martes, 5 de febrero de 2019

IV Carrera Nocturna La Caleta de Adeje 2019


De esto que te vas una semana de vacaciones a Tenerife y paseando el primer día ves que en unos días hay una carrera por los alrededores. Pues lo piensas un poco, no sabes que hacer y después de consultarlo con la acompañante y antes de aventurarnos a la subida al Teide cogemos el móvil y nos apuntamos antes de que nos echemos atrás. La verdad que pinta bien, es una carrera nocturna, pero nocturna de verdad, no como algunas de mi territorio. La idea es correr la de 10km, aunque también haya opción de 5km. Tampoco faltan los "lloriqueos" una vez apuntados, sobre todo después de cada largo día pensando por qué narices nos gustan tanto estás cosas, jaja.

Pues bien, después de coronar el Teide y patear gran parte de la isla llega el día de la carrera. Decidimos pasar la mañana "más tranquilos" a pesar de andar de un lado para otro y por la tarde nos desplazamos hacia La Caleta para la recogida de los dorsales. Llevan desde las 12 de la mañana con diversas actividades para amenizar el día, la verdad que está todo muy bien montado a pesar de su corta andadura (es la 4ª edición). 

Dorsal en bolsa y ya que estamos disfrutamos un poco del paisaje que nos ofrece el pueblo con su naturaleza desértica y sus bonitas playas. La espera se hace larga y después de ver la puesta de sol nos vamos aproximando a la zona de salida. Desde muy pronto se veía gente por los alrededores, pero a estas alturas ya se nota el ambiente competitivo. 45 minutos para la salida y nos vamos a preparar, temperatura de 18ºC en el termómetro y a "calentar". 

Foto Dy
La aventura va a ser muy empinada puesto que el desnivel es bastante elevado para lo que estoy acostumbrado a correr, pero me imagino que pica para arriba para todos igual, casi me da más "miedo" las bajadas en las que mis piernecitas no se pueden alargar como las de mis rivales.

A 5 minutos de la salida y viendo que hay un buen tumulto decidimos insertarnos para coger algún sitio digno. Diana se va hacia la mitad y yo intento colocarme lo más adelante posible, pero solo consigo llegar a la sexta fila rodeado de gente, no veo ninguna línea de salida y a priori se ve que no hay ningún orden de velocidades, pero no soy quién para decir a nadie dónde se coloca, creo que va a haber que "pelear" para no perder el tren de salida.

Llega la hora, va pasando el tiempo y no hay visos del comienzo. Oigo a gente que anda como yo, sin saber el recorrido y a pesar de las explicaciones lo único que me queda claro es que hay que subir y bajar, jajaja. Pasan los minutos, la verdad que nunca había tenido un retraso tan largo y tampoco se oye nada por megafonía que indique cuando va a ser el inicio. Pasado los diez minutos comienza la cuenta regresiva de 10 segundos así que a espabilar y al lío.

Foto Conchip canarias
Pistoletazo y primeros empujones, yo a cualquier hueco que veo me lanzo para allí, oigo algunas quejas de gente que le empujan (lo que he dicho antes, también tienes que saber dónde te metes). Primeros metros cuesta arriba, zigzagueo imposible entre la gente y a pesar de estar algo rezagado consigo llegar a arriba con la gente de cabeza a la vista. A partir de aquí toca coger respiración y ver cómo se desarrolla la carrera. En la primera baja comienzan a rebasarme algunos, pero sigo en buena posición. Pasamos un puente, uno de los corredores me pega un empujón poco limpio en la curva y eso me enciende un poco, le miro, pero no merece la pena decirle nada. Se ha formado un grupo de unos 10 corredores, me imagino que algunos irán a la carrera de 5km y todavía tengo que ver cómo es el recorrido de esta primera de las dos vueltas para hacerme una idea así que tampoco me vuelvo loco y sigo manteniendo la distancia visual y el ritmo.

Llegada al 3 subiendo de nuevo, me pego a un compañero que va muy parejo y tiramos para arriba todo lo que queda juntos. Parece ser que el último km es de bajada y mientras intento no perder mucha distancia me pasan un par de corredores. Cerca está el final de la primera vuelta y así sabré exactamente en qué posición estoy. Veo de lejos que algunos se están metiendo a meta y cuando me acerco para el giro de 180º me sorprendo con la espera del coche de cabeza de carrera. Por lo que parece todos los que me precedían corrían la otra y voy primero, me cagüen la leche Mari Carmen, ahora sí que comienza la carrera.

Llevo al segundo a escasos metros y en la primera cuesta ya formamos el dueto de cabeza. Espero al giro por el puente para ver a cuánto están los demás. En la oscuridad diviso a otros dos corredores no muy lejos y viendo lo que queda todavía puede pasar cualquier cosa. En la zona llana me rebasa el compañero, pero cuando vuelve a picar le paso de nuevo, está vez quiero llevar las riendas. En la poca bajada que hemos tenido he visto que no me ha pasado y empiezo a pensar en ese último km de cuesta abajo. Hace un rato que hemos empezado a doblar a gente y eso hace que no solo me centre en el coche con el crono, haciendo más llevaderos los metros. A falta de 2,5 km empiezo a escuchar la respiración del segundo un poco más lejos y aprieto en lo que queda de subida para intentar ganar una pequeña renta de cara al final. Las piernas ya están bastante fastidiadillas y en el penúltimo repecho la velocidad decae bastante. Por suerte recupero en la parte llana y en el giro veo que tampoco me ha recortado en exceso. 

Última subida entre los ánimos de la gente de dentro a la que rebaso y a la que también ánimo, hacen que me deje todo lo que tenga para llegar al giro que me dirigirá al vertiginoso descenso. Las piernas ya no puedo revolucionarlas más y entre pasos por rotondas me voy acercando a la meta. En plena bajada echo una mirada hacia atrás y veo que ya no me puede alcanzar así que tomo la bifurcación hacia el arco. Está entrando una chica y decido no meterme por el medio. Quedan 50m y casi me pongo a andar porque también está pasando el coche, para las pocas veces que ganó quiero una entrada algo limpia. Aun así, ya andando miro hacia atrás, veo que el segundo acaba de dar la curva, aunque ya casi estoy por el arco, me imagino que no me dará por sprintar. Por suerte se despeja un poco la zona, alzo los brazos y disfruto el momento de pasar en 1ª posición con un tiempo de 35:20 para un circuito tan duro. Al cruzar me doy la vuelta y felicito al segundo e intento coger algo de aire. De estas que me levanto y veo que está el speaker a mí lado, me pregunta el nombre y me hace algunas preguntas sobre la carrera, ostia, me ha pillado por sorpresa. 

Foto Lydia Garcia

Voy a recoger algo para beber y para comer y aprovecho para soltar un poco yendo a la contra para ver si me cruzo con Diana. En una de las últimas rotondas pasa la primera chica y al poco pasa el spuknik dinamita que me indica un 2 con su mano (la madre que la parió). Pues nada, para abajo que voy y la encuentro con una sonrisa de oreja a oreja. Charlamos sobre la carrera, ella más que yo, jaja. Vamos al coche a dejar cuatro cosas y volvemos para recoger la paella que la organización ha hecho para toda la gente allí presente. Al final empieza el protocolo de la entrega de premios, se alarga un poco la cosa, pero como tampoco hay mucha prisa no hay problema.
 
Foto Lydia Garcia
Por último y después de recibir un premio de un finde de un coche gracias a un concesionario de la zona, vamos a hablar con la gente de la organización para comentarles nuestra situación y que sintiéndolo mucho no podemos hacer uso de ese buen premio. Le pilla un poco por sorpresa e intenta pensar alguna solución, pero le comento que simplemente era para comentarlo (y para dejar el pedazo de cartel) que no pasa nada. Así que nada, agradecer a la organización que lo ha hecho bastante bien a pesar de algunos fallitos que seguro que solucionaran en la siguiente edición. 

http://conxip.com/clasificaciones_general.php?Evento=2143

Y por nuestra parte poco más, que habrá que seguir pateando la zona, que todavía quedan dos días y entre otras cosas Anaga nos espera ;)

lunes, 28 de enero de 2019

39. Herri Krosa Idiazabal - Idiazabalgo Herri Krosa 2019


Comienzos de año y que mejor forma de empezar que con la carrerita de Idiazábal, imprescindible para los aficionados a las carreras populares de verdad. Las previsiones meteorológicas no auguraban buenos presagios, pero en plazas peores hemos toreado.

Esta vez la gente del Dida alquila un autobús puesto que la participación va a ser abundante y pensando en el medio ambiente y en el plan que había para el día creo que fue un gran acierto, así que con ligera lluvia salimos del parking de Mendizorrotza con puntualidad de reloj suizo (más o menos, jeje).

Llegamos con el cielo encapotado y nos dirigimos a la recogida de dorsales en medio del ambiente de la carrera de los peques y saludando a la gente del Alimco que anda por allí. De camino al punto de inicio empieza a llover y aligeramos el paso para resguardarnos en la tejavana al lado del polideportivo. El tiempo no ayuda a la pereza que había por cambiarse, pero en cuanto empieza el primero no hay excusa para comenzar el despelote. La lluvia arrecia cada vez más y a pesar de estar listo no apetece salir a mojarse nada, aun así a falta de 30 min no hay más remedio que empezar a trotar.

Foto Aita
Las primeras gotas son las peores pero una vez medio mojado ya todo da igual y me dirijo hacia el centro del pueblo para entrar “en calor”. Por el camino me encuentro con Alba y comentamos el pedazo de día que nos ha salido. A última hora decido ponerme los maguitos porque algo de frio parece que hace y a menos de 10min ya me despojo de todo dejando la sudadera escondida para el retorno.

Antes de ir a la línea de salida me quedo un rato resguardándome de la lluvia y cuando el tumulto empieza a invadir la zona me coloco por las posiciones delanteras para no encontrar problemas. Saludo a Enaitz que anda por allí al igual que charlo con Gari, con el que siempre me encuentro en estos lugares. Oteo un poco como está el panorama, los gallos hacen notar su presencia por delante y empiezan a dar la cuenta atrás.

Foto Lasterketak.eus
Se levanta la cinta y allí vamos con la primera cuesta que nos da la bienvenida, el grupo de favoritos también parece que se lo toma con relativa calma así que llegamos a la zona más elevada en grupo. Cuando empieza la bajada empiezan a avivar el ritmo y decido quedarme donde estoy mientras me pasa Marc saludándome y le animo a que no pierda el grupo (yo, “dándole consejos” a él, que ignorante).

Viendo cómo se aleja el primer grupo llegamos al túnel y zigzagueando encabezo este segundo grupo en el que intuyo que no estoy solo y digo intuyo porque no soy de los que mira para atrás. El viento y la lluvia se alternan los momentos y hace la carrera algo más dura, así que habrá que intentar acabar lo más rápido posible, jajaja. Llegamos a la rotonda que nos da el retorno al pueblo y vamos cazando a Othman, me quedo un poco detrás de él y cuando recupero el aliento le intento sobrepasar, este me pasa al instante, pero ralentiza el grupo así que de nuevo le paso, lo hace un par de veces mas y a la tercera por fin acabo con el juego absurdo.

Foto Rakel
Primera vuelta y los ánimos del público se hacen palpables mientras cruzamos por su parte central. Segunda subida, la cadencia aumenta mientras que la zancada disminuye haciendo acelerar la respiración, sigo tirando del grupo y llegamos arriba. La cuesta abajo se me “atraganta” porque mis paticas no pueden competir con las zancadas de los demás así que me tengo que esforzar para no quedarme atrás. Nos hemos quedado Asier, Alba y yo y me encuentro bien para continuar a este ritmo. Comenzamos a pasar a gente doblada, normal en un circuito tan corto y a pesar de que en ocasiones es complicado intentan hacer todo lo posible para no repercutir nuestro avance. En el giro de la rotonda de 180º veo como el grupo delantero se ha roto y van quedando cada vez menos componentes.
Foto Aita
La recta con el viento en contra hace que me frene un poco y es el tocayo quien toma la iniciativa en este tramo. Penúltimo paso por el pueblo y me pongo de nuevo en cabeza para afrontar el ultimo desnivel, las piernas están pesadas a estas alturas, pero apretando los dientes llegamos al giro de bajada para coger una buena bocanada de aire. De nuevo la cuesta abajo, Alba toma las riendas apretando el ritmo, intento no perder ningún metro a pesar de que las piernas ya no las puedo revolucionar más, pero consigo llevar abajo con él y aguanto su escapada.
Foto Rakel
Asier se ha quedado un poco y después de culebrear por el túnel pasando como podemos a la gente me coloco de nuevo delante del binomio que nos hemos quedado. El paso por la ultima rotonda hace que casi me frene por el chorro de aire en contra que me da la bienvenida, por suerte no ha durado mucho y al acercarnos a las casas se calma un poco.

Pues ahí estamos en la recta final los dos Gasteiztarras a falta de 1Km para meta, hago un pequeño amago de cambio de ritmo para ver si puedo alejarme algunos metros, pero al ver que no consigo nada decido esperar al sprint. Todavía me acuerdo hace dos años cuando Arnaiz y yo hicimos uno de los sprint-es más bonitos de mi vida por estas calles, bien es cierto que en esta ocasión no me juego un puesto en el podio, pero estoy con la cabeza en ese sprint final. A falta de 500m Alberto me dice que entre yo, le acepto el detalle por el hecho de ir tirando la mayor parte de la carrera y bueno al final era un puesto simbólico, pero como le dije después, podíamos haber sprintado un poco no?, jeje.

Foto Lasterketak.eus
Así que el reloj se para para mí en 34:45 y en una posición que no supe hasta la clasificación, pero este 6º puesto no es un mal puesto y firma una gran carrera. En meta saludo a los compañeros y aprovecho para ir a por la sudadera al escondite para aprovechar a trotar y ver a los demás atletas llegar a meta. Es cierto que ahora viene lo peor, porque las molestias en caliente no duelen, pero con  el pedazo de tercer tiempo que nos metimos en la sidrería espero que sean menos molestas cada vez.
https://drive.google.com/file/d/1X8jQIu6b4Q111mnwKCHkVfGQgYwUbQnt/view?usp=sharing
 
 

martes, 18 de diciembre de 2018

41ª Media Maraton Vitoria 2018


Como cada final de año, llega la media maratón de Vitoria. Buena carrera con la que dar casi por finalizado el año y que hay que hacer por el buen ambiente que hay al correr por las calles de la cuidad. Este año no iba a ser tan benévolo conmigo, más de dos meses con dolores aquí y allá y sin encontrarme a gusto las veces que salía a correr, pero aceptando la situación había que ir a hacerlo lo mejor posible, me gusta el deporte, no las marcas.
Los días previos sin muchas ganas dan la llegada al domingo de competición. Como siempre una horita antes por los alrededores para coger taquilla en mendi, ver el panorama con la calma y saludando a la gente conocida es primordial en estas ocasiones.
Con los deberes hechos y a falta de 30 minutos para el comienzo me dirijo a los vestuarios para entrar en faena. Tiempos, ritmos, mmp y de más conversaciones se oyen por los alrededores y como dice un buen compañero…y yo sin nutricionista, jajaja. Salgo con el ligero frio vitoriano y noto que el viento empieza a hacer acto de presencia. Primeros pasitos con el dolor del tobillo me devuelven a mi realidad, pero con un poco de calor disminuirá. Después del breve calentamiento, el cual no pasará a los anales de la historia, me dirijo a dejar la sudadera y a pegar las últimas carreras antes de acercarme a la línea de salida. Allí están los galgos en primera fila, me coloco un poco más atrás que de costumbre y espero a que den la salida sin mucho nerviosismo.
Pistoletazo, primera recta como siempre, intentando buscar un sitio sin multitudes que encuentro antes de la rotonda. 

Foto Rakel
Veo como se van alejando grupos que el año pasado decidí coger y me centro en intentar no pasarme demasiado, es lo que tiene un comienzo cuesta abaja y el con viento a favor. Primeros metros en los que se va seleccionando al personal y a sabiendas del viento que hace me tengo que buscar un grupo, algo más rápido de lo que debería ir pero…
Bonito ambiente por toda la avenida y primer encuentro con el viento de cara al dar el giro de 180º. Vamos en fila de a uno y cada uno intenta no separase mucho del que le precede, hago un par de adelantamientos para no perder el grupo llegando al quinto Km.

Foto Rakel
La subida antes de llegar a la rotonda de Mendi me hace apretar un poco más, antes de poder recuperar en la ligera cuesta hacia abajo. Se empieza a romper el grupo y pego un acelerón para no perder a todos los componentes, iluso de mí no puedo aguantar ni un Km con ellos y como sé que poco más voy a poder hacer me quedo con mi ritmo para no morir antes de lo esperado. Este año comparto parte de la carrera con otro de los tocayos, al pasarme Alba me dice que dando relevos podemos ir, le digo que intentare dárselos pero cuando pueda. Esto inconscientemente hace que vaya un pelo más rápido de mis posibilidades, pero serán segundos de reserva para el final.
Llegamos a la calle Los Herran alcanzando a otro corredor, una de mis favoritas.

Foto Jose Cruz
El cuádriceps derecho se me empieza a cargar, pero hay que llegar al 10 con alguna alegría. Llegamos al primer avituallamiento y me dirijo a por las naranjas que no puedo dejar escapar como cada año jeje. A partir de aquí veo como se alejan los dos compañeros de viaje que tenía hasta ahora y me quedo solo al girar en la curva del alas, con viento y lluvia en contra, pues buen sitio para quedarse solo, sí.

Foto Rakel
La subida hacia la calle Francia en estas condiciones se hace más cuesta arriba de lo que es y comienza el primer tramo del modo supervivencia. El ritmo empieza a decaer, me van pasando corredores de vez en cuando y a pesar de mis intentos por mantenerme con ellos me es imposible. A pesar de ser una situación frustrante en todo momento soy realista y se cuál es mi condición, por lo tanto, cabeza fría. 

Foto Rakel
A la llegada a El Prado el abductor/psoas (o lo que coño sea) pasa de molestia a dolor, así que vamos cogiendo compañeros innecesarios a cada paso. A pesar de eso hay que poner buena cara al pasar de nuevo por la Avenida y gracias a los ánimos de los conocidos se hace más llevadero el sufrimiento. Pasado este tramo llego a la recta infinitita de Manuel Iradier donde cada vez me noto más lento. La cuesta de San Cristóbal, se me asemeja a un muro como varios años atrás y al bajar noto que ya son los dos cuádriceps los que están diciendo basta (modo supervivencia 2.0) En la cabeza tengo el recorrido que me queda todavía, es bueno, con ligera bajada, pero se me va a hacer todo lo contrario. Me noto que empiezo a cojear y las zancadas son dolores, pero solo quedan 3Km y hay que llegar a meta, que para eso nos hemos levantado hoy.

Foto Aita
El paso por el prado de nuevo espectacular da llegada a la recta infernal del estadio, donde los pies se convierten en plomo y cuesta avanzar una barbaridad.
Llego al giro, la pendiente negativa del Paseo de Cervantes me ayuda a coger fuerzas para encarar la última recta del día, antes de ella choco la mano a tres chavalillos que hay en la curva con toda la ilusión del mundo y diviso el arco de meta. 

Foto Jose Cruz
Aun con los dolores todavía puedo ver a algún conocido que me anima y también veo la tan ansiada zona de llegada, así que llego con el pitido del chip, dando por concluido el martirio en 1:19:21 en 61ª posición, que bueno, dentro de que es mejorable, tampoco ha sido un desastre.


Mientras camino hacia el pabellón voy saludando a los corredores que ya están por allí y me adentro en él entre risas con el fiera de Urko donde me relata como le ha ido (parecido a mí, jajaja). Ya dentro me encuentro con Rodriguez y Bravo (curioso que en los dos últimos años pude correr a sus ritmos, cada año con uno de ellos, gente que pase lo que pase siempre están a un gran nivel). Charlamos, hablamos de futuro y nos deseamos suerte para la próxima. Este año veo que la cola del masaje es algo más larga (como no) y decido ir piano piano hacia las duchas para no quedarme helado.
Y con toda esta aventura acaba la jornada dominical entre charletas con los telerines que han estado al pie del cañón como siempre, con las impresiones de Diana y las conversaciones delirantes de mis colegas.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

V Triatlon Olimpico Sestao 2018


Después de unas bonitas vacaciones llenas de aventuras y a pocos días de llegar a Vitoria toca poner rumbo a Sestao para correr otro año más este esplendido y duro triatlón. Da gusto ver como se lo curra la gente fuera del negocio que nos está engullendo y todavía se arriesga a hacer estas pruebas a un precio razonable y con una organización que muchas de estas “empresas” envidiarían. Espero que se mantenga y no caiga como ya le está pasando a muchas pruebas de este tipo como la de Ondarroa, todos mis respetos….seguimos. Hace un mes cuando me apunte sabía que las condiciones iban a ser paupérrimas, pero eso no iban a ser excusas para pasar una buena mañana. El sol hace su aparición en cuanto miro por la ventana y así continua hasta la llegada al pueblo en el que están realizando la previa de la carrera con el tri popular. Aparco ocupando uno de los últimos sitios en el parking habilitado para ello y descargo todo el instrumental. Primeros saludos y risas con Unai uno de los grandes del mundillo y me dirijo a recoger el dorsal. Coloco las cosas antes de meterme a boxes con mucha calma, el cuerpo todavía no está con ganas de fiesta, aun así como antes o después tengo que realizar la labor, me dirijo hacia la alfombra de entrada acompañado de Iñigo el Benetero y coloco la bici y todo lo demás.
Cuando quedan 15 minutos para la salida de las chicas me coloco el neopreno y me dirijo a la gran piscina para probar el agua y calentar como las últimas veces que tan buenos resultados me ha dado. Viendo la salida de las féminas desde el agua me voy acercando a la salida y me coloco en las primeras filas, esta salida es estrecha y hay que salir medio bien.

Foto Rakel
Bocinazo de salida, salto al agua de la forma más cutre que he hecho nunca, pero ante la gente que tenía delante no me he atrevido a tirarme de cabeza, así que llego al agua casi en bomba (me ha faltado taparme la nariz, jajaja) y en cuando toco el agua me pongo a bracear como loco. Ningún golpe que reseñar y sigo con mi peculiar sprint hasta verme más o menos en zona segura. A la llegada a la primera boya hago un amago de girar pero me doy cuenta de que hay que seguir recto hacia la siguiente, aun así es “más fácil” si tienes que seguir a la gente (es lo que tenemos los lentos). Llegada a la segunda boya y al girar y levantar la vista, sorpresa, no se ve una mierda a causa del sol, así que continuo con mi técnica de seguir burbujas. A mitad de trayecto consigo ver por primera vez esta tercera boya y me reubico para ir lo más derecho a ella. Primera vuelta finalizada y empiezan a doler los brazos, vaya eso no me lo esperaba, jajaja. Segunda vuelta casi idéntica a la primera intentando no gastar demasiado de mi barra de energía inicial. Al llegar a esta tercera boya por segunda vez, toca poner rumbo a la salida y a pesar de empezar a dar cada vez menos brazadas parece que no ha salido un mal sector.

Foto Fotos Deportivas de Aficionada Yolan de Sope
Salgo por la cuesta quitándome el neopreno y llego a mi bici sin ningún tipo de problema, esta vez sí que lo tenía fácil para recordar donde estaba. Larga recta antes de poder subir al vehiculo y lo primero que me encuentro es la cuestecita, así que con mucha calma voy llegando hasta arriba. Me aprieto bien las zapatillas y entre ponte bien y estate quito alguien me “aparta” ligeramente, sin querer me estaba yendo hacia la izquierda y Unai me corrige al pasarme. Sabiendo que es uno de los buenos en este sector intento agarrarme a él y con mucho esfuerzo lo consigo. Cada vez que tengo un poco de descanso intento darle algún relevo, son efímeros pero hay un grupillo no muy lejos y a ver si les podemos dar caza.

Foto Aita
Llega el primer repecho de San Gabriel, me mantengo con él pero con el corazón en la garganta y en el segundo arreón desisto de seguirle porque no quiero escupirlo, casi casi me paro en seco con dolor de piernas impresionante y veo cómo se va alejando. A partir de aquí me empieza cogiendo un corredor con el que hago parte de la primera vuelta y después nos alcanza ya un grupo más numeroso. El “plan” ya va a ser intentar mantenerme con ellos porque aquí ya empieza a hacer mella las vacaciones, jeje. Segunda vuelta sin muchos cambios viendo cómo se han ido formando los grupos adelante  y esperando que no nos cojan los de atrás.

Foto Rakel
La rotonda del pueblo hay que cogerla con cuidado porque suele haber bastantes caídas y solo queda dar una vuelta, así que en la salida de esta toca apretar un poco porque ya empiezo a hacer la goma en estos parones. Llegamos a la cuesta mortífera de nuevo, empiezan los ataques y yo me empiezo a quedar rezagado, así que decido coger mi ritmo para no petar del todo. Arriba me sacan unos metros, en la rotonda para volver a subir decido que no puedo perder el tren y a pesar de que me están doliendo las piernas intento hacer caso al grito de una voluntaria que dice “no los pierdas”. Por suerte de nuevo arriba contacto con ellos, no sé de dónde coger más aire para mis pulmones pero lo necesito, porque estoy muerto. La rápida bajada y los arreones que están dando me dejan otra vez casi fuera, pero consigo llevar a la T2 con ellos.
Bajada de la bici tranquila y comienzo a pensar en la carrera a pie, llego a la barra, cuelgo la bici y esta vez sí, esta vez me pongo los calcetines, es la primera vez que lo hago, pero no quiero seguir destrozándome los pies. Tardo un poco más, pero tampoco mucho y consigo salir de los primeros del grupo que hemos entrado. Este sector lo tengo más claro que nunca, conozco el recorrido y es para hacerlo con cabeza, voy con trote ligero, primero quiero ir encontrando sensaciones y sé que tampoco estoy para forzar mucho la máquina, así que me lo tomo con calma a la espera del primer acecho a la cuesta, esta vez, infernal, jajaja. 

Foto Ieltxu Mateo
La sensación es de lentitud total, pero como no tengo ninguna presión me lo tomo sin mucho agobio. El avituallamiento con los vasos y las botellas fresquitas son un puntazo y entre beber un poco y echármelo por encima llego a la vuelta para volver cuesta abajo. Recupero zancada y pulsaciones y llego al punto de inicio entre los ánimos de Jon el speaker que está retrasmitiendo impecable la carrera como es costumbre. He alcanzado a algún corredor, el primer sorprendido soy yo he incluso veo en los cambios de sentido que también reduzco diferencias con otros mientras que me mantengo con mis perseguidores, raro pero oye para mi mejor.

Foto Rakel
Segunda subidita, igual que la anterior, los ánimos de los de espectadores son una bendición y hace más llevadero el sufrimiento. Me cruzo con Joanes que va como loco a por la victoria y le animo mientras que yo me centro en llegar a la parte de arriba, porque sé que a partir de allí podre recorrer los últimos 3 Km con más brío. En la bajada me acerco a Gastañares y al pasarle le animo mientras continuo para rematar el triatlón. Ya en el paseo y después de dar el último giro de 180 veo cada vez más cerca a Asier, nos han sacado varios minutos en la bici y le tengo a tiro en el último Km así que manteniendo el ritmo puedo dar cuenta de él y a falta de 500m le rebaso animándole igualmente.

Foto Aita
Ya entre los ánimos de la gente me desvío hacia la derecha para encarar la línea de meta por la alfombra naranja. Paso en 8ª posición con 2:06:48 y a pesar de lo duro del circuito estoy bastante contento por como he gestionado todo, sobre todo una carrera a pie difícil donde he sabido contenerme e ir de menos a más. Ahora toca saludos, risas, “echarle la bronca” a Goitisolo porque solo me ha sacado 2 Km, jajaja y me voy rapidito a la ducha para poder aprovechar del buen día que hace.


Después de la entrega de trofeos improvisamos una  acampada al más puro estilo veraniego con los telerines y después de saciar el apetito retornamos a Vitoria que mañana toca empezar con eso del trabajo, jejeje.

miércoles, 25 de julio de 2018

V Triatlon Olimpico (no drafting) Getxo 2018 Memorial Agustin Ugarte


Llevaba varios años intentando ir al triatlón sin drafting de Getxo pero por unas cosas o por otras al final no podía y este año por fin me coincide el finde libre para poder acercarme hasta tierras bizkainas y saborearlo de primera mano. Horario de salida diferente al de otros tris pero que está muy bien para no madrugar en exceso y que la vuelta no se haga muy tardía. Para las 12 del mediodía ya estaba por allí danzando y después de aparcar me dirijo en bici hasta la recogida de dorsales. Lo primero después de poner las pegatinas y los dorsales es ubicarme un poco, porque por lo que veo, la salida está en otro lado con los boxes. Después de tenerlo todo claro me acerco a dejar la bici, al ser sin drafting aprovecho el préstamo y decido ir con la cabra de Inma para finalizar mi periplo con ella. Todo colocado en poco tiempo, nada comparado con lo de Vitoria y me dirijo a dejar la bolsa en consigna. Antes de dejar el arsenal me coloco el neopreno y saludo a Joanes piolín y a Oka que viene “a probar” después del accidente, si ya me conozco yo a estos 2…
Paseíto de nuevo a la playa, parece que va a hacer un día ideal, cielo nublado 20 grados y sin visos de lluvia por ningún frente. En Gasteiz me sorprendió el agua caliente y aquí algunos dudaban de la utilización del neopreno, pero al entrar compruebo que está un pelín más fresca pero estupenda igualmente.

Foto Rakel
Con la mar bastante calmada y después de tocar un poco las narices a mi sobri doy las primeras brazadas, la verdad que es un lujo poder nadar en el mar de esta manera (por lo menos sin golpes, jeje). Viendo la salida de las féminas desde dentro del agua, me voy acercando a la orilla para colocarme en salida. Todavía nos van a faltar 15 min o más para la nuestra y decido colocarme de nuevo casi a la izquierda del todo, no sé si es el lado bueno o el malo, pero como no me gusta el barullo me quedo donde estoy y a ver lo que sucede. Esperamos a la segunda vuelta de las chicas para nuestra salida (pobrecillas las ultimas que les van a pasar por encima) y así empieza el periplo. Salida a fuego que en el anterior me salió bien y esperar colocación de la gente. Alguna caricia ya recibo pero por el momento nado a gusto y con fuerza. Entre tanta burbuja mala de ser que no me ayude un poco a avanzar y así nos dirigimos hacia la primera boya, se empieza a cerrar el embudo pero sorpresivamente paso bastante limpio. Segunda boya casi al lado pasando bien de nuevo y nos dirigimos hacia la playa.

Foto Rakel
No recuerdo yo ningún triatlón en el que tuviese que dar dos vueltas, así que después de salir y dar la vuelta a la boya me vuelvo a tirar al agua, la verdad es que es más “espectacular”. Si la primera vuelta la di con soltura, esta segunda es cuando disfruto de nadar en aguas abiertas y van pasando los metros casi sin enterarme.La segunda vez que pongo los pies a tierra ya me dirijo hacia la bici, intento recuperar el aliento, porque lo que viene me parece que va a ser “elegante”. Llego a mi lugar con la buena referencia que tenía, me despojo del neopreno y cojo la el vehículo.

Foto Rakel
Transición larga para llegar a la carretera, salto del aguilucho y a luchar contra uno mismo. Ya en la salida me pasa Unai, lo “bueno” es que no tengo que matarme para no perder grupos, así que me centro en intentar dar lo que tengo y fuera, aunque la sensación de que te vayan pasando cada poco haga desmotivarte un poco hay que saber los puntos fuertes de cada uno. Llegamos a la primera subida (aunque mi sensación final fue que estuve subiendo casi todo el rato) y aunque adelanto a alguno soy más rebasado que rebasador. El transcurrir de la bici fue sin mucha variación 2 subidas interesantes y continuos subebajas rompe piernas y falsos llanos. De la mejor manera que puedo voy descontando los kilómetros cada vez que veo un cartel indicativo. He visto pasar a Zalakain, Fuentes, San Vicente...y lo único que me queda al llegar al 40 es respirar para poder llegar abajo con algo de fuerzas. 

Foto Aita
Una larga recta nos acerca al pueblo, me preparo soltando los velcros pero después de una curva de 180º pensaba que la línea de bajar estaría más lejana, pero me la encuentro solo con un pie fuera de la bota y haciendo una bajada muy cutre me pongo con los dos pies en el suelo y alzo la pierna por el cuadro para poder correr hacia boxes (por lo menos no me he caído, jajaja).
Llego a mi lugar, me apoyo en la barra para poder dejar la bici y casi la tiro, la coloco como puedo y me pongo las zapatillas para salir a lo que de el cuerpo. Tengo a un grupo cercano de corredores, no me quiero calentar mucho porque queda una barbaridad, así que intento coger ritmo e iré rebasando a gente (esa es la idea por lo menos). Los 2 primeros Km de me hacen eternos con el viento en contra y no saber exactamente el recorrido hace que este un poco perdido, por suerte está todo bastante bien indicado con la referencia de los kilómetros. Cada avituallamiento aprovecho para refrescarme un poco y beber mínimamente porque la calorina en el cuerpo está haciendo acto de presencia.
Foto Aita
El pasar a otros competidores me da esa confianza que hace falta para este último sector, cuando nos cruzamos con la gente de cabeza me doy cuenta de que hay un nivelón de la ostia, hay bastantes extranjeros y el ritmo alegre de estos y los galgos de aquí hace que te veas muy lento. El único objetivo que me marco es que no me doble el primero, cosa que aseguro al pasar por el ecuador de la carrera, jeje. Los ánimos de la gente de fuera y con algunos de dentro al cruzarme con ellos dan un cáliz especial a este deporte y así empiezo la cuenta atrás para engañar a la cabeza. Lo mismo que al principio, correr con el viento en contra hace que aminores mucho el ritmo, pero pienso en los 2 últimos Km que van a ser a favor y los males se vuelven menos males. A estas alturas empiezo a notar las rozaduras en los pies, el dolor hace que apriete menos y no corro a gusto, esto de ir sin calcetines va a tenerse que acabar, no es normal que no dé con ninguna zapatilla que no me haga heridas y tampoco puedo estar con los pies destrozados una semana, así que para la próxima habrá que experimentar con la otra variante. Llego al final del paseo, me quedan 3 Km y ahora me voy fijando en las cintas de colores para saber si es su primera vuelta o segunda, cada vez que veo una me animo un poco e intento ir a por él. En el Km 8 tomo un poco de energía con la ayuda del viento a favor y toca dar lo último que quede en el cuerpo. No tengo claro dónde va a ser la llegada, pero después de rebasar el Km 9 me van indicando hacia donde me tengo que dirigir y me hago el camino mental de lo que me queda. A lo lejos veo de nuevo a Unai no sé si voy a poder cogerle, pero ya estar cerca de él ha tenido que ser una buena remontada.
Foto Rakel
A falta de pocos metros llego a su lado, nos saludamos y al cabo de unos metros me veo pasando el arco de meta. Me paro e intento respirar, el agua que cojo es para echármela por encima, porque el motor está pidiendo refrigeración. De la que voy recuperando el aliento me acerco a beber algo para reponer, lástima que con todo lo rico que hay por aquí no tenga nada de hambre como de costumbre, pero comer por comer como que no. Lo segundo es ir a saludar a los conocidos y darles mi enhorabuena por la carrera, al final si hemos pasado la línea es que no lo hemos hecho muy mal, jajaja. Como es habitual al no moverme por puestos cabeceros no se ni como he quedado, al final 20º puesto en 2:20:36 muy contento porque estas carreras olímpicas son las que más me molan, a pesar de que el circuito no sea muy adecuado a mis características, pero dando todo lo que tengo me doy por satisfecho que para eso vengo.