. Llegada a Santa Marta, el pueblo donde he pasado casi toda la infancia en vacaciones, ni Marina D´or ni Peñiscola, yo era de pueblo, así que había que ir.
El sábado decido dar una vueltica corta con la bici, para ver que todo está correcto y cuando regreso, me acerco con mi sobrina, aprovechando la proximidad, para ir a por el dorsal dando un paseíllo. Después, comida con familiares, mi estado de saturación de pasta empezaba a estar hasta las narices, pero me tocó ser el raro, again, jeje. Y sin más, a la cama prontito, que a las 6 toca la retreta.
Tempranito suena el despertador y medio dormido hago los quehaceres matutinos, últimos preparativos y a por ello. Mañana fría, con nubes y pinta de llover, pero como ante eso no se puede hacer nada, mejor pensar en otras cosas. Aparco cerca de los boxes, y antes de hacer nada, oteo como va a ser un poco todo el jaleo. No solo no he hecho ningún triatlón este año, sino que encima me lio la manta a la cabeza y hago un medio, así que la preparación previa cambia un poquillo.

Foto Aita
Lo primero que me encuentro son unos box, con muy poco espacio entre bicis y por el carril central, que es por donde tengo que salir, así que preparar las cosas hace que tenga que hacer algún contorsionismo mas de la cuenta, pero después de un rato repasando, creo que lo he dejado bastante bien y me salgo.
Primeras charletas con la gente, no hay tanto conocido, pero alguno que otro chavalote del norte se ha dejado caer. Poco antes de la cámara de llamadas, troto un poco para lubricar el cuerpo y me enfundo el neopreno para entrar a la hora y que no me sancionen. 

Foto Aita
Paso de lista como en el cole y bajamos al rio. Desde que me apunté llevaba esperando este momento, en el rio Tormes es donde yo “aprendí” a nadar, esa era nuestra piscina de pequeños, con sus corrientes, sus pozas y sus cangrejos, ahora me resulta impensable que hagan cosas así. Pues nada, ahí me meto y comienzo a dar unos largos, oigo algunos quejidos de que el agua esta fría, estos no han ido al cantábrico… y sin mucho más que contar se da la salida.
Somos unos 200 y los primeros metros no resultan nada agobiantes, puedo nadar por donde quiero y no hay golpes ni roces.

Foto FOTOS EDS
Los primeros 500m son una especie de incomodidad por tener la sensación de no tener fuerzas ni en brazos ni en piernas, pero es algo que me pasa habitualmente, así que solo espero el momento de coger ritmo. Van a ser 2 vueltas y apenas hay corriente (aunque algo se notaba, más que nada por los tiempos de ida y vuelta). A partir del primer giro empiezo a nadar más a gusto, no más rápido, pero si de una manera más sosegada. Intento coger algunos pies, pero como soy muy malo para ello, solo me limito a seguir a los que tengo delante y punto. Así trascurren los 2000m, como siempre regalando distancia, si es que…
Salida del agua bastante adelante y entre que hay que entregar el gorro para la toma del tiempo y me tengo que bajar el neopreno, al final casi no hago ni una cosa ni la otra, me aturullo y me quito el gorro, que es lo importante y a seguir. 

Foto FOTOS EDS
Ahora es cuando toca pensar, que cojo, como lo cojo y demás, a estas que voy a salir, me comentan que tengo que meter el neopreno en la bolsa, así que vuelta a dejar la bici, a lo que manden , que es mejor que perder 5 min en el penalti box (gracias por avisar). A partir de aquí es cuando empieza de verdad el triatlón, por una parte creía estar más tranquilo, porque había menos desnivel acumulado del que en un principio pensaba, pero el perfil es el perfil y ese sí que no engaña. Salida del pueblo y ya empezamos con subidita, cada vuelta va a constar de cuatro sube-bajas y un último trozo de unos 5 Km en descenso hasta meta, y así 4 veces. A la suma de este rompe-piernas hay que añadir el estado de la carretera, rugosa y en muy mal estado en su mayoría, lo de la dureza bueno, cada cual lo que hay, pero lo del del firme sí que no lo veo adecuado para la celebración de algo así, pero bueno es lo que hay, quedan 90 Km por delante y para colmo se une a nosotros el viento para completar la cuadratura del círculo…

Foto Ama
La primera vez que me cruzo con Asier el Vibiker, entre ánimos, me dice que voy 9º, sé que va a ser efímero y a partir de ahí me siento como un pastor pero de los malos, a conta gotas se me escapan las cabras, me pasan en llano, les paso en subida, pero al final se van alejando poco a poco. La primera vuelta la doy en plan aprendizaje, para ver cómo me tengo que regular y es un privilegio el poder contar con la carretera cerrada, sin peligro de vehículos. En la segunda me encuentro mejor, sin tener la incertidumbre de por dónde voy a ir. 

Foto Aita
Voy comiendo más o menos como tenía pensado, la hidratación tampoco la descuido, pero al no hacer mucho calor tampoco me obsesiono. Lo único bueno de las vueltas es que  el espectador te puede ver más veces y no se le hace tan aburrido, justo al revés que a nosotros, pero esos ánimos se agradecen. Tercera vuelta sin pena ni gloria y cuarta con unas ganas de acabar que no te puedo ni contar. El único trozo que me gusta, son los últimos Km donde bajas directamente a la ciudad de nuevo, donde puedes mantener un ritmo constante, cosa que en los demás sitios es imposible. En esta última vuelta agradezco a un grupo de gente que se ha puesto a animar en el sitio más recóndito del circuito, pero con sus megáfonos y su música valía la pena pasar por ahí, menudos fieras. Y ahí estoy yo llegando a los box y preparando la bajada a la media maratón, bufff que recuerdos más malos me venían cada vez que me acordaba lo que iba a sufrir todavía.

Foto Rakel 
Me coloco los calcetines, me cojo la naranjica para el camino y a ver que nos depara. De nuevo van a ser 4 vueltas y aunque básicamente es llana tiene 4 o cinco de esas subidas que matan. Comienzo con un dolor de espalda terrible que me molesta de sobremanera, cada zancada es una punzada que me impide coger aire, pero espero que se vaya pasando cuando el cuerpo se acostumbre a los impactos y a la verticalidad. La primera vuelta entre eso y que en las subidas tengo amagos de que se me suban los isquios, no lo paso nada bien, el único consuelo es que me he comido 5 Km.

Foto Aita
En la segunda intento cambiar un poco la forma de correr aprovechando que el dolor de espalda ha disminuido y es en la que más a gusto me encuentro. Los tiempos no son para tirar cohetes, pero es lo que hay y hay que acabar.
La gente que ha ido, en su mayoría se ha volcado con los corredores, da igual quien seas, siempre tienen ánimos y en cada sitio hay una persona que te quedas con ella. Tercera vuelta y empieza a decaer la cosa, mi sobrina a mi paso incluso me echa carreras por fuera de la pista y encima me gana la muy perra. 

Foto Ama
Por suerte llego a la última vuelta, me noto vacío, sin fuerzas para mover las piernas, pero es la última y aunque los tiempos se han disparado, lo único que me importa es llegar a meta. Voy engañándome y poniendo metas próximas, “va si solo es hasta ese puente, va si el giro está ahí al lado, bueno ultima cuesta, cruzar el puente y lo tienes hecho…” y de esta manera consigo llegar a la última subida que me lleva hasta línea de meta, el speaker me da la llegada y me agacho para la medallica (que me tengo que apoyar en la chica porque casi me caigo, jeje).

Foto Luisa
Llego en 19ª posición en 4h 57min 37s agotado como un perrillo, pero contento y satisfecho de lo realizado. Como estaría mi cabeza desde el minuto uno, que como anécdota (y esta es otra más para la colección) he llevado las gafas sin un cristal, que se me habrá caído al inicio de la bici y no me he dado cuenta, así que he ido a lo Terminator por todo Salamanca, jeje.


Para finalizar, me coloco en la zona de masajes, lo necesito más que a nada, y cuando me toca, gracias al profesional que me hace ver las estrellas, disfruto a posteriori de una recuperación mejor de lo esperado. En general lo he visto bien organizado, con buenos voluntarios (que se les reconoce su trabajo) aunque habría que trabajar el sector de bici, pero como digo, bastante bien.

Ahora solo queda comer de nuevo con las family y despedirse hasta una nueva vuelta, que en mi caso, cada vez son más escasas.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Maratón Martín Fiz 2015 - Carrera 10Km

Posiblemente de las carreras y mira que he hecho algunas, que con más desinterés he ido a correr. Si, el nombre muy bonito y todo eso, Maratón de Martin Fiz por todos los lados, pero a medida que se iba acercando el día, se iban viendo más la cosas mal organizadas, pero bueno el dorsal lo tenía y era una carrera más.
Día espectacular, incluso calor, para los que no han realizado como yo el recorrido corto de 10 Km,  es lo que tiene la variedad de distancias.  Había que madrugar un pelín, puesto que empezaba a las 9 de la mañana, lógico si se tiene en cuenta que la Maratón  se va a alargar bastante. Pues eso, que allí estaba yo media horica antes preparándome para el jaleo. Calentamiento idóneo, ánimos incondicionales de los pupilos del Bako (así se llamaba en mi época) que no podían faltar, charleta y mucha animación por la zona céntrica de Gasteiz.
Después de los preparativos, me voy acercando a la zona de salida y aquí es donde empieza la aventura. De los creadores de “Pongo una curva a 100 metros de la salida” (de la media maratón de Vitoria 2013, llega una nueva entrega de “Se sale así, por mis coj….” Se les había comentado a los organizadores mediante redes sociales, y por lo que me han dicho después, en persona, que la salida que habían preparado no tenía sentido, incluso se les dieron algunas alternativas, pero por lo visto, sacaron más nota que otros en los exámenes de EGB (solo les falto poner a los patinadores los últimos)
Así que se da la salida saliendo los maratonianos, después los de la media y por ultimo “los populares”, estamos hablando, según la organización de 5000 personas.
Por lo menos se han dignado en dejar un pequeño tiempo de diferencia y la primera recta se puede hacer como una carrera normal, pero antes del primer kilómetro empiezan las retenciones en la M30. La carretera esta petada y no hay apenas sitio por donde pasar, comienza el Slalom que ni el mismísimo Alberto Tomba. Los de la media están casi más pendiente de lo que se les viene encima que de su propia carrera y los de detrás intentando crear las menos molestias posibles. Entre coches para ir por la acera, por la hierba de las rotondas, vamos la gran aventura. Lo único bueno, por engañar un poco a la mente, es que estas adelantando continuamente, pero eso no me vale, esto no es serio, pero como me han llegado a decir, lo importante es la Maratón (que por supuesto), vosotros sois populares.  Me imagino que los de la media lo habrán vivido parecido pero un poco más llevadero.

Foto Jose Cruz "Benetan"

Bueno al lio, en los lugares que hay algún pequeño sendero en las orillas intento apretar, a la par que me voy encontrando con conocidos que me animan, esto hace que me emocione y vaya más rápido de lo que debo, pero están bien esos animillos, thanks. Sobre el 3 se empieza a despejar la zona, ya los grupos se han ido estirando y hay más espacio para pasar. Estamos en la zona de Salburua y el solecito empieza a picar, pero todavía tengo txispina para intentar darle a las voladoras ;)
Por la avenida del Cantábrico empiezo a ver el globo del 1:25 y me pongo como objetivo el hinchable. Lo rebaso antes de llegar a la recta del Boulevard y me planteo nuevo objetivo para no pensar en la luz roja que se me está empezando a encender, con el dron como espectador de lujo. 

Foto Aita
Digamos que esta segunda parte de carrera, sin tener grandes desniveles, pica un poco hacia arriba y las patejas lo notan bajando considerablemente el ritmo. Esta vez al llegar a la rotonda comienzas a retornar hacia el centro y eso motiva, para volver a ver gente y sobre todo para continuar la cuenta atrás. Antes de llegar a la calle Francia rebaso a la que a la postre seria ganadora de la maratón, la animo y sigo a lo mío que bastante tengo. 

Foto Rakel
Queda una pequeña subida y después seguir bajando por el Corte inglés para acabar llaneando por las calles peatonales. Me desvío en mi salida, para encarar la calle fueros, veo a uno delante mío, no me suena que estuviese en mi misma salida, además está demasiado lejos para ir a por él, por detrás no hay peligro, así que encaro la última recta, con los ánimos de la gente y con mucha tranquilidad. 

Foto Web Martin Fiz
Línea de meta cruzada en 37:44 en sexta posición (según tiempos, porque personas han entrado alguna más, que no se por donde habrían salido y encima no salgo en la clasificación, a pesar de haberme puesto en contacto con ellos y para más cachondeo, pongo mi dorsal para el diploma ese y aparece otra persona, profesionales, muy profesionales....) Actualización "tras varios correos se corrige la situación de la clasificación)


Saludo a los participantes, con el desconcierto de algunos en la lucha por el podio, que no sabía exactamente como había quedado, cosa normal con este desbarajuste y me retiro a hidratarme un poquillo. Después de coger la mochila y hablar con la family, vuelvo sobre mis pasos para saludar a más gente que está entrando. Tenía pensado ir a la pisci y luego volver para ver a los de la media, pero ante el gran día que hace, cambio de planes, me quedare para animar a los que van entrando y luego cogeré la bici. 


Foto Rakel
Este cambio de planes hace que vuelva a la meta por la parte trasera de la virgen blanca, donde sucede el “encontronazo” premeditado, entre dos patinadores. Veo como uno cae, yo pienso “pero si son del mismo equipo!”, observo como le está costando respirar y de la sorpresa, paso a ser partícipe de la asistencia al corredor. Después de estar un rato, empieza a respirar mejor y aconsejo que llamen a los sanitarios para que le vean mejor, así que cuando vienen estos, me despido, todavía sin salir de mi asombro.  Con el paso del tiempo, me empiezo a enterar, lo primero de quienes eran y comienzo a intuir diversas cosas del asunto, eso sí, la acción muy sucia, “campeón”.

miércoles, 22 de abril de 2015

XVI Duatlon Azkotia - Euskal Herriko Txapelketa 2015

Pues con el último duatlón del País Vasco, empiezo la andadura en las carrerillas de este año. Azkoitia, como no, era el lugar, me encanta por como lo que organizan y me parece un gran duatlón. El sábado la meteorología no es que sea mala, sino que a la hora en que me pongo a comer, empieza el diluvio universal en Gasteiz, lo que me hace pensar en si ir o no. Han dado alerta amarilla por tormentas y la cosa no pinta nada bien, pero bueno, habrá que ir a ver como está el panorama. Maletón preparado y como siempre (y más en las primeras) sensación de que se olvida algo.
Lugar conocido, sitio para aparcar y a bajar todo para ir a por el dorsal. Por el camino ha seguido lloviendo y la carretera esta mojada, lo que me hace estar con muy pocos ánimos para competir, pero entre que te encuentras a unos y charlas se te van pasando, así que me dispongo a preparar todo para que no me pille el toro. Empiezo a sacar las cosas, se me había difuminado de la cabeza, la rutina a seguir a la hora de colocar las cosas, con lo que repaso un par de veces la situación y doy comienzo al calentamiento.

Foto Festak.com
El circuito es igual que el año pasado, me dirijo a otear la cuestarraca del último sector y si, sigue donde estaba, jajá. Calentamiento aceptable y con la salida de las féminas voy a dejar la chaqueta , cosa que no consigo porque no veo a mis aitas por ningún lado, por suerte y gracias a Asier, me dice que me la guarda un familiar suyo, bueno, una cosa menos, thanks.
No voy a estar en la pomada, por lo que me coloco en tercera-cuarta fila a la derecha. Y entre que juego con el pulsómetro, para poner una cosa que al final consigo a medias, me planto en el momento de salir. Pistoletazo, empujones y sálvese quien pueda, en menudo lio me he metido nada más empezar. Salen fuertes y en cuanto encuentro un hueco me coloco en situación cómoda. Por la inercia de los primeros metros, voy bastante por encima de mis posibilidades, pero estoy en grupo y eso es un puntito más. 


Foto Aita
La respiración parece que empieza a estabilizarse al dar la primera de las 3 vueltas, pero no quiero seguir estando tan rápido con el gancho y me descuelgo quedándome en cabeza del grupo que nos precedía. 

Foto Festak.com
De esta manera damos la segunda vuelta, pero poco a poco mi nivel de sufrimiento comienza a mermar y en la última vuelta me dejo caer para acoplarme a un compañero y así poder dar los últimos 3km con más brío. Tenemos a los de adelante a escasos metros y vamos dialogando entre los dos de que tenemos que hacer una transición rápida para poder enlazar.
Llegada a la T1, objetivo, hacerla lo más fluida posible para cazar a los de adelante. No me ha salido muy mal y tengo a tiro a tres. 

Foto Nuria
Me meto el sprint del siglo sin tiempo de atarme las zapatillas para pegarme a ellos, cosa que consigo en el primer Km  y con un dolor de piernas elegante.  Entre tanto, alguno que otro consigue entrar con nosotros y empezamos a dar relevos bastante efectivos. La pequeña pendiente hace que se me empiecen a subir los gemelos, cosa que a veces consigo relajar cambiando la cadencia, pero que será la tónica general de todo el sector. La lluvia que había parado, ha hecho que la carretera este bastante seca y eso le da otro matiz más positivo a este sector. He salido de corto y comienzo a pasar frio, espero que no vaya a más. Sobre el Km 10 contactan con nosotros más perseguidores y ahí es donde se empiezan a hacer intermitentes los relevos. A pesar de ello conseguimos alcanzar al segundo grupo de carrera, un poco antes de llegar arriba, con lo que algo hemos ganado.


Foto Festak.com
La bajada, se hace muy rápida y a pesar de diversos ataques, nadie es capaz de salir del grupo. De esta manera llegamos a las inmediaciones del pueblo de nuevo y tras un momento de confusión por algún cruce mal señalizado nos disponemos devorar los últimos 2 Km del sector. En este momento, comienza a caer una chaparrada espectacular, por suerte estamos llegando y no hemos tenido que sufrirla en exceso.La bajada de la bici se hace muy peligrosa por la calle estrecha y los adoquines mojados del firme, con lo que bajo con mucho miedo de caída y en cuanto pongo los pies en el suelo deslizo un poco pero consigo controlarme. 

Foto Festak.com
Nos hemos juntado unas 20 personas y dejar la bici hay que tomárselo con paciencia, eso si después de colgarla y coger las zapas de nuevo vamos todos a la carga, con algún empujón que otro, pero sin importancia.
Primeros metros, se suele correr raro, pero este año es exagerado, parezco uno de los patos que andan por el riachuelo de debajo del puente, que sensación de inutilidad, jajaja.

Foto Aita
Poco a poco voy recobrando, no las fuerzas pero si la zancada. Este año sin presión de jugarme nada, me tomo estos últimos Km de una manera más “relajada” lo más rápido que puedo, pero sin agobiarme. Primera vuelta y cojo la cinta correspondiente al paso. La cuestica esta última vez, se me atraganta y apenas subo con velocidad. Recupero en la bajada y pienso en el llaneo que me va a hacer llegar a la meta. Encaro la recta, miradita hacia atrás, nadie en el horizonte y cruzo la línea. Puesto 22º con 1h 49m 55s

Foto Nuria
La verdad que a pesar de lo que he sufrido en partes, sobre todo en carrera a pie, me lo he pasado en grande. Por último, a  comer un poquillo y por fin, saludar en persona a Nuria, una de las buenas fotógrafas que plasman con su máquina lo que luego, con el paso del tiempo, ayudara a recordar este momento. 


miércoles, 24 de diciembre de 2014

37ª Media Maratón Vitoria Gasteiz 2014

La mecha de este 2014 se va acabando y con la media maratón de Vitoria damos por finalizado el año oficial de carreras en todas sus variantes. Mañana perfecta donde las haya para correr, frio, ausencia de viento y ganas, no hace falta más para vestirse de corto. Después de organizar todo lo necesario, cojo la bici y me dirijo a Mendizorrotza para cambiarme. Al igual que el año pasado, petado de coches y gente en las inmediaciones, al igual que repitiéndose la escena pasada, la gente cambiándose, en pleno pasillo de taquillas habiendo espacio más que suficiente en los vestuarios, parece una repetición ;).
Mientras me cambio comienzo con las primeras charletas del día y en cuanto estoy listo me dispongo a trotar. Los días previos no he realizado apenas actividad, con lo que puedo empezar con soltura. Vuelta al perímetro del polideportivo y estiramientos llenan estos primeros instantes. 20 minutos para el comienzo y llevo la chaqueta a la taquilla, más o menos está el pescado vendido por aquí, así que últimos calentones dirección a la salida y allá que voy. Por fin, la organización piensa un poco y pone una salida digna de un evento con más de  4000 personas, nunca es tarde. Este año hay 3 cajones de salida por tiempos, con lo que me coloco en el que me toca y espero cuan simio enjaulado a que den la salida.
Se acerca la hora y sin apenas agobios dan la salida. Primeros metros rápidos, comentario de “venga que ya está hecho” se oye de una espectadora, no me jodas, jeje, en bajada como era de esperar y sorteando la rotonda se va formando grupo inicial. De todas las veces que he hecho esta carrera esta ha sido con diferencia la más limpia de todas, buena para los corredores y buena para la gente que lo está viendo. Primer Km rapidísimo, pero entraba en los planes, así que a calmarse un rato. 

Foto Rakel
En la avenida, hay un pequeño grupo que se está alejando un poco y como tampoco van mucho más rápidos que yo, salto para unirme a ellos, calentón que refrigero al llegar a su altura.
No me noto muy mal, si bien es verdad que no llevamos ni una cuarta parte de la carrera, pero voy encontrando ritmo. Pasadas muy bonitas por las zonas de más público, que hacen ampliar la zancada. La pequeña subida de Portal de Castilla, hace que me quede rezagado y no recupero hasta volver a pasar por delante de Mendi. 

Foto Fitgüne
Llegamos a una gran recta, para llegar hasta Adurza, pasando por Zumaquera. En mi cabeza solo pienso en llegar a la calle los Herrán, lugar que me agrada recorrer por su mínimo descenso. Tengo referencia visual en todo momento de la gente de adelante y mantengo la distancia, pero a partir del 8 empiezo a oír llamadas del infierno, las piernas se comienzan a poner pesadas, aun así todavía no me impide rodar bien, con lo que espero que solo haya sido eso, una advertencia pasajera.

Foto Saioa
A lo lejos se vislumbra el arco de los 10 Km y a pesar de empezar a no estar a gusto, paso por el con un buen tiempo de 35:53. Me alcanza un nuevo grupo, parece que la tónica va a ser esa, la ir siendo alcanzado en vez de alcanzar. Normalmente no suelo ser espectador de estas cosas, pero, al dar la curva para volver a retornar hacia Iparralde, del grupeto de unos 10 con los que iba, un lumbreras decide que 21 km a lo mejor se le quedan largos y se mete una recortada que ni delante de un toro, que le lleva del último puesto al primero (que mira, si lo hacemos todos o la mayoría, pues yo que, se lo hace, pero a mí se me caería la cara de vergüenza al creerme el más listo de la clase).
A parte de la anécdota, todo sigue parecido, yo empezando a sufrir dolores en las piernas y quedando descolgado de todo grupo. Subiendo hacia la calle Francia, más de lo mismo, llega un grupo e intento seguir, en esta ocasión está formado por Javi del Arabatri, que me dice que me pegue a ellos, lo intento, la verdad que esta vez lo intento con más ganas, incluso veo que mira para atrás para seguir animándome a ello, se lo agradezco como el que más, pero estoy roto y me libero de la goma que me estaba colocando. 

Foto Saioa
Kilómetro 14 y ahora sí que no tiene solución, tengo los cuádriceps destrozados, cada zancada en un dolor indescriptible. Siempre he dicho que se corre como se entrena, por lo que sabía que esta situación iba llegar, lo que no me esperaba es que fuese tan pronto ni tan doloroso.

Foto Rakel
Aquí la situación se convierte en supervivencia, primer objetivo no andar y segundo no retirarse, así que literalmente, aprieto los dientes y me vienen recuerdos de la media maratón final del tri de Vitoria y eso no fue tampoco nada agradable. No sé si es suerte o desgracia, pero retornamos hacia la parte más afición de la carrera. Intento ir lo más digno posible, van cayendo inevitablemente los segundos en cada parcial y eso unido a que ves que la gente te va pasando sin poder hacer nada, me mina moralmente.

Foto Aita
Después de la larga (a mi ahora todo se me hace largo, jeje) recta de Manuel Iradier, llega la cuesta del puente San Cristóbal, me avergüenzo de cómo lo afronto mientras me pasa un nuevo grupo encabezados por un gran Asier, el cual también me anima, agradecido es poco. Quedan todavía 3Km, una minucia, pero lo multiplico y son todavía muchos minutos de sufrimiento, a pesar de ir en unas comodísimas 150ppm. Las 2 últimas veces que me encuentro con mi padre, me dice que lo deje, que no tiene sentido, veo que también lo está pasando mal. Paso el 19, no lloro en cada zancada, porque no estaré lo suficientemente hidratado. 

Foto Aita
Al dar la vuelta en Fray francisco, veo la liebre del 1:20 que esta por detrás. Lo poco que tengo es para intentar que no me pille, pero todavía quedan más de 1500m y a pesar de que lo intento, en la subida al Estadio soy rebasado por toda la tropa que le acompaña. Ultimo kilómetro, llego al giro a duras penas para ser ayudado en la bajada por la pendiente y solo me queda torcer a la derecha para entrar en el aparcamiento y un poco más tarde cruzar el arco en 165ª posición en 1:20:20.


Me pongo a andar, apenas lo logro, me estallan las piernas, imagen de uno vomitando a la derecha, joderrr. Lo único que quiero es llegar a los masajes, a duras penas puedo subir las escaleras al recinto y entre gemidos alcanzo la cola. No puedo casi ni aguantar de pies sin estar apoyado en la valla, “la que has liado pollito”. Después de ver que los recortadores oficiales lo hacen hasta en estas colas (no tengo ganas ni de discutir) espero a que me toque el turno. Al cabo de un buen rato, tengo camilla libre y me dirijo a ella de muy mala manera, tanto que la propia masajista se acerca para ayudarme a llegar. Me tumbo con dolores increíbles, ella se queda flipada e intenta hacer lo que sabe, preocupándose en todo momento de mí. Esta un buen rato conmigo, la verdad que solo tengo palabras de agradecimiento para las chicas que me han tocado.
Bajo de la camilla y me dirijo a la ducha, cosa que tardo un ratillo, por las paradas que me encantan, de diálogos post carrera con la gente que me voy encontrando, para acabar reuniéndome con la family.
Ha sido un año con muchas cosas, primeros meses espectaculares, difíciles de repetir, pero con ganas de intentarlo, media zona de lesión dramática, que ha condicionado los siguientes eventos y ultima parte de intento de recuperación, sin llegar a ello pero dando pequeños pasos. Así que no se puede pedir más variedad en el mercado señores, al igual que nos encantan las buenas épocas hay que saber pasar los obstáculos.

jueves, 11 de diciembre de 2014

XXXIV Carrera pedreste Alsasua 2014 (Memorial Barricarte)

Con el descenso de temperaturas y las lluvias que están cayendo estos días, la verdad que las ganas de ir a correr cuesta que entren, pero ante una carrera gratuita y bien montada, que nada tiene que envidiar a las otras (sino todo lo contrario) no se puede dejar pasar esa oportunidad y pongo destino Alsasua. Durante el camino está lloviendo todo el rato, mi sobrina hace apuestas a que me voy a caer en el transcurso de la prueba, todo puede pasar, jeje.
A la llegada, me cuesta un poco más aparcar que el año pasado, pero en un par de vueltas está solucionado. Con el cuerpo helado me acerco a por el dorsal, las primeras caras conocidas no se hacen esperar, estamos los mismos locos de siempre. Las preguntas de vas como últimamente tienen la misma respuesta….iba ;).  Espero lo justo para ir a ponerme de corto y empezar a espabilar el cuerpo, así que a veinte minutos del comienzo, doy las primeras zancadas. A pesar de hacer frio, creo que en carrera no voy a pasarlo mal y decido salir en tirantes, cosa que salvo en algunos tramos, fue un acierto.
Se va acercando la hora de la salida, me quito la chaqueta y me coloco sin muchos problemas en segunda fila por la parte izquierda. Con una salida algo desconcertante, se da por comenzada la carrera.

Foto Jose Cruz
Primeras curvas un poco mal organizadas y que gracias a los avisos de algunos corredores podemos trazar correctamente, cosa que más adelante se pudo subsanar con algunos voluntarios y con el conocimiento del recorrido. A priori tengo la sensación de que se ha arrancado relativamente suave y se mantiene un grupeto de unas 10 personas, pero la realidad llega de forma científica, cuando el reloj marca un primer kilómetro por debajo de 3:30, no imaginaba que fuésemos tan rápido y eso no lo voy a poder mantener. Aun así, con la inercia de la carrera, veo que los siguientes kilómetros vamos todavía más rápidos, el grupo ya se está estirando y han empezado a correr en serio, con lo que solo me queda ir despegándome del grupo lentamente e intentar coger mi actual ritmo.

Foto Aita
Primer paso por meta, me he quedado solo y aunque mantengo referencia visual con los de adelante, correr así es bastante durillo. El ánimo de la gente en cada pasada hace que inconscientemente des un poquito más de lo que tienes y eso me motiva para mantener la velocidad. Hay pequeñas, diría que ligeras subidas a lo largo de todo el recorrido, que hacen descender un poco el ritmo, con el daño moral que eso hace. Esto unido a las zonas de viento en las que se está expuesto me comienzan a pasar factura y hay momentos que apenas aprieto y me dejo llevar.

Foto Jose Cruz
Llegados a la mitad de la carrera es donde la discontinuidad de entrenamiento se hace notar, el cuerpo echa en falta esos kilómetros que le faltan, y las piernas me lo recuerdan, pero por suerte los dolores se han convertido en molestias y no me incomodan en demasía. A ratos me noto que puedo dar buenas zancadas, pero en otros momentos vuelvo a la pesadez de piernas y me cuesta empujar. Un poco antes de finalizar la tercera vuelta, me pasa una pareja e intento seguir un poco a su ritmo, aprovechando que me tapan un poco el aire, pero su excesivo ritmo hace que un poco más adelante les vea alejarse.

Foto Rakel 
Por suerte llego al comienzo de la última vuelta, ahora ya solo queda ir restando Kms, me lo tomo con más calma, sin dejar de intentar ir lo más rápido que puedo. Estamos teniendo bastante suerte, porque apenas ha llovido en el trascurso de la carrera y eso es de agradecer. Hace unos kilómetros que he empezado a pasar a gente doblada y esta pequeña motivación le da un poco a de aliento a mis ya cansadas extremidades inferiores. Después de pasar la zona más dura con viento en contra, solo me restan algo más de 1000m para dar por finalizada la prueba. Encarando la recta de meta, me rebasa un corredor, pero no estoy ni para sprintar ni cosas parecidas, con lo que me limito a dejarme llevar hasta cruzar línea de meta.

Foto Rakel 
Finalizo en 12ª posición  con un tiempo de 44:14 algo más que el año pasado, pero contento porque estoy volviendo a empezar a disfrutar (dentro del sufrimiento) de nuevo.



Como colofón, se da un pequeño gran lunch, para participantes y acompañantes, otro detalle que engrandece esta carrera y que en la medida de lo posible se pondrá como una de las fijas en cada año.