martes, 12 de mayo de 2026

Media Maratón Martin Fiz 2026

En la siguiente parada deportiva no había que desplazarse a ningún lado, porque gracias al gran Oskar pude competir en la media maratón de Fiz que se celebraba en un temprano domingo. Día previo de preparatorios para levantarse demasiado pronto, coger la bici y desplazarnos Diana y yo hacia mendizorrotza, con la inestimable ayuda de la yaya que se quedó con el pequeño.

Hacemos tiempo por los alrededores hasta que abren el centro y me dirijo al área de la piscina, la idea es cambiarme y bajar las cosas a la consigna, iba a salir con el pantalón y camiseta, pero por el viento decido ponerme el mono, así que cambio de sitio el dorsal.   Entre unas cosas y otras no sé dónde he puesto la tarjeta para salir, se me empiezan a juntar los minutos, recojo todo, lo guardo en la taquilla y ya vere como entro luego.

Iba a calentar cerca de la salida, pero ante la gran multitud de gente y el dichoso polen me aparto un poco hacia la calle de detrás. Hace una mañana estupenda solo falla un poco el viento, pero tampoco nos vamos a poner exquisitos. Finalizado el proceso me voy acercando hacia la salida, esta repletita de gente y me coloco al lado de Gustavo en tercera fila. Un pequeño incidente con un arco que se ha desinflado hace retrasar la salida un par de minutos y después de eso arrancamos.

A estas alturas del año y sabiendo que la única media que suelo hacer es la de diciembre el objetivo es salir “tranquilo” y forzar un poco menos de lo normal, por lo que en cuanto se estira el grupo me pongo en buena posición detrás de Javi (que yo creía que iba para la media). El ritmo es bueno y a pesar de poder saltar a algún grupo de delante antes de que se rompa, prefiero quedarme donde estoy que el ritmo es estable.

Foto El Correo

En comparación con la de diciembre se nota que hay menos expectación y los ánimos van por cuenta-gotas, pero cualquier aplauso se nota y se agradece. Llegamos a la avenida del zadorra, a partir de aquí todo es nuevo para mí, porque no había pasado de los 10km, la señalización está bastante bien ubicada y nos separamos de la segunda de las carreras. De momento el viento es favorable, Javi a pegado algún cambio corto, pero tengo que intentar aguantar lo que pueda con él.

El giro de gamarra viene bien para ver cómo va la situación por arriba, de primeras Ander esta intratable para la maratón, en lo que a mi carrera respecta, veo a unos 4 o 5 personas por delante bastante alejados, así que sigo con la estrategia de mantener el ritmo constante. Cambio de180 grados, recibidos por el viento, hacen que a pesar de ir detrás de un corredor note su fuerza, así que no quiero ni pensar.

Foto Javi

En la recta pillamos a dos corredores de delante, pero al llegar a la rotonda de Abetxuko se bifurca de nuevo y los de la maratón tuercen a la derecha y nosotros seguimos rectos. Veo que Javi gira a la derecha y pensando que hacia la media le digo que hacia aquí, pero me dice que hace los 42, ya decía yo que como podía estar siguiéndolo.

Comienza una nueva carrera sin mi escudero y tomo la cabeza del grupo, el viento pega y encima estamos en subida, la verdad es que poco más de un kilómetro después entra Luis al relevo y puedo descansar. Nos vamos a cruzar en breve con los corredores de los 10km y se empieza a “complicar” la cosa. La diferencia de velocidad es significativa y muchos de ellos como van con los cascos, no escuchan los avisos de la bici que nos esta llevando, así que habrá que ir con cuidado.

Hemos llegado al ecuador de la carrera, la verdad es que se nota el ir un puntito por debajo de mis posibilidades, se hace todo más llevadero, pero de repente un corredor del Etxenike nos pasa y aprieta bastante el ritmo. Parece que me voy quedando un poco rezagado, cuando entramos de nuevo para volver por Portal de Foronda. A duras penas consigo aguantar, yo creo que ha bajado un poco el ritmo y viendo la afluencia de la gente, decido meterme un poco por la carretera para evitar los obstáculos.

Foto Jon Nanclares

Llegamos a la rotonda de América latina, aquí tenemos que cruzarnos con los del 10km para seguir dirección Boulevard, un poco caos si que es meter tantas carreras en una. Estoy cogiendo agua en todos los avituallamientos y en este del km 15 necesito coger dos vasitos. Lo bueno de correr por Vitoria es que conoces los sitios y como coinciden partes con el recorrido de lamedia, sé que quedan algunos repechillos. El corredor del Etxenike me lleva bastante al limite y aguanto la subida de Iparralde y la recta hasta el corte inglés.

En la bajada, antes de pasar por los fueros, parece que se quedan rezagados, por un momento me separo un poco, pero Luis llega y se pone de nuevo en cabeza para continuar los dos por la virgen blanca. El callejeo por el centro de la ciudad me recuerda al triatlón y aguanto algún que otro cambio por la calle dato. Se acercan los 2 últimos kilómetros, empiezo a estar tocado de los gemelos, pero hay que luchar cualquier oportunidad de optar al podio.

Comienza a reducirse el ritmo, parece que el sprint final se esta cociendo y solo espero que no nos cojan de improvisto por detrás, porque no soy capaz ni de mirar. Estamos mas o menos a la par, unas veces él por delante y otras veces yo, pero codo con codo. Llegamos al prado, el ritmo comienza a elevarse, sé que ante el joven corredor no tengo muchas opciones, pero por intentarlo que no sea. Las revoluciones aumentan, encaramos la larga recta de meta, vamos dejándonos todo y en una de estas me pongo por delante, así que intento apretar todo lo que tengo para ver si lo dejo atrás. Ahogado totalmente y sin tener control del cuerpo miro hacia atrás y veo que no me he separado nada, esta pegado a mí y aguanta con soltura, gasto todo lo que tengo hasta el cruce de la carretera, pero se me acaba la zona de DRS y mis piernas colapsan a falta de 200m.

No puedo mas que ver como se va alejando y yo intento recomponerme para poder llegar a la línea. Miro hacia atrás para que no me sorprenda nadie y de aquí hasta el arco voy mas o menos a trote sin fuerzas para nada, vacío total.

Paso la línea de meta en cuarta posición con un tiempo de 1:13:05, agradecido por poder correr después de lo que he pasado (eso es lo mas importante), felicito al compañero por esta divertida carrera y a los demás corredores que están por los alrededores. Poco a poco me dirijo hacia la salida y voy a la contra para ver si veo llegar a Diana. Por el prado animo a Aritz y un poco más atrás parece que viene la bici con la primera, que suerte para mí es Diana y no tengo que esperar mucho más, jajaja. Va con Izarra y les acompaño un rato hasta que encara recta de meta.

Nos acercamos a por el escaso avituallamiento y esperamos a la entrega del trofeo que por suerte se hace bastante rápido. Cuando acaba y aprovechando las circunstancias nos metemos a nadar un rato. De esta manera hemos pasado la buena mañana haciendo deporte. Esta carrera tiene muchas muchas cosas que mejorar, pero mientras siga haciendo caja…..

Foto fotosjulen


martes, 24 de marzo de 2026

XLIII Carrera de San José Villasana de Mena 2026

El año no había empezado para nada como me gustaría, una lesión me tenía apartado de la práctica de cualquier deporte durante 2 meses. Se estaba acercando la fecha de la carrera del Valle de Mena, al principio y viendo como estaba la daba por perdida, a tres semanas vista podía podría ser posible, aunque fuese solo ir y por suerte la semana anterior pude empezar a correr sin dolor, con molestias, pero sin dolor, así que por lo menos empezaba a ver un poco luz al final del túnel.

El año pasado fuimos y disfruté de un gran ambiente y este año con una mejor meteorología también me pude acercar. Esta vez íbamos por separado, ya que yo iría después de salir de guardia y a pesar de intentar llegar para ver la carrera del pequeño, llegue justo cuando había terminado, una pena por no verle, pero al verle contento, pues contentos todos.

Fuimos a buscar a Oscar para que nos diera los dorsales que había cogido para el equipo y charlamos un rato, espero que se pueda solucionar su tema, porque es un pilar importante en el Atletismo Santurtzi, se debería poder encontrar una solución. Después de eso y aprovechando el buen tiempo y la calma que da tener todo cerca de la salida, nos fuimos a cambiar Diana y yo, gracias a la ayuda de la familia por cuidar de Aihotz.

Yo con mi pereza habitual me resignaba a empezar a calentar y encontrándome con Gontzal tengo la excusa perfecta para retrasar ese momento. A falta de 30 minutos decido empezar a moverme un poco, más que nada para comprobar la situación de la pierna, trote muy suave y por lo menos parece que me respeta. Hace una semana la idea era simplemente correr, hace unos días pensaba en ir acompañando a Diana y en estos momentos estoy con la idea de ir por sensaciones, no tengo fuerza ni fondo, pero intentare encontrar un ritmo alegre sin empeorar.

Me coloco en la salida junto a Aritz, David y Gontzal que se aproxima después de su presentación con la élite (cada uno en su sitio correspondiente, jeje). Pistoletazo rápido y surcamos la recta para adentrarnos por el pueblo, se estira rápidamente el pelotón, dos del Vicky Food se van sin mucho esfuerzo, por detrás Gontzal, otros dos del Vicky y las dos primeras chicas. Yo he salido detrás de estas y viendo que no está muy lejos mi compañero de equipo me aproximo a ellos.

Foto Villasana de Mena

Primeras curvas y callejeos y van con un ritmo “bajo” que me permite aguantarles, pero sobre el segundo kilómetro y viendo el cambio de ritmo de Gontzal, mi condición física me avisa que levante un poco el pie para poder finalizar la carrera. Los veo alejarse poco a poco, por detrás oigo que le animan a la primera chica y después de subir la cuesta del tercer kilómetro, me “dejo llevar” a la espera que me alcancen por detrás. Antes del ecuador de la carrera me pasan la primera fémina y otro corredor, que parece que va con ella y también viene el cuarto del Vicky. Les llevo un rato por detrás, pero en nada cogen la delantera y empiezan a marcar el ritmo.

Foto Kiko

Llegamos al km 5, el reloj marca 16 minutos largos, giramos para retornar al pueblo de origen,  pero antes nos preparamos para la ligera subida y llegamos a la zona de pista. Mi maltrecho fondo y el ya incipiente calentón de piernas, me sigue marcando el rimo de carrera y me descuelgo en la bajada entre las piedras, intentando no torcerme el tobillo hasta llegar al asfalto. A partir de aquí pensaba que nos iba a dar el viento a favor, pero de nuevo toca pelear contra él y sabiendo que quedan algo menos de 4 km entro en modo reserva, por delante poco o nada puedo hacer para reducir la distancia y por detrás no escucho a gente animando a nadie después de pasar yo, por lo que deduzco que no hay nadie muy cerca.

Foto Villasana de Mena

 Último esfuerzo para pasar el puente, donde está Txakartegui cogiendo datos y gracias a Dios la mayor parte del trayecto que queda, es tirando hacia abajo y puedo recuperar el aliento perdido. Empieza a haber gente por el pueblo animando y les devuelvo el saludo en muestra de agradecimiento. A falta de un kilómetro miro por primera vez hacia atrás y no veo a nadie, por lo que me tomo estos últimos metros más relajado y chocando la mayoría de manos de los chavales que ya han acabado su faena deportiva y se han quedado para ver la carrera.

Foto Villasana de Mena

Encaro la recta de meta, a lo lejos veo a Oscar que es al último que saludo y paso el arco de meta oyendo mi nombre. 8ª posición en la carrera, con un tiempo de 34:24 para los 10km clavados de esta ruta que engaña un poco y que hace sufrir y disfrutar a partes iguales. Después de saludar a los corredores me dirijo para ver la llegada de Diana, que no viene fresca que digamos, pero bueno, la finaliza.


Después empanada y choripanes para todos, nos dirigimos a las duchas y en la entrega de premios sin esperarlo, cae algo por viejecito, así que algo de alimento para la buchaca. Finaliza todo el tinglado, algunas fotos más con gente del equipo y vamos la familia (que nos hacen un favorazo cada vez que pueden) a finiquitar la mañana con una comilona espectacular en el pueblo de al lado.

Foto Villasana de Mena

Agradecer al organizador José por la gran labor del evento, a Oskar por las gestiones y a toda la gente que hace valorar muchísimo este tipo de carreras, donde el mimo a los corredores, desde los más txikis (corriendo gratuitamente y con recompensa) hasta los más viejos es espectacular, este tipo de carreras son la envidia y de donde muchos “marcoeventos” se deberían de fijar, pero claro dejarían de meterse dinero para los bolsillos y las empresas son empresas por algo.

miércoles, 14 de enero de 2026

Campeonato de Euskadi de Cross Ortuella 2026

Vuelta de nuevo al barro y está vez de verdad. Era el campeonato de Euskadi de clubs y me parecía correcto ir a ayudar al equipo en lo que pudiera y encima debutando Diana en el equipo, pues tocaba acercarse hasta Ortuella.

Las expectativas no eran buenas, las nieves de esta semana y la lluvia iban a poner un terreno de verdad apto para los adictos al Cross. Yo por mi parte no, iba con muchas ganas, aunque es cierto que después sienta muy bien la experiencia.
Allí nos presentamos con antelación y después de charlar un poco con los compañeros y recibir del gran Juan unos "obsequios" que nos tenía pendientes, me empiezo a preparar para lo que tocaba.

El barro está por todos los lados (y eso que no he visto lo peor) y me dirijo con Aritz a calentar un poco por los alrededores, por lo menos el día nos está respetando. Cuando ya va quedando menos, me cambio de zapatillas para ponerme los clavos y me dirijo a la cámara de llamadas. Últimos largos por la zona "buena" del terreno. Saludos a Urko y Ander y me coloco detrás de ellos esperando el pistoletazo. Cuando suena, salimos todos como locos hacia delante, intento buscar un sitio antes de la bajada para no tener problemas. Los lodos empiezan a aparecer y llega el primer pie dentro del charco, a partir de aquí ya no importan los demás que van a venir.

Foto @ortuella_udala

Muchos resbalones, pero de momento libro la peor zona del recorrido. La cuesta arriba nos lleva a un sitio más adecuado, pero hay que tener cuidado de no tropezar con las raíces de los árboles. Voy en un pequeño grupo que de momento puedo aguantar. En una de las curvas anteriores a finalizar la vuelta, la doy por dentro y me meto en todo el barro, pegando un buen resbalón y yéndome casi al suelo, así que en las próximas por el exterior toca.

Primera de las cinco vueltas completadas y ya se sabe cómo es el circuito, llega la bajada, la calma y el miedo hace que no la baje como debería, pero llego a la parte llana de una pieza. Charco por aquí barrizal por allá, casi da igual por donde lo gestiones y de la que voy a pasar un charco, se me resbala el pie, me tuerzo el tobillo y no puedo evitar caerme de morros al suelo. Como si de la celebración de un gol se tratase, deslizo por todo el barro y me pongo de pie en cuanto puedo, menudo revolcón me he dado.

Las primeras zancadas después de eso las hago con dolor, he perdido al grupito y en la cuesta arriba me van pillando por detrás. Se va pasando un poco el dolor, pero el sobre esfuerzo, me ha hecho gastar mas de la cuenta y me cuesta coger el aire. Solo pensar que tengo que pasar otras 3 veces por esa zona hace que me tense cada vez que bajo la cuesta y aunque me lo tome con tranquilidad sigo teniendo más de un susto.

Foto Eduborrowsport

Tengo a Gontzal un poco mas adelante y aunque no le doy caza, tenerle a la vista me da una referencia por lo menos, porque la cosa esta muy desperdigada. El cansancio se empieza a acumular faltan 2 vueltas y hay que mantener el ritmo por lo menos. En el mismo sitio donde tuve yo el percance veo que Gontzal reduce la velocidad y al pasar me dice que se ha torcido el tobillo, le animo a que me siga, pero se como son esos dolores, espero que pueda acabar.

Los doblados también hay que saberlos gestionar según en que parte te toquen, pero de momento no he tenido problemas. La campana me indica que entro en la ultima vuelta y me mentalizo en que solo son poco mas de mil metros, que ya se me empiezan a hacer bola. Último paso por el spa de barro que solvento sin problemas, la cuesta la ataco por el lado izquierdo mientras adelanto a algún doblado y llego a la parte más “cómoda” pero sin descuidarme mucho, puesto que cualquier puesto es importante para el club.

Giros por un lado, giros por el otro y llego a la cinta que nos separa para llegar a meta, echo la primera mirada hacia detrás y viendo que tengo a un corredor bastante cerca realizo un pequeño esfuerzo para mantener el puesto.

Finalizo en 32ª posición con tiempo de 25:57 para estos 7 kilómetros largos, tomo mi tiempo para recupérame y voy saludando a los compañeros de equipo y conocidos como ya es costumbre. Después toca limpiarme un poco el barro con la manguera y poco más. Mientras realizo todo eso y me pongo algo de ropa, han salido las chicas y me acerco a ver como le va a Diana.

Al final 7 puesto para nosotros y un gran segundo puesto para las chicas, que están que se salen. Con todo esto se acaba la sesión matutina entre hierba y barro y salimos pitando hacia Vitoria que toca viaje relámpago a la nieve diez años después.



viernes, 2 de enero de 2026

61ª San Silvestre Vallecas 2025

Y va la última del año, la Vallecana nos espera y de paso pasamos las fiestas con los abuelos (aunque en verdad es al revés). Días previos con el paseo habitual por el centro atestado de personas, Metropolitano y relajación relativa. Llega el día, por la mañana nos desplazamos a Vicálvaro para que Diana corra la san silvestre de allí, que gana con sufrimiento y solvencia a partes iguales, por fin alguien trae un jamón a casa. Después toca comer, los primeros corredores de la popular se van de la casa para llegar a tiempo a su salida y yo me quedo por primer año en solitario esperando por la internacional.

Últimos preparativos antes de salir de casa en dirección al metro, el itinerario es fácil y ha ido todo sin contratiempos, por lo que llego a la zona del evento con bastante antelación. Mientras acaban las oleadas me voy aproximando porque tengo que hacer tiempo y pululando por alrededores me topo con Fernando Carro, al cual saludo y me alegra que incluso se acuerde de mí, que tío más grande.

Aunque queda bastante tiempo para arrancar, me cambio porque no quiero las colas para dejar la ropa en el ropero, por lo que me toca ponerme de corto, bolsa de basura (si me viese el Alberto de hace 20 años…) y a trotar para que pase el tiempo, con un frio de mil pares. Mucho calentamiento después y ya por aburrimiento me voy acercando a la salida, que gracias a la posibilidad de acreditar tiempo puedo estar en la zona delantera.

Troto un poco con la élite y me voy colocando debajo del arco, estoy más retrasado que en ocasiones anteriores, pero es donde me he podido poner y como sardinas en lata esperamos al pistoletazo.

Arranco con prudencia, algún que otro empujoncito que otro, que entre la subida y la aglomeración de gente hace este inicio un poco diferente. Primera curva y se va alargando el pelotón para que cada uno nos pongamos en nuestro lugar. Tengo malas sensaciones, es como si no me llegase el aire a los pulmones y corro bastante incomodo en este comienzo. Rebasamos el primero de los repechos, la velocidad desciende y comienzo a estabilizarme un poco.


Las bajadas para mis cortas piernas no es que me beneficien mucho y tengo que apretar bastante cuando son muy pronunciadas por lo que prefiero las zonas relativamente llanas, pero el recorrido es lo que es. Antes de llegar al ecuador de la prueba me pego a uno con la camiseta albiceleste que al llevar un puntito más que yo me ayuda a esforzarme, pero controlado.

La animación durante el recorrido es espectacular como siempre, lástima que no se pueda apreciar cuando vas con el gancho desde el primer metro, pero nos gusta la competición más que a un tonto una tiza. Sexto kilómetro, va quedando menos de la continua bajada, por lo que toca mentalizarse y regular un poco el ritmo para no desfallecer en la peor parte del circuito.

Antes de eso, voy cogiendo de vez en cuando a la gente que ha ido quedándose rezagada y me anima moralmente a pesar de ir con las piernas algo tocadas. Pasamos el puente, me preparo para lo peor, que pensaba que iba a llegar antes, pero que me da un poco de margen todavía. Giro de derechas y empieza el baile, reduzco la zancada y agacho la cabeza. De momento me encuentro “bien”, al contrario que en años pasados, en vez de ser rebasado constantemente voy acercándome a los de delante y pasando a alguno.


Kilometro duro de narices el que va del 8 al 9, las piernas me empiezan a doler bastante y los cuádriceps me dan un toque de atención. Se que hay un pequeño descanso más adelante e intento llegar como sea sin que me entre el bajón. Llego reventado a la parte de arriba y me cuesta recuperar el aliento, el arco del último kilómetro a la vista y más adelante el ver a Pablo “el del megáfono” me da ese pequeño extra de motivación para afrontar la cuesta hacia la entrada del estadio. Los aplausos espectaculares, pero los pies los tengo de plomo y me cuesta avanzar, por suerte todos los de delante parecen que van igual o peor y puedo adelantar una o dos posiciones.

Se ven las luces del estadio y medio muerto giro de izquierdas y entramos al campo, como siempre, tremenda la sensación, indescriptible. No me quedan fuerzas, pero es que entrar de esa manera al campo de futbol te da algo que no se puede explicar. Las curvas por la alfombra hay que tomarlas con precaución así que regulo la velocidad en la primera. Se nota que el empuje no es efectivo, en los pasos por curva paso bastante bien y cuando llego a la recta de meta alzo la vista.

En el crono veo 31 minutos largos y me toca pegar un pequeño sprint para no llegar a la barrera de los 32, que no es que me importe mucho el tiempo, pero todo lo que sea arañar algún segundo pues para la saca.


Entro en 102ª posición con un tiempo de 31:59, tengo que pasar entre varios corredores para encontrar un hueco en la alfombra para poder tirarme, porque no puedo con mi alma. Un buen rato después me levanto, con la mirada intento buscar a los familiares, les veo donde suelen estar y hago una panorámica de las gradas, buahhh es espectacular. Como este año no tengo que esperar a Diana, me voy poco a poco hacia el guardarropa que este año ha cambiado de ubicación. De camino y antes de salir me giro para guardar en mi memoria la imagen del estadio y con comienzos de calambre en los cuádriceps me dirijo a por la mochila.

Muy a gusto por la carrera realizada, como digo, el tiempo bien, pero para mí lo importante es que he podido disfrutar del recorrido y si los dos últimos años no lo pase muy bien en los kilómetros finales, en esta ocasión he tenido la fuerzas para no quedarme en las rampas del barrio.

Después bordear todo el estadio para reunirme con la crew, volvemos bajo tierra hacia casa y ya en ella nos vamos preparando para comenzar un año nuevo que espero que por lo menos, como le he escuchado a una amiga “no quiero que el 2026 me traiga nada, lo único que quiero es que no se lleve nada de lo que tengo”.

martes, 16 de diciembre de 2025

47ª Media Maratón Vitoria 2025

Estamos rascando los últimos días del año y toca la tradicional carrera de la capital. La media lleva siendo desde 2008 evento indispensable y desde entonces, por suerte, no he fallado en ninguna ocasión.

El día pintaba de lujo, escasez de viento, temperatura fresca de 4 grados, en ligero ascenso y sol en el horizonte sin nubes, de las mejores condiciones que recuerde. Lo primero reservar taquilla para no tener problemas luego y con tranquilidad a disfrutar del ambiente previo. Al ser la carrera de casa, a parte de los habituales, se juntan los corredores esporádicos conocidos y entre saludos va llegando la hora del calentamiento.

Simplemente me tengo que despojar de la ropa, guardarla y salir a la calle y al percatarme del sol, me doy cuenta que se me han olvidado las gafas, asi que toca volver a entrar de nuevo. Por primera vez en tantos años salgo con dorsal amarillo de federado y tengo que acercarme a la cámara de llamadas. El tiempo de calentamiento se me ha acortado un poco y sabiendo que luego tengo que meter la sudadera empiezo a apurar un poco más.

Después de dar la vuelta a mendi calentando, decido que si veo a Kiko le dejo a él las cosas para evitar tener que entrar de nuevo y por suerte antes de adentrarme consigo verlo entre toda la multitud, asi que todavía me quedan 10 minutos para trotar por aquí cerca. A 5 minutos vista, me voy acercando y sin que sirva de precedente, me coloco en un lateral en primera fila.

Cuenta regresiva y pistoletazo de salida dan comienzo a esta nueva edición con un arranque rápido, pero mucho más sosegado y controlado que en otras ocasiones. En cabeza, el incombustible Ander hace de lanzadera y cerca está Urko que de momento se lo está tomando con calma. Llegamos a la avenida y de momento nadie salta del grupo hasta el tercer kilometro donde después del giro de 180º grados empiezan a aumentar un poco el ritmo. Yo tengo claro que ese no es mi vagón y mantengo la velocidad mientras se hace la selección de corredores.

Foto Kiko

Primer grupo a la vista y un par de atletas se quedan entre medias, es la fotografía de la carrera cuando regresamos a la avenida para ir dirección cruz roja. Cojo la primera botella de agua en el quinto kilómetro, porque me tengo que acostumbrar a hidratarme, aunque no haga mucha falta. En la curva nos damos cuenta de que parece que hay un tramposo entre nosotros al realizar un recorte tremendo, ya se había dejado ver en curvas anteriores.

Foto Rakel

Nos adentramos en la calle castilla, voy un pelín por encima de mi ritmo, pero el grupo es consistente y va sin altibajos, asi que de momento aquí intentare mantenerme. Recta larga de Manuel Iradier donde sufro un poco más, pero aprieto para no descolgarme antes de entrar en Los Herrán. Primer tramo psicológicamente favorable y descubrimos como ha quedado la obra haciendo deporte.

Como en otras ocasiones que he tenido la fortuna de poder aguantar a Gontzal, hace un cambio de ritmo cerca del kilómetro 9, se lleva a algún corredor, pero sabiendo que queda más de la mitad, no me veo capacitado para poder seguirle. El vaivén por Iparralde nos lleva al arco de los 10km, no sin antes ver otro recorte increíble del mismo corredor, que estando ultimo de grupo se pone primero y tenemos que volver a pasarle, aquí ya empieza a tocar las narices a la gente y le recrimino su acción.

Segunda botella de agua que recojo y que después de beber cedo a Víctor, para apretar en el desnivel hacia la calle Francia que siempre hace daño. Me tengo que esforzar antes de llegar a la bajada hacia el corte inglés, donde comienza la segunda zona favorable. A pesar de haberse reducido el grupo, todavía hay un buen ritmo y la verdad que al llegar al Ciudad de Vitoria con el ambiente espectacular no tienes ni que pensar en cómo se corre, es una sensación extraña, pero el cuerpo va a esa velocidad por inercia, sin pensar.

Foto Rakel

Estamos llegando a la final de la avenida donde se ubica el kilómetro 14 y empiezo a quedarme un poco descolgado, me noto cansado y prefiero bajar un poco el pistón, se va rompiendo el grupo y llega el momento en el que cada uno comienza a hacer la guerra por su lado. Nueva botella en el kilómetro 15, me hidrato y espero que la respiración se estabilice como siempre pasa al beber.

Por suerte y después de jadear un poco comienzo a notarme algo mejor y recupero algunos metros con los de delante. Nuevo paso por la curva de la cruz roja y nueva cortada del tramposo, los demás lógicamente también recortan y yo tonto de mi sigo por la carretera. Ya se me ha calentado la cabeza y pego un acelerón para ponerme a su altura, le digo que es un tramposo y un sinvergüenza, pero como el que oye llover.

Foto Rakel

Con la mala leche continuo mi ritmo y paso el puente Castilla, ahora ya solo queda mentalizarse para no perder en exceso lo que se ha ganado hasta aquí. Espero con ganas la cuesta del puente de San Cristóbal, último escollo duro que queda. Empiezo el ascenso con cautela, pero las ganas de intentar pasarlo cuanto antes hacen que eleve un poco el ritmo. Llegada arriba, la mayoría del terreno ahora es favorable y aprovecho para adecuar la respiración.

Faltan 2 kilómetros y se me empiezan a subir los gemelos en algunas zancadas, mal asunto, pero intento mantener la cabeza frio y no pensar mucho en ello. Antes de llegar al Prado tengo que aminorar de nuevo por temor a no poder acabar y me rebasan Aner, Josu y algún corredor más. Los ánimos de la gente entrando en el último km son impresionantes, me mentalizo en que solo queda llegar al giro del estadio y ya estaría hecho. Sin perder mucha comba con los que me han pasado recientemente llego al giro, que este año lo han retrasado un poco y a partir de aquí doy lo último que tenga.

Foto Rakel

En la ligera bajada rebaso a un par de ellos, curva a la derecha y encaramos la larga recta de meta. Ahora ya solo queda, como siempre, exprimir lo poco que queda en el depósito. Los gemelos ahora se me suben a cada zancada, pero aunque sea a rastras llegaré. Metros antes de llegar alzo la vista y veo que el crono marca 1:10 y lo que me queda no llegará al minuto 11, asi que no ha salido la cosa nada mal.

Foto Rakel

Entro en 16ª posición con un tiempo de 1:10:27, como es habitual últimamente me apoyo en la valla para recuperar un poco el aliento y después me dedico a saludar a los compañeros de fatiga. También me dirijo donde el tramposo del día y le recuerdo de nuevo su comportamiento, por si acaso se le ha olvidado. De camino al frontón comento la jugada con Gontzal y recogemos el avituallamiento. Yo como ya me sé la historia, en cuanto salgo me voy a la ducha porque si no me voy a quedar helado y me encuentro con Víctor que ha estado también llevando la batuta en el grupo.

Después me reúno con la familia y tenemos que esperar, porque parece ser que subimos al podio por equipos. Todas estas cosas me pillan de nuevo porque es el primer año que estoy federado y se alarga un poco la cosa, pero para el club es importante. Y hasta aquí ha llegado la chapa de la media de la ciudad. Un día espectacular de deporte con un buen resultado y buen dolor de piernas que nos llevamos para casa, ahora a “descansar” un poco, que tanta competición no estaba dentro de mis planes.