martes, 13 de septiembre de 2022

Ponle Freno Vitoria 2022

 Hacia bastante tiempo que quería correr la carrera de ponle freno en Vitoria, carrera que destina todo el dinero de las inscripciones a las víctimas, cosa que otras no lo hacen (no diré cual, porque la mal llamada carrera de la mujer no merece publicidad). Por unos motivos u otros no se había dado esta posibilidad y este año no podía faltar a pesar de estar pendiente de un hilo hasta el último momento.

 La mañana del sábado (creo que nunca he competido en este horario ni día) después del tirón de orejas obligatorio por el cumple de la joven madre, nos acercamos con la bicicleta al centro para poder aparcar tranquilos.  Van llegando los integrantes de la familia que cuidan del pequeño pollo (el también correrá luego) mientras Diana, Kiko y yo nos empezamos a cambiar para ir a calentar. Yo pensaba que había visto casi todo en esto de las carreras, pero a la hora de ir a dejar la mochila en consigna, oigo que un chaval les comenta a los responsables de dicha consigna que todavía no le guarden la mochila, que va a fumar un cigarro y ahora guarda todo, en fin… (luego le doblaríamos antes de su tercer km y creo que acabo retirándose).

 

La gente va invadiendo las calles centrales de la ciudad, me recuerda cuando yo empecé a correr, que las pocas que había se celebraban por aquí. Últimos sprines entre saludos a los conocidos y cuando veo que ya se está metiendo toda la gente para la salida busco un hueco para colocarme por allí. No hace falta decir que hay muchas caras conocidas y las bromas pre-salida están a la orden del día con Enaitz y Ayesta. Después de los saludos de los organizadores nos acercamos a la línea de salida, como hay 5 y 10km intento no entorpecer el paso y me coloco en segunda fila hasta el bocinazo de salida.

Foto Ponle Freno
 

Intento buscar un sitio, pero está vez se ha puesto complicado y me veo "encerrado" en el estrechamiento inicial, tengo que hacer virguerías y gastar más de lo que tenía pensado para poder llegar adelante. El arreón ha sido importante y en la curva de derechas todavía los tengo a unos metros, pero más o menos estoy con ellos.


Foto Rakel

David se pone a tirar del grupo seguido por Urko, Pablo y un par de chavales que irán a los 5Km, por detrás Enaitz y Koldo. Después del primer kilómetro, aun no marcando correctamente el ritmo el reloj, veo que he salido como loco, espero no pagar el esfuerzo más adelante.

 

Llegamos al Prado y Urko decide que se está aburriendo demasiado y empieza a hacer su carrera. Lo bueno de conocerle es que sabes que le tienes que dejar ir y lo malo es que le tienes que dejar ir, jajaja, cosa que uno de los integrantes del grupo cabecero no hace y unos metros más adelante llega el petardazo esperado.  Nosotros seguimos a lo nuestro, un corredor de 5km sale preguntando si es Herrán el que se escapa y si va a la larga, ante la afirmación nos saca unos metros, pero no sale a por él. La ligera subida hacia los institutos me deja mano a mano con Pablo, con suerte intentaré aguantar lo más que pueda con él, pero no va a ser tarea fácil sabiendo lo que corre. Llegamos al ecuador de la carrera, el panorama es el siguiente. Urko en solitario por delante y yo con Pablo intentando no bajar el ritmo porque vendrán fuertes por detrás (no quiero ni mirar).


Foto Rakel

A pesar del ritmo fuerte, me encuentro bien con un ligero dolor en el cuádriceps derecho que espero no vaya a más y me voy relevando con mi compañero durante la carrera. La cuesta del Estadio empieza a hacerme mella y más viendo en el giro que por detrás viene Koldo, uno de los grandes y que aun llevando está velocidad es capaz de pillarnos. Km 7 y empezamos a doblar a gente, empezando con el lumbreras que he comentado al principio. La mayoría nos dejan paso, pero hay en ocasiones que la diferencia de ritmo hace que tenga que recorrer más metros de los que me gustaría para no chocarme con alguno y en estos momentos del encuentro ya no está el motor para esos esfuerzos. Llegados al último km y aprovechado la recta echo una mirada hacia atrás y veo que el cuarto está algo lejos por lo que pienso en las alternativas para el podio. Estoy bastante tocado y sin fuerzas, después del giro a derechas todavía queda bastante recta. Mi idea es intentar hacer un sprint con lo poco que tenga, pero en cuanto giramos Pablo hace un cambio de ritmo al que intento responder, pero las piernas no pueden más y viendo cómo se aleja pongo ritmo de crucero para llegar a meta.

 

Foto Ponle Freno

3er puesto que nunca creería que podría lograr con un tiempo de 31:02 y más que contento con el rendimiento. Al cruzar la línea de meta, saludo a los compañeros que me han ganado y los que están entrando. Como no, el señor Kiko ya anda por las inmediaciones después de recorrer sus 5km de rigor, otro que le gusta más el salseo este…Posamos para la foto y nos citan para la entrega de trofeos.  

Foto Rakel

Mientras tanto va a llegar la primera de las féminas y como siempre me quiere quitar el

protagonismo, pues va la señora Diana va y gana, ale de nuevo mi logro ensombrecido, que poco respeto a los mayores. Me alegro mucho por su victoria, no hay mejor colofón para celebrar un cumpleaños.

 


Después de la entrega de trofeos y con una persona que está aquí gestionando el cotarro más maja que la leche llega el turno del pequeño de la casa. Se preparan todos para salir y después de un calentamiento salen hacia el arco de meta. Esta vez no sé qué le pasa, pero no corre como habitualmente, está como avergonzado (con lo que es él) pero bueno, con la calma llega a la meta y se lleva su medalla de rigor.

Para finalizar comentar que no tenía ninguna duda de que iba a ser una carrera preparada con mimo y no me ha defraudado para nada, buen circuito, bien montado, cuidando los detalles, precio adecuado y que va a una gran causa, nada más que añadir.

Y como todavía nos queda día, vamos a celebrar el cumpleaños de la vencedora a ver si se rasca el bolsillo, que hoy tiene pleno de familia a la que invitar.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

VIII Triatlón de Sestao 2022

 Vuelta de vacaciones y siempre que se pueda hay que ir al triatlón de Sestao, lástima que la distancia se ha recortado porque el olímpico es una gran distancia que cada vez hay menos carreras por los alrededores. Antes de poner pie en la competición nos pegamos el día anterior de 5 estrellas para amanecer la mañana del domingo estacionando en el parking habilitado, debajo del puente de siempre, sin mayor problema.

Poco a poco nos vamos reencontrando con los integrantes de la familia que esta vez han venido desperdigados, pero allí están todos para pasar la bonita mañana. Recojo el dorsal y hago tiempo para ir a meter las cosas. Como he dicho, nunca había corrido esta distancia aquí y voy a ver las indicaciones al panel de información, allí también me entero que se va a nadar sin neopreno, en todos los años de triatlón nunca me había tocado esta situación, así que para un no nadador como yo, otra piedrecita en el camino, pero bueno a ver como se nos da.

A falta de 40 minutos y después de saludar al pollito, me voy a meter las cosas al box, saludando al gran Joanes (mi apuesta especial para hoy) y algún que otro conocido más. Me lo tomo con calma para ir a probar el agua y tan con la calma que cuando me decido a ir y casi piso el agua, oigo que están diciendo que salga la gente del agua, como no quiero que me pase como en Legutio me tiro in extremis y doy algunas brazadas para tener algo de contacto con el medio acuático.

Al salir toca esperar un buen rato, después de las féminas todavía nos quedan 7 minutos, así que… Con todo ello va a empezar una nueva carrera, segunda fila para no estorbar y allí vamos con el bocinazo de salida. 

Foto Rakel

Primeros metros rápidos (para mi) y por lo menos me estoy encontrando bastante bien sin mucho golpe, teniendo en cuenta que me he escorado ligeramente a la izquierda. La primera boya llega antes de lo que me esperaba y nos empezamos a apelotonar, pero la paso sin mucho problema.

Larga recta hasta el siguiente globo y aprovecho para descansar un poco intentando coger algún pie. Al ser la mitad de distancia que lo que había hecho habitualmente, al dar el giro a esta segunda ya solo queda llegar al punto de partida. Ningún cambio aparente y llego bastante entero a la transición. Me sorprende salir al lado de Iker, pero no es por mi merito, porque yo sigo en mis tiempos “lentos” de siempre, eso si, nada más poner el pie en el suelo ya me ha sacado 10 metros y al final de la transición me sacara un porrón más.

Foto Rakel

No hago un cambio muy rápido, pero viendo que tampoco voy a poder pillar ningún grupo no me estreso demasiado. Salto a la bici y esperando no tener ningún percance afronto la cuesta mítica de salida del pueblo. Aprovecho para ponerme bien las zapatillas y arriba me atrapa otro compañero y empezamos a dar relevos, pero no tengo muy claro que podamos llegar a coger a nadie.

A los 5 Km nos pilla San Vicente, como sé que es un buen ciclista, intento agarrarme a él como sea para por lo menos librar el sector, pero a duras penas le puedo seguir. Llega una cuesta que también es nueva para mí, la bicicleta se atasca y las piernas dan lo que pueden, aunque con la inercia que llevaba me pongo primero del grupillo, cosa que en breve cambia cuando me empiezan a rebasar. 

Foto Festak.com

Esforzándome como puedo, intento no perderlos en la subida pero se me escapan. En la bajada loca con muchos badenes no soy capaz de contactar con ellos, se me escapa el tren. Doy lo último que tengo en el llano para intentar pillarles, las piernas me queman, pero por suerte esta vez lo libro y me acoplo a ellos.

De esta manera llegamos a la rotonda para retomar el camino y dar una segunda vuelta. Le doy un relevo a Aitor, para que descanse, pero poco le puedo ayudar. Llegamos nuevamente a la subida, en cuanto empieza se va solo para arriba y nos quedamos los demás. El último tramo del sector lo concluyo como buenamente puedo y llegamos a la bajada para desmontar. Me bajo con calma y diviso mi ubicación, dejo la bici, las zapatillas me cuesta bastante ponerlas, no están siendo buenas transiciones, pero en cuanto lo tengo todo listo salgo a ver como responden las piernas.

Primeros metros con alegría y veo que estoy corriendo a gusto, pero la caja ya está pidiendo la hora. Primer kilómetro más rápido de lo esperado, pero va a estar difícil dar caza a alguno de los de delante en tan corta distancia. 

Foto Aita

Después de recibir los ánimos de los míos, encaro la subida, vieja conocida y que como siempre, hace que la zancada se acorte y parezca que vaya andando. Los pocos que veo delante van igual de atrancados así que solo me queda mantener y ver lo que pasa al bajar.

Doy el giro de 180 y encaro el descenso, aprovecho para recuperar el aliento y me animo al ver que voy recortando un poco. Me dejo llevar por la cuesta y casi al final de esta doy caza a San Vicente y otro corredor, aunque al dar la curva cerrada me resbalo y apunto estoy de caerme, pudiendo tirar a alguno de ellos, pero por suerte es solo un susto y sigo para finalizar estos 2km restantes. 

Foto Festak.com

Ya sí que no voy a poder dar caza a nadie más, a pesar de llevar buen ritmo hay mucha diferencia. Agarro una esponja de los voluntarios y me refresco un poco mientras paso por delante del gran animador de toda la vida, Cesar el diablo, que carrera en la que está le da una alegría que no se puede valorar.

Ultimo giro y me lanzo a por este último km con las mismas ganas que el primero, las bocanadas de aliento cada vez son más dificultosas, pero las piernas me acompañan y doy todo antes de girar hacia la línea de meta agradeciendo los animos antes de cruzar línea de meta.

Foto Rakel

Llego en 9ª posición con un tiempo de 1:07:17 haciendo una buena remontada a pie, contento porque doy todo lo que tengo en cada sector, como siempre, sabiendo que llegue en la posición que llegue es la que merezco porque no me reservo nada.


Para finalizar y después el post-meta sacamos los bártulos de los coches y nos tiramos en el césped toda la familia (desde el más mayor al más pequeño) y entre tortillas, empanadas y demás, nos montamos un picnic en el que no falta de nada. Mientras estamos allí comiendo veo como los integrantes del club organizador están recogiendo todo el tinglado, por lo que aún más que nunca, agradecido por lo que montan sin desorbitar los precios.

miércoles, 6 de julio de 2022

I Triatlon Olimpico Legutio 2022

Pensaba que no iba a realizar ningún triatlón este año, pero a falta de un par de semanas se mueven un par de fichas en el curro y puedo apuntarme al triatlón olímpico de Legutio. Ante la falta de desaparición de este tipo de distancia que tanto me gusta es agradable ver que se apuesta por ellas y no se va directamente al formato sprint.

A pesar de llegar con tiempo me las veo y me las deseo para poder aparcar y hace que empiece a perder la paciencia por momentos. Mal aparco en una zona respetando la carretera y nos volvemos al pueblo a por los dorsales. Hace un calor tremendo y la mayoría de la gente ya ha dejado sus pertenencias. Entre tanto voy preguntando un poco como va a ser el tema de transición y varias dudas del que no está acostumbrado a la competición.

Foto Rakel

En los boxes hay muy poco espacio entre bicicletas y hace que dejar las cosas se haga un poco más tortuoso. Salgo cogiendo la habitual referencia del sitio y le robo un poco de crema al enano antes de meterme en faena. Sigo con el bolsón hacia el segundo punto del día, lugar donde tendremos que dejar unas zapatillas (no obligatorio, pero recomendado) para poder llegar desde la salida de la natación hacia la t1. De camino me encuentro con Unzu y llegamos entre charlando al sitio en cuestión que parece un rastrillo, con un Ander de segurata jeje.

Foto Rakel

Siguiente paso, ir hacia la salida de natación que tenemos otro buen trecho, allí me uno a la gente del Dida y me voy preparando. A pesar de quedar media hora para la salida, dicen que no se puede calentar en el agua porque van a salir las chicas en 5 minutos (no entiendo que habiendo tanto sitio sin molestar no dejen, pero bueno). Así que me lo tomo con calma y voy a dejar la mochila en la furgoneta a sabiendas que no voy a probar el agua, empezamos bien.

Salen las chicas y nos vamos acercando, con el neopreno puesto empiezo a sudar a pesar de estar en la sombra y solo deseo empezar a nadar. Nos adentramos en el pantano y entre pitos y flautas llega el momento de salir. Intento encontrar un hueco, pero eso en estas circunstancias es casi imposible. 

Foto Rakel

Recibo algún que otro golpe pero nada grave y puedo nadar bastante a gusto a pesar del dolor de brazos. Llegamos a la primera boya, la paso fácil y sigo intentando encontrar algunos pies. Tengo la sensación de estar yéndome hacia la izquierda todo el rato y no paro de rectificar.

Al ir a pasar la segunda boya, cuando la voy a rodear, con lo larga que es me encuentro debajo de ella y no sé por dónde salir, por suerte no me estreso y aparezco al otro lado sin ahogarme. De aquí se supone que ya es todo recto y me lo tomo con calma, llevamos ya los 1500m del sector y todavía queda un gran trozo, así que modo “brazadas solidarias” y ya llegaré. Diviso el arco de salida y veo que la gente se empieza a escorar a la derecha, yo lo hago un poco menos y me toca pisar más piedras de las que me gustaría.

Salgo, me subo las gafas y me voy quitando el neopreno con la calma. Llego a la zona de las zapatillas, me aparto para quitarme completamente todo y recojo las zapatillas. Cargo con los bártulos y encaro la cuesta de transición, empieza la fiesta… Delante veo a Josu y parece que para mi nivel de natación no he salido tan mal. A pesar de empezar bien la transición, el desnivel se me empieza a atragantar y llego arriba con más pena que gloria. Dejo las cosas con calma y agarro la bici para salir a por la segunda aventura.

Paso la línea de montaje, salto a la bici, intento meter el pie, nada, segundo intento, nada y cuando me quiero dar cuenta estoy cayéndome con la valla de la derecha. Ni siquiera me he llegado a caer, me duele la pierna derecha una barbaridad, me reincorporo como puedo, pierdo una inmensidad de tiempo y cuando por fin me coloco la zapatilla de la derecha y me dispongo a salir, la zapatilla de la izquierda se ha salido del pedal, paro de nuevo me la pongo y a ver si salgo de una vez.

Foto Rakel

Me duele la pierna derecha una barbaridad, el isquio me tira también, no puedo dar pedales es dolorosísimo cada vez que intento avanzar, tengo una impotencia tremenda porque es un querer y no poder. Me pongo de pie para intentar estirar, tengo un golpe en el glúteo que me duele una barbaridad. Imposible avanzar, se me saltan las lágrimas de dolor en cada pedalada, intento coger algún grupo pero imposible. Me pienso la retirada en el km5, no soy de los que se retiran cuando algo no sale bien, pero es que no puedo pedalear, me doy otra oportunidad, voy a 10 por hora y sufriendo, segundo pensamiento de retirada, pero pienso en la familia que ha venido y pedaleo con una pierna, que ya duro iba a ser con las 2 así que imagínate con una. Cambio de mentalidad, me voy comiendo el dolor e intento llegar lo más lejos que pueda. En la subida a Oleta, meto todo lo que tengo y voy al tran tran, aprieto los dientes y ya llegaré.

El dolor se empieza a convertir en molestia, sin apretar fuerte puedo sobrellevarlo y de esa manera llego a la parte superior. Ahora lo que me empiezo a notar es deshidratado y muy cansado, me gasto todo el bidón que tengo, en cada esquina intento buscar con la mirada alguna fuente, como ya hizo Diana en Zuia, pero nah y espero al avituallamiento para parar (raro en mi) y recargar. 

Foto Rakel

Completo la primera vuelta con más pena que gloria y me dirijo a por los últimos 20. Completamente solo voy recorriendo el duro y bonito circuito hasta llegar a mi oasis. Me paro completamente, los voluntarios me ayudan a llenar el botellín, me lo ventilo mientras me como un plátano y me guardo un gel. Estoy muy cansado y mi única esperanza es que esto me reanime un poco. Antes de volver a las andadas relleno de nuevo y me despido para afrontar otra nueva subida.

Estoy perdiendo una minutada, sabía que aquí iba a pasarlo mal pero se ha torcido todo a las primeras de cambio. Lo único bueno es que la presión por ir rápido se ha desvanecido y voy como buenamente puedo por las carreteras alavesas. Después de coronar y bajar con cuidado pienso en cómo va a responder la pierna en la carrera. Me voy acercando al pueblo y tomo la recta hacia boxes. Bajo con cuidado y me dirijo a dejar la bici, las prisas están para otra ocasión y me calzo las zapatillas. Con la alegría de que solo es molestia lo de la pierna, encaro la primera cuesta y voy adelantando a gente. El circuito es muy ratonero, con muchas curvas y cuestas, lo que le faltaba para rematar la faena vamos.

Foto Aita

Los ánimos de la gente me abstraen de los pensamientos negativos que tengo, no estoy disfrutando ningún sector y eso es raro en los triatlones que he realizado, pero es lo que hay. Pasan los metros y se me hacen eternos, gracias a los voluntarios puedo refrescarme e hidratarme correctamente, las cuestas las subo a paso de burra, primera vuelta, se me están acabando las fuerzas y me queda más de la mitad, tocara echar mano de las reservas y bajar el poco ritmo que tengo. De esta manera voy sufriendo por las calles de Legutio hasta completar los casi 10Km del recorrido para entrar en meta de la mejor manera posible.

Foto Rakel

Termino sufriendo en 44º puesto con un tiempo de 2:54:33 visto lo visto ni tan mal, pero por desgracia podría haber estado bastante mejor. Una caída vergonzosa y tonta que solo hubiese traído una pequeña pérdida de tiempo se ha convertido en una carrera en la que casi abandono. Por suerte hay un buen avituallamiento e intento recuperar algo mientras charlo con los conocidos coincidiendo en muchas cosas respecto a la carrera, después buscar a los telerines y a “disfrutar” de lo que queda de día.

Como he dicho me hace mucha ilusión que vuelta esta distancia a los triatlones, pero en mi opinión se está estilando que cuanto más dura sea una carrera más “épica” es, e insisto, que solo es mi opinión, pero creo que se pueden hacer carreras duras y disfrutonas y después de muchos triatlones, esta es una en la que sólo he disfrutado un poco en la natación hasta que se han rebasado los metros correspondientes, todo lo demás has sido un querer acabar (puede que sugestionado por mi circunstancia personal, yo que se). Por el contrario, creo que la organización se ha dejado el pellejo y se lo han currado como en ningún otro sitio, ahí si que les tengo que dar un 10.

lunes, 6 de junio de 2022

IX Carrera Solidaria Ziordia 2022

 Y por fin llego el día en el que pude ir a una carrera que llevaba años intentando acercarme, pero empecemos por el principio. Por la mañana me dirijo a comprar la comida que hay que llevar en modo de inscripción, a pesar de que Diana no puede correr, esta inscrita y cojo también comida para que pueda recoger ella el dorsal y de esta manera aportar un poco más.

Preparamos todo el tinglado y nos dirigimos toda la familia hasta Ziordia, el tiempo está dando amenaza de tormenta esperemos que nos respete. Aparcamos y vamos al polideportivo a por los dorsales, aprovechando el castillo hinchable para que Aihotz se lo pase bomba ahora que no hay muchos críos. Bolsa del corredor recogida, bien nutrida y compra de los boletos para el sorteo de Markel.

En cuanto tengo ocasión y diviso al organizador del evento (que únicamente conocía por las redes) voy a saludarle y le doy las gracias por tantos años y tanta dedicación altruista para el beneficio de los demás. La jornada comienza con la marcha de 2km a la que la Juani se ha animado y sale tan a tope que no soy capaz de divisarla. Faltando 15 minutos y viendo llegar a la primera participante del equipo, me pongo a trotar un poco por ir desperezándome. La gente de la marcha ya está acabando al igual que los peques y nos vamos acercando a la línea de salida. Parece que nadie se quiere poner delante (que diferente a los codazos que se dan algunos por pisar línea de salida) y yo como de costumbre tampoco.

Foto Diario de Navarra

Cuenta hacia atrás y nos dirigimos a ver que se cuece por estos recorridos. Me pongo un poco delante y viendo que me sigue alguno tiro un poco más. A partir de aquí me centro en seguir a la persona de la bici que me abre camino. De momento todo lo que me estoy encontrando es cuesta arriba y nos adentramos en la pista que nos lleva al famoso “falso llano” (no seré yo quien rompa con el mito).

Por todo el camino empiezan los ánimos de la persona que esta con el megáfono, espectacular lo que puede animar una persona con ese cacharro, jajaja. Estoy intentando abrir algo de hueco en esta primera vuelta y me lanzo en la bajada hasta encontrar la tranquilidad del asfalto donde recupero el aliento. Los ánimos de la gente al retornar al pueblo me llevan hasta el parque donde lo rebasamos la bicicleta y yo y llegamos al final de la primera vuelta.

Foto Rakel

Viendo que ya tengo suficiente ventaja me tomo esta segunda “ascensión” por el falso llano con más calma, permitiéndome el lujo de saludar al dron que nos está grabando, pero sin perder ritmo, porque siendo corta la carrera por lo menos aprovecharé para meter algo de chicha al cuerpo. Nuevo saludo al megafonista y con cuidado para bajar sin problemas entre las piedras y badenes de la pista. Empiezo a doblar a la gente e intento animar a la mayoría, aquí todos nos esforzamos, cada uno a su estilo.

Foto Rakel

Entro en la ultima vuelta, la bici que me esta llevando por el recorrido me comenta el tiempo empleado y le agradezco la info. Al rebasar a la gente no puedo ir por el mejor sitio, pero me intentan dejar el mejor sitio que pueden. Ultima subida, esta vez con mas calma y esperando llegar arriba para saludar a la persona del megáfono, que de verdad, este tipo de personas al igual que el “diablo” de Azkoitia son las que hacen estos eventos algo más grandes si cabe.

Foto Ziordia

Ahora si que solo me queda trotar por el asfalto y llegar recto al arco de meta, algunas risas con algún que otro doblado y encaro el arco de llegada, pero antes de pasar me detengo a saludar a José Ramon, el artífice de todo esto, no tengo palabras para describir a este “personaje”, pero en resumen, una persona con un corazón que no le cabe en el pecho.

Foto Diario de Navarra

Y así acabo en primera posición con un tiempo de 23:30 para estos 7 Km realmente durillos. Mientras me recupero un poco espero a los demás corredores y felicito a los que están llegando. Aprovecho para ir hacia el coche a cambiarme y de regreso llega el señor Kiko, el ultimo integrante del grupo. 


Ahora de vuelta al polideportivo para disfrutar de la entrega de premios (con un gran lote de productos) y el espectacular lunch para corredores y familias con tortilla, chistorra, patatas, galletas, bebidas y un sinfín de cosas mientras un grupo en directo toca para amenizar el fin de fiesta.

Foto Ziordia

Pues esto es lo que ha dado la tarde deportiva (y algunas que me habré dejado), luego que no me vengan diciendo que no es posible organizar una cosa como estas. Hay dos clases de eventos, los que miran por los atletas y los que miran a su bolsillo. Y cuidado, que los que miran a su bolsillo están en su pleno derecho de intentar sacar beneficio de todo esto, pero lo que no tolero es que me vengan llorando y tratándome de ignorante para hacerme creer que no van a ganar nada y ya no te cuento los que me cuentan que encima van a perder dinero…

martes, 17 de mayo de 2022

15ª Carrera Popular de Zuia (Murgia) 2022

Empujados por la reina de la casa nos acercamos el domingo al pueblo de Murgia donde se celebra la tercera carrera del circuito de carreras populares. Una carrera asequible (aunque me fastidia que en las carreras de Vitoria dupliquen el precio) y con buen ambiente que hace 4 años también disfrutamos. Las terrazas de los bares se llenan de los corredores y sus hij@s que en breve tomarán parte en la carrera, saludo a varios conocidos y me dirijo a por el dorsal.

Después de disfrutar del solecico nos dirigimos a la furgoneta para cambiarnos y ponernos en traje de faena, a falta de equipo que requiera de mis servicios, me coloco la camiseta blanca de toda la vida (buena compra jajaja), que gracias a la temperatura ambiental incluso se agradece. Con la celebración de las carreras de los pequeños empiezo a trotar y de paso veo como zapatean las juventudes.

Foto Rakel

 A falta de 10 minutos me voy acercando a la línea de salida, como no va a haber mucho problema para colocarme bien me lo tomo con calma mientras charlamos antes de comenzar.

Viendo que hay varios corredores rápidos mi idea es intentar mantenerme con ellos y ver lo que pasa en estos 6 agónicos kilómetros. Pistoletazo de salida y empezamos con la vuelta pequeña al circuito, Gustavo se pone al frente y yo le intento seguir, el viento a favor hace que parezca fácil seguir su ritmo, pero para nada. En una de las curvas le piso sin querer , por suerte no sucede nada, me disculpo y seguimos.

Foto Rakel

Un poco mas adelante me pongo yo en cabeza e intento mantener el ritmo. Por detrás sé que pueden venir fuerte Enaitz, Koldo, Rodríguez, Marín e incluso Markel un desconocido para mí, pero Gus vuelve a la carga y solo me preocupo en seguirle.

Sobre el Km 2 nos quedamos 3 en cabeza, sigue la ligera pendiente de subida y el viento a favor por lo que decido pegar un pequeño tirón para ver lo que sucede. Mi objetivo en estos momentos es el coche que abre pista y me centro en él sin pensar en los galgos que viene por detrás. La respiración de mi perseguidor todavía la puedo oír por lo que no andará muy lejos.

Foto Rakel

Llegamos al punto mas alto y nos metemos por la zona de pista, la estabilidad de las zapatillas deja mucho que desear, pero no todo iban a ser ventajas. Retomamos la vuelta al pueblo y en la curva echo una ligera mirada hacia atrás, veo que le he sacado unos metros, pero me empieza a costar mantener la velocidad a pesar de estar con desnivel negativo. El viento nos pega de cara y aunque se agradece para no sobrecalentar el motor interrumpe el avance. En la subida del puente oigo de nuevo la respiración del segundo y no me hace falta ni mirar para saber que se me ha acercado respecto a la última referencia visual, no me queda otra que seguir a mi ritmo y si me alcanza ya veremos lo que hacemos.

Nos adentramos al pueblo, en una de las curvas alcanzo al coche, que se había quedado hablando con alguien y casi le tengo que rebasar para no pararme. 

Foto Rakel

Encaro la última recta larga y sólo quedaran 2 giros para ver el arco. En uno de estos echo la mirada hacia atrás y veo que tengo margen suficiente para tomarme la última bifurcación con calma y saludar al pollito que esta animando desde el primer momento.

De esta manera finalizo de nuevo esta carrera en primera posición en un tiempo de 20:02 sorprendido por el ritmo que he conseguido llevar. Cruzo la línea de meta y me apoyo en la valla, estoy completamente exhausto y me cuesta coger aire, así que me tomo un tiempo para poder incorporarme. Cuando puedo medio respirar voy a felicitar a Gustavo, que a pesar de estar últimamente en otras distancias y no parar de competir se ve que esta en pura forma. 


Saludo al tercer clasificado y a los demás corredores que van entrando y aprovechamos una sombra para sentarnos, beber algo y charlar con Koldo y demás compañeros de aventura, mientras llegan las primeras féminas con un buen 2º puesto de Diana, aunque esta vez y sin que sirva de precedente le gano en puesto, gallina vieja hace buen caldo, jijiji.

Foto Rakel

Como no podía ser de otra manera y casi el motivo principal de esta aventura dominguera, nos vamos a comprar la respectivas palmeras y bollería habituales de Murgia y agradecer a mi familia el cuidado del pequeño demonio para que podamos realizar esta actividad, finalizando con la entrega de premios que este año han sido muy bien recibidos gracias a los obsequios donados por los patrocinadores, eso sí, como detalle estaría bien que esos “premios” a parte de a los integrantes del podio hubiese algunos más para los participantes en modo de sorteo, como antiguamente se hacía. Normalmente los que están arriba (y en este caso he tenido la suerte de estar yo) siempre van a recibir esos regalitos, pero creo que cualquiera que participa podría tener un pequeño plus de ser agraciado con algún detalle que de otra manera no podría conseguir.