miércoles, 12 de julio de 2023

II Triatlon Olimpico Legutio 2023

Primeros días de Julio y se acerca el tri de Legutio, carrera en distancia olímpica, cerca de casa, perfecta, pero donde hasta la transición es dura y como pueden mas los pros que las minucias de las contras allí que voy. Después de gestionar el tema curro hay que preparar las cosas y con mucha antelación nos dirigimos la familia a las inmediaciones del embalse de Urrunaga.

Aparcamos y unos sacamos la bici y otros la comida para pasar el día. Como ya tenia recogido el dorsal gracias a la suporter del Dida solo me queda llevar todo a los boxes. Este triatlón es un poco diferente a los demás, puesto que hay que dejar unas zapatillas a la salida del agua (si se quiere) para llegar a la t1, así que antes de subir, como me pilla de camino, las dejo, esta vez mejor organizado con zonas según tu numero de dorsal.

Foto Rakel

Arriba ya esta toda la gente en marcha, marcado con rotulador (innecesario) y a colocar la bici. Como todavía hay que llegar al embalse me lo tomo con calma y voy bajando deshaciendo el camino que acabo de realizar. El sol aprieta y casi lo único que quiero es llegar para estar a la sombra de los arboles. Allí pregunto a Urtzi si se puede utilizar el neopreno, el agua esta al limite, pero han dado permiso para poder utilizarlo. También hay un puesto de café y es curioso ver como la gente mira hasta el reloj para saber si se lo tiene que tomar o no (que sera lo que hay que hacer, pero a un profano de esas cosas todavía le sorprende).

Foto Rakel

No quiero que me pase lo mismo del año pasado sin poder probar el agua, así que después de saludar al gran Ciro me enfundo el traje y voy hacia el agua. Las algas están por los alrededores y decido irme algo lejos para calentar. Salgo a 10 minutos de la salida femenina, saludo a Osoro (solo le veré en salida y con suerte si no se ha ido a duchar,en la meta jajaja) y me dirijo a la zona sombría con Julio para esperar nuestro turno.

Cuando se acerca el momento camino hacia el arco y espero a que nos den permiso para entrar al agua, puesto que se sale desde allí. Primeras brazadas para llegar a las piraguas, aprovecho para colocarme bien las gafas porque me entraba el agua y gracias a la ancha salida me coloco a la izquierda, en primera fila. Minutos manteniéndome a flote y allí que nos dan la salida. Salgo lo mas rápido que puedo para evitar golpes, la cosa esta bastante tranquila por el momento y cuando ya se me acaba la energía del sprint pongo modo hacia la boya con mi ritmo de crucero.

Sector bastante tranquilo veo como se va estirando la gente y no consigo ir a pies de nadie así que con la soledad, pero con la bondad de las aguas tranquilas del embalse sigo tranquilo metro tras metro. El reloj me marca los 1500 y todavía me queda un cacho hasta la salida, de nuevo se han movido las boyas? (luego me dijeron que la habían tenido que mover para no entrar en zona de algas)

Salgo del agua y todavía no tengo claro si quitarme por completo el neopreno o ir con el por la cuesta. Sin tiempo para pensar me lo bajo a la cintura y cuando me quiero dar cuenta estoy con las zapatillas puestas y cuesta arriba. Con la respiración entre cortada veo que delante mio esta Asier, me sorprende haber salido cerca de él, porque no es mal nadador y seguimos en procesión por la larga y dura transición. 

Foto Rakel

Entro mal por los boxes, pensando que habría alguna compensación o algo, sigo al corredor de delante y cuando me quiero dar cuenta ya es tarde, así que llego al final y doy la vuelta hasta llegar a mi zona, por suerte estaba cerca de ese lado y no pierdo mucho.Me quito las zapatillas, dejo las cosas de natación en el cajón y voy a por esta segundo sector.

Me cuesta meter bien los pies en las zapatillas pero no quiero que me pase como el año pasado, que un mal golpe me fastidio toda la carrera y a pesar de ir perdiendo a Mujica me lo tomo con calma.

Foto Rakel

Cuando estoy a punto de estar preparado me pasa Beñat y tengo que pegar un apretón considerable con los pies casi fuera de las zapatillas para no perder ese tren. Llegamos a enlazar los tres, pero el ritmo es brutal para mis maltrechas piernas y a duras penas me puedo mantener con ellos. Me descuelgo un poco pero gracias a los repechos de la carretera consigo enlazar de nuevo. Beñat pide algún relevo, pero ni yo y por lo que veo Asier tampoco tenemos demasiado para dar, aun así pasamos tímidamente para que así pueda descansar un poco.

Tenemos a un pequeño grupo delante y llegando a la cuesta del cruce de Otxandio tengo que dejarme de nuevo el higadillo para no perderlos. Arriba de la rampa empiezo a cambiar para adecuar la marcha pero no se porque la cadena se me sale, se queda enganchada en el cuadro. Hago todo lo posible por meterla en marcha, los compañeros se van alejando, yo no puedo dar pedales y no consigo que vuelva a su sitio. 

Foto Naike

Cada vez con mas fuerza, mas enfadado y con menos velocidad intento todas mas maneras posibles, estoy forzando todo mucho y me fastidiaría que la carrera acabase para mi de esta manera. Después del enésimo intento consigo que entre en el plato y continuo mi marcha ya en solitario, la cadena me va saltando de vez en cuando de piñones (luego en casa vería que se había doblado un eslabón) y de esta mala manera tengo que hacer todo lo que resta del sector (siempre me tiene que pasar algo).

Perdiendo ese primer grupo y sin mirar atrás afronto la primera subida, cojo mi ritmo y pedalada a pedalada avanzo por los rampones que tiene. Los 2 kilómetros que tiene se me están haciendo durísimos y largos, aunque lo único bueno es que no me han adelantado, así que intentare llegar arriba y poder engancharme a algún grupo. Ultimo repecho y agradezco los ánimos de la gente asentada en los laterales de la carretera. Aquí me pillan unos compañeros y tengo que pillar rueda para no perderlos en los toboganes de bajada.

Sin hablar, sin sacar el codito y sin gritos empezamos a dar relevos coordinados, yo siempre detrás de Joxe, la verdad que fue un autentico lujo volver con ellos de esa manera al pueblo. Primer paso por Legutio y volvemos a la carga sabiendo lo que nos espera. 

Foto Aita

Continuamos el grupeto, pero aquí ya con menos sincronía, los relevos empiezan a escasear y yo también tiro la toalla sabiendo que me queda lo que me queda. Nos estamos acercando al inicio del ascenso, donde esta ubicado el punto de avituallamiento, dada la velocidad a la que se va ahí, mi idea es coger algo al vuelo, pero cuando llegamos veo que los voluntarios, están justo delante del puesto animando a nuestro paso, por lo que es imposible adquirir nada a no ser que te pares y este año no estoy por la labor de parar. No hombre no, por lo menos estate con el avituallamiento en la mano para poder entregar a la gente que pase, así que con lo que tengo tendré que llegar a la transición.

Segunda subida, me separo del grupo, hacia atrás claro, para poner mi ritmo caracol, ya muy cansado de piernas y solamente deseando llegar al final. Por suerte arriba del todo me pilla un  compañero (que anteriormente había tenido un problema con la cadena también). Gracias a su compañía y dándonos pequeños relevos la bajada hasta el pueblo se hace mas corta, si se puede llamar de alguna manera. Última recta y llego como una exhalación a la linea de desmontaje, mientras veo ya a muchos corredores en el ultimo sector.

Me bajo de la bici, hago el recorrido establecido hasta llegar a mi sitio y cual es mi sorpresa que un juez me dice que tengo que esperar unos segundos que estoy sancionado. Yo no entiendo el porque y me dice que no he metido las zapatillas en el cajón, yo había metido todo lo de la natación pero no sabia que también tenia que meter las zapatillas con las que he subido la cuesta, así que sin rechistar espero recobrando el aliento a que me de la salida de nuevo. Me pongo los calcetines en cuanto obtengo el visto bueno y allí que voy a por la aventura del ultimo sector.

Foto Rakel

Por lo que me han comentado, nos han preparado una buena emboscada y me tomo el inicio con calma. Primeros metros en ligera subida sin ver mucho objetivo y adecuando las piernas a la zancada. Me encuentro muy cansado pero puedo correr en condiciones y espero poder remontar un poco. Los ánimos de los voluntarios son impresionantes y a lo lejos veo a la primera chica seguida por la bici de apertura con Bizkarra. Empiezo a rebasarla cuando me encuentro con la primera cuesta, me lo tomo con tranquilidad y parece que voy medio parado. Mas adelante veo a mis antiguos compañeros de bici y es mi momento de vengarme, jeje.

La zona de bajada por las pistas de tierra hace que tenga que frenar un poco para no embalarme y me dejan recuperar el aliento. Un poco mas adelante del giro de 180º viene lo que remata esta primera parte de la carrera, un cuestón como hacia mucho que no lo veía, nos espera con sus desniveles desorbitados, madre mia. Intento ir corriendo, aunque en esa pendiente eso es mucho decir, pero por vergüenza a no subirla andando acabo con ella sin pararme.

Foto Aita

De nuevo vuelta al pueblo aunque todavía quedan 2 kilómetros para esta primera vuelta, el corazón se me va a salir del pecho y a pesar de oír al speaker Jon Alegria decir que voy “ziztu bizian” yo me siento que voy medio parado. Después del ligero descenso llego a la zona baja del pueblo, al fondo veo el avituallamiento y solo pienso en hidratarme. Al llegar me paro, cojo un vaso de agua, luego otro y con el tercero hago el giro. Antes de arrancar cojo otros dos vasos uno para beber y empiezo de nuevo la carrera mientras me echo el segundo por la cabeza.

Foto Rakel

Algún que otro adelantamiento en la subida y bifurcación para empezar la segunda vuelta. Me ha empezado a doler el cuadriceps derecho y solo espero que no vaya a mas, el recorrido ya me lo conozco y reservo las pocas fuerzas que tengo para las dos subidas fuertes que hay. El ver a gente por delante e intentar llegar a ellos para adelantar hace que la cabeza se distraiga y minimice el sufrimiento. Después de superar la primera de las cuestas solo tengo en mente no pararme en la segunda y de nuevo consigo, a pesar de ir muy lento, alcanzar la parte superior sin ponerme a andar y con el fiestón que tienen montados los animadores me despido de esta subida endiablada.

Foto Rakel

Últimos 2 km bajando recupero y en el avituallamiento de nuevo cojo algo de agua, esta vez en marcha para beber un poco y refrescarme el cocorote. Con el deseo de cruzar de una vez la meta cojo la carretera de subida con mas pena que gloria y por fin vislumbro el arco y la alfombra por la que paso medio muerto pero lo suficiente para entrar dignamente.

Foto Rakel

Finalmente un durisimo 12º puesto para un tiempo de 2:31:48 en este triatlón olímpico del que tanto amor-odio le tengo. Llego reventado total, lo justo para tirarme al suelo y ponerme a coger aire, los voluntarios me ofrecen el tan ansiada agua que necesito y poco a poco el aire me va entrando y me empiezo a encontrar algo mejor. Después de reincorporarme y beber como si estuviese de resaca, me acerco a degustar el pedazo de avituallamiento que han organizado, la verdad que hubiese comido todo lo que había y repetido, pero como es habitual no me entra casi nada y me fuerzo a comer la rica sandia y 4 gominolas.

Foto Rakel

Saludo a la gente que ya esta allí, Asier se ha cascado un carrerón y Beñat me tira de las orejas por no pasar al relevo jajaja. También me acerco donde Peio, Koldo, Aitor, Javi y algunos otros que conozco de este mundillo, soy bastante reservado pero en las carreras empatizamos todos con el sufrimiento que hemos pasado.


Al final busco a la voluntaria, el pequeño diablo de Tazmania también anda por ahí y gracias a mi familia he podido disfrutar de un triatlón más, con ellos se hace un poco mas fácil esto. Por ultimo y para finiquitar la chapa, agradecer al equipo del Dida el pedazo de triatlón que montan, si bien es cierto que en muchas ocasiones me he acordado de ellos y de sus respectivos familiares hay que decir que tiene un currazo tremendo, que los voluntarios lo han hecho estupendo y aunque tiene cosas por pulir, espero que no se pierda este triatlón olimpico, la distancia bonita del tri jajaja.

Foto TriLegutio


martes, 20 de junio de 2023

X Carrera Solidaria Ziordia 2023

Llega el fin de semana de la carrera de Ziordia, digo carrera porque en el fondo es lo que es, pero es mucho mas que eso, es un evento solidario en toda regla, con inscripción en forma de alimentos para una asociación, compra de unos boletos para la enfermedad de Markel y con diferentes eventos para que toda la gente que se desplace hasta allí viva una tarde deportiva sin parangón.


Este año vamos a correr las tres generaciones de Vecillas y yo y los demás integrantes que se desplazan con la entrega de alimentos y compra de boletos para la rifa. Al correr el mas pequeño de la casa nos hemos acercado al pueblo antes de lo habitual. Este año, en lo que a meteorología se refiere, me parece que no nos libramos, aprovechamos a coger los dorsales nada mas aparcar en el pueblo y me reencuentro con un compañero del equipo de futbol Michelin, donde militamos hace más de 20 años (que bien nos lo pasamos ahí).

En la primera carrera de los peques empieza a hacer presencia la lluvia, por lo menos no hace mucho frio y se puede aguantar. Aihotz ya esta preparado con su dorsal en la línea de salida, pequeña caída a la hora de colocarse no frusta su vuelta a la plaza que hace ayudado en ocasiones por su madre y abuelo. Momento en el que aprovecho para saludar a Pablo (“el del megáfono”, jajaja) gran persona que conocí el año pasado y que le da vida a esta fiesta.

Con la esperanza de que la tormenta ya haya pasado nos vamos a cambiar para empezar a trotar un poco, habrá que hacer buena la activación que hice ayer en el trabajo con los calvorotas jajaja. La idea de este año es ir un poco mas tranquilo, intentando hacer participes de la carrera a mas gente e intentar ir un grupo por lo menos la primera vuelta. Asi se lo hago saber a Jorge (el año pasado segundo) cuando me lo encuentro un poco antes de empezar.

También charlo con Mikel (el año pasado tercero) momentos antes de ponernos en la salida, como digo siempre, esto es lo bonito del deporte, las amistades que se crean. Y sin mucho mas nos vamos acercando debajo del arco hasta que el gran artífice de todo este tinglado nos da la salida.

Lo dicho, primeros metros con calma para ver como reacciona la gente, me ubico detrás de mis compañeros y dejo que no se rompa el grupo. Primeros callejeos por el pueblo y la lluvia que pensaba que se podría ir resulta que hace todo lo contrario y arremete con más soberbia sobre nosotros, así que a agachar la cabeza toca.

Foto Ziordia

Llegamos al famoso “falso llano”, acorto un poco la zancada y continuo con los de cabeza hasta arriba, donde nos espera el top de la animación con su megáfono a pleno rendimiento, es increíble lo de este tío, que grande. En la bajada es donde peor lo paso, al estado del terreno se le han sumado las roderas realizadas por la lluvia y entre la tierra suelta y que nos estamos acelerando tengo hasta un amago de torcerme el tobillo. Llego abajo con más pena que gloria, pero por lo menos retomamos al asfalto.

En la recta y echando la mirada hacia detrás veo que se ha roto definitivamente el grupo y es aquí donde ya empiezo a apretar un poco. Por intentar seguir el camino del parque y no acortar por la hierba tengo otro resbaladizo susto con el barro que hay, así que para la siguiente vuelta… por la hierba. En el puente estrecho de salida la bici que nos abre camino tiene una caída y digo a los compañeros que paremos un poco, aminoramos la marcha, pero viendo que esta bien y por suerte sabiendo el camino seguimos para completar la primera vuelta.

Foto Ziordia

Pasada debajo del arco, ánimos de la gente y estamos Mikel y yo mano a mano, tomo las riendas en la nueva subida por la tierra, desde abajo ya se escuchan los mensajes de apoyo de Pablo que te hacen sacar una sonrisa a pesar de esta con las piernas ardiendo y sin aliento. Al llegar arriba nos “felicita” y nos insta a acabar juntos la carrera. Nunca he sido muy partidario de las entradas pactadas, porque prefiero perder a no competir, pero como he dicho y repito, esta carrera tiene ese no se que especial que hace que me lo plantee. De momento continúo sufriendo en la bajada y las piedras que me habían entrado antes en la zapatilla siguen su camino por el pie molestando en alguna zancada.

Segundo paso por el parque, esta vez sin incidentes y al poco de pasar la pancarta Mikel me comenta la idea de entrar juntos, a ver que me parece. Sin mucho que pensar le digo que de acuerdo, así que rebajamos un pelo el ritmo e intentamos disfrutar de estos últimos Kms. Ultima subida, al no estar en modo competición es mucho mas llevadera y agradable y pasamos junto a Pablo que nos da sus “ultimas bendiciones”.

Foto Ziordia

Ponemos los pies en el asfalto, hemos empezado a doblar a algunos corredores y vamos animándolos en cada adelantamiento, hoy sí que ganamos todos (y no como en cierta carrera con camisetas rosas). Nos vamos acercando al arco de meta y justo antes de llegar nos damos la mano y cruzamos juntos, me ha parecido un gran broche para esta carrera (pero que no sirva de precedente, jeje)

Foto Ziordia

Llegada a meta con un tiempo de 24:29 en primera o segunda posición (es lo de menos) y espero al tercer clasificado para felicitarle por su carrera. Ya que estoy empapado aprovecho para ir en contra para ir a buscar a Diana que llega primera, ella hace lo mismo y nos vamos a buscar al ultimo integrante para acompañarle los últimos metros que le faltan, realizando una buena mitad de temporada.

Seguidamente nos vamos a la furgo a cambiarnos y nos metemos en el frontón donde sigue la fiesta con el castillo hinchable, merienda y entrega de premios.

Foto Ziordia

Como digo, una de las pocas (si no la única en la que he estado) donde el organizador no gana ni un duro. Donde el gran José Ramon se desvive para poder dar comida a la Fundación 365, donde recauda una gran cantidad de dinero vendiendo boletos para la enfermedad de Markel y donde da luz a organizaciones como KmsxEla, RetoDravet y con la gran ayuda de la gente de DrinkingRunners.

martes, 30 de mayo de 2023

XXXII Triatlon Sprint Castro Urdiales 2023

Aprovechando que se organiza un triatlón en Castro, similar al que fuimos hace un par de años, nos animamos a pasar el fin de semana por allí y competir un poquillo. El viernes después de recoger todos los bártulos ponemos rumbo a la costa, llegamos sin mucho problema y pernoctamos hasta el día siguiente. Por la mañana con tiempo de sobra preparamos todo lo necesario antes de abandonar el vehículo, mochilas a la espalda, bicis en mano y nos dirigimos hasta centro del pueblo.

Con muchísimo tiempo de antelación buscamos una sombra y esperamos al resto de integrantes para que se puedan hacer cargo de la fiera mientras nos preparamos. Antes de nosotros hay carreras de categorías inferiores y hasta que no finalicen no podremos meter las bicis en los boxes. Se nos está echando el tiempo encima y casi a la hora de nuestro comienzo oficial empezamos a meter las bicis.

Está siendo todo un poco caos, con la propia gente que ha retrasado el evento metiendo prisas para poder comenzarlo. 

Foto Rakel

Tengo que colocar todo deprisa y corriendo, dejando todo como buenamente puedo con el calor azotando el cogote. El speaker no hace más que decir que el comienzo es inminente y eso que mucha gente está todavía en boxes, yo por mi parte me tengo que poner el neopreno que tanto me cuesta a la carrera.

Con el sudor cayéndome a chorretones y con muchas dudas de la gente para realizar el primer segmento y las transiciones, consigo acercarme a la zona de salida de la natación acompañado de Josu, el otro integrante del Dida, a las chicas todavía les están mareando de un sitio para otro porque ni siquiera saben de donde tienen que salir. Con todo puesto solo me queda esperar el momento para meternos a la fría agua, mientras hablo con el gran Asier.

Foto Rakel

En el agua y viendo que queda todavía bastante gente por bajar me voy apartando un poco hacia un lateral para sufrir lo menos posible en la salida. Después de que nos vayamos adelantando a la boya casi por instinto, por lo menos no se retrasa la salida y salimos en el sitio que estamos.

Primeros metros con bastante limpieza y sin saber hacia dónde me dirijo recibo unos de los pocos golpes de toda la natación, pero por la cuenta que me trae continuo para que no me engullan. A partir de aquí la natación se resume en intentar seguir las burbujas de los de delante e ir hacia donde vayan. La llegada a la primera boya llega antes de lo esperado, la paso limpia y voy hacia la siguiente que está al lado. Giramos de nuevo y solo queda retomar hacia las escaleras que nos darán acceso a la transición. Antes de eso casi me choco o mejor dicho nos chocamos contra un barco al que tenemos que bordear, el reloj no me ha marcado ni siquiera los primeros 500m cuando enfilo la última boya para llegar a las escaleras. Y es aquí donde me vibra el reloj, madre mía lo que han acortado este segmento.

Foto Rakel

En los peldaños me voy quitando el neopreno y llego arriba siguiendo la alfombra hasta mi lugar. Hago una transición decente y salimos escopeteados hacia la carretera cediendo el paso a varios compañeros para no tener problemas a la hora de montarnos. Me coloco relativamente rápido las zapatillas comparado con otras ocasiones y apretando un poco para no perder el tren.

Foto Rakel

El ratoneo por las calles de la ciudad hay que hacerlo con bastante cautela para no tener ningún percance y después de la última rotonda empieza el ligero ascenso hacia Mioño. Coge los mandos del grupo que hemos formado Borja y cogemos a algún que otro corredor, un poco antes de llegar arriba cambia el ritmo, no quiero quemarme a las primeras de cambio y le dejo ir. Ha llegado al grupo San Vicente y ahora ya toca apretar los dientes todo lo que pueda. En la bajada hay que ir con cuidado porque la carretera no está en condiciones óptimas. Después de dar el giro con sumo cuidado al encontrarnos con otros corredores, tomamos dirección de vuelta hacia el pueblo. La carretera sigue intratable y más corredores en sentido contrario, por lo que hay que seguir con todos los sentidos en alerta. Antes de llegar arriba de nuevo cogemos de nuevo a Borja y con el grupo de unos 5 o 6 bajamos a la rotonda para comenzar el recorrido peligrosísimo por el carril de bicis.

Foto Rakel

Aquí sí que no me la quiero jugar nada, llegamos a la zona del giro entre los ánimos del público y volvemos a retomar el mismo circuito. Gracias a estos desniveles más adecuados a mi categoría, incluso puedo entrar a dar el relevo en el ascenso. Y un poco antes de coronar, esta vez es Aitor quien se escapa, yo de nuevo me quedo donde estoy y a llegar. Después del giro de 180º Borja aumenta un poco el ritmo en la zona bacheada y me voy con el hasta arriba bajando de nuevo a toda velocidad, pero entrando por la ciudad con mucho cuidado hasta llegar al paseo. Me quito el velcro de las zapatillas por el carril bici y me coloco primero para descender en la línea.

Foto Rakel

Transición de nuevo decente, pero a la hora de salir creía que era hacia la izquierda, un juez me indica que hacia el otro lado, así que la ligera ventaja que tenía la pierdo pasando por detrás de éste para retomar la senda del último sector. El compañero de viaje durante casi toda la carrera sale como un diablo y yo no estoy teniendo muy buenas sensaciones en este comienzo, así que no hago el amago de seguir. Mas o menos la distancia inicial que me ha sacado la voy manteniendo y después del primer kilómetro me empiezo a encontrar algo mejor.

Foto Rakel

Estas distancias tan cortas son un poco puñeteras, porque es muy difícil recuperar mucho tiempo por muy rápido que quieras ir, pero el ir viendo algún objetivo hace que aumente la motivación. No sé que han hecho en el circuito a pie que al pasar de un paseo a otro tenemos que cruzarnos de carril, haciendo una especie de ocho. Gente entrando con la bici hacia la transición, corredores en la contra viniendo y yo sin saber por dónde ir. Después de esta zona de caos estamos por el paseo con un gran problema de sitio por el poco espacio que hay y si a eso le sumamos que la gente invade un poco más para sacar alguna foto resulta que hay ligeros toques.

Lo que tampoco puede ser es que la gente que está de voluntaria dando botellas de agua, quieran dar dicho avituallamiento a los corredores que están al otro lado del carril, y por este “detalle sin importancia” me choco con uno de estos que se ha metido por el medio de mi camino, en fin… por suerte me he podido preparar para el golpe y no me ha sucedido nada. Tenemos que ir hasta casi el castillo para dar por finalizada la primera de las dos vueltas. Al pasar por la contra meta han debido aprender del error anterior y ya se están poniendo unos a un lado y otros al otro para dar el agua.

Foto Aita

En esta segunda vuelta tengo cerca a San Vicente por lo que mi objetivo, a pesar de que corre bastante, es intentar darle caza antes de que se me agoten los kms. A Diana la estoy viendo en cada cruce y después de pasar a mi predecesor mi objetivo es intentar pasarle antes de la línea de meta, cosa que consigo casi en lo que yo pensaba que eran los últimos metros. La otra vez que hice el triatlón tenía una entrada rara en meta, así que a la hora de pasar por allí me quedo un poco mosca y antes de seguir haciendo, lo que yo creía que podrían ser metros de más, me paro y pregunto a ver por donde me dirijo a la meta. Por suerte en ese momento veo que gente que iba delante mío viene desde el fondo, así que habrá que llegar hasta el final de nuevo para entrar.

En la vuelta y sin ver todavía hacia donde me tengo que dirigir, les digo de nuevo que hacia donde está la meta, cosa que me indican al instante, así que un poco más adelante haciendo una S me encuentro encarando el arco de meta. Acabo cuando ya las heridas de los pies empezaban a hacerse un poco más molestas, así que ni tan mal. Espero a Diana que no estará muy lejos, la cual consigue un segundo puesto.

Foto Rakel

Una gran 8ª posición que me deja buen sabor de boca con un tiempo de 1:01:09. La verdad es que organizativamente ha sido un completo caos, en el aspecto deportivo, pues bueno, circuitos ratoneros, peligrosos y que se podrían haber solucionado mejor (sobre todo lo del cruce del segmento de carrera) pero me he sentido muy bien con mi rendimiento.

Ahora un poco de picnic familiar en los jardines y a esperar a la entrega de premios mientras charlamos de lo que nos ha deparado el evento. Finalmente agradeciendo a los telerines el cuidado del chiquillo nos quedamos por las inmediaciones para poder mañana descansar y disfrutar esta vez mejor de la playa.

martes, 16 de mayo de 2023

10 Km XX Maraton Martin Fiz 2023

Gracias a que me toca un dorsal y que Diana va a hacer la media, me animo a correr los 10K dentro de la maratón de Martin Fiz, no recuerdo que la ultima vez que la corrí fuese tan temprano pero el domingo nos va a tocar madrugar un pelín mas de lo normal. El día anterior dejamos las cosas mas o menos preparadas y gracias al apoyo de los abuelos podemos dejar al pollo loco su casa, que está un poco pachucho.

Despertador y arriba, desayunar un poco, coger los trastos y a por la lluviosa mañana que nos espera. Por los alrededores de mendi hay ambientillo, yo pensaba que iba a haber algo más,  pero nada comparado con el día de la media de Vitoria. 30 minutos antes todavía no hemos entrado a cambiarnos y un conocido nos da un susto con una bajada de tensión a punto de entrar en el poli, por suerte al final no fue nada.

Veinte minutos, de corto y para la calle. En primera instancia iba a salir con sudadera a calentar, pero para evitar tener que volver y viendo que no hace excesivo frio, salgo directamente con la ropa de correr. Trote por aquí y por allá adaptándome a las alphafly (son de Diana, que como a ella no le quedan bien voy a ver que tal, para ver si me las quedo, spoiler…las alphafly para su tía).

A falta de pocos minutos me voy acercando a la línea de salida, saludo a Gus que estará al frente de la media y me coloco con Bizkarra y detrás de Rodríguez. Como siempre hay delante gente que va a salir muy lenta, que no se dan cuenta que van a molestar, lo de tener sentido común para otra ocasión. Por lo dicho anteriormente, en cuando nos dan la cuenta regresiva de los 10 segundos salgo escopeteado haciendo zigzag para poder colocarme en las primeras plazas.

Foto El Correo

Guion más o menos como el de siempre, los de 10 vamos a saco y los buenos de la media con nosotros. Encaramos la avenida con ligera lluvia, pero se puede correr bien, estoy en segunda posición intentando aguantar al primero, pero a poco de llegar al segundo Km y viendo que el ritmo que lleva es demasiado rápido para mí, se empieza a distanciar. Encabezo un grupo de 4, con Ander y Pablo y Gustavo van a la media, llegamos a la rotonda de América Latina y empieza la jarreada del día, a penas se puede ver al correr y nos ponemos empapados en pocos segundos, aquí ya nos hemos quedado los corredores de los 10k.

Foto El Correo

Con la camiseta pegada y pisando continuamente charcos cuando no se pueden evitar vamos avanzando calle abajo, la larga recta se hace interminable. Antes de salirnos de Vitoria llegamos a la rotonda de la avenida del zadorra, donde antes de retomar por el camino que habíamos venido agradezco al Dj que esta debajo del puente animando el cotarro que le queda por venir. Mitad de carrera y el compañero toma las riendas, yo me intento mantener con él en el primer momento de cambio de ritmo y cuando le alcanzo me lo tomo con calma para intentar recuperar el aliento, aunque a esos ritmos, recuperar recuperar…poco.

Foto Mikel Aguirre Photo

La vuelta por esta parte de la avenida siempre me da la sensación de ir cuesta arriba, los ánimos de Kiko y Juani me ayudan no desinflarme y venirme abajo con este tiempo tan perro y con tan poca animación. Incluso tenemos que lidiar con un chaval que teniendo todo el tiempo y espacio del mundo se pone a cruzar la calle en el preciso instante que pasamos nosotros, haciéndonos variar nuestra trayectoria.

Llegando a los juzgados me da por mirar para atrás y veo que tenemos a un perseguidor mas cerca de lo que me esperaba. Estamos los 2 del podio aquí y no me gustaría tener sorpresas, el que viene remontando siempre va con un puntito más, por eso es el momento de dejar todo lo que tenga e intentar no dejar que se lo crea. Aprieto todo lo que tengo, ya no por dejar al compañero, si no por alejarnos un poco más. Ander me sigue fácil y yo estoy jadeando. 

Foto El Correo

Al final de la recta del prado mi compañero de viaje cambia el ritmo, a mí ya se me han gastado los cartuchos, miro hacia detrás al entrar en el paseo de cervantes y viendo que le he podido distanciar más con ese arreón y sin peligrar el ultimo cajón del podio me “relajo” y después de pasar los tropecientos arcos hinchables llego al definitivo. He oído como el speaker ha nombrado al ganador, hace lo mismo con el segundo clasificado y cuando entro, al ser el desconocido se hace el silencio, jajaja.

Llego en tercera posición con un tiempo de 30:44 para algo mas de 9 Km, nos viene una persona a lo lejos con las medallas de llegada, parece ser que no hay nada preparado, es normal al ser los populares…


Felicito al ganador y sobre todo a mi compañero de viaje, menuda chupa de agua nos hemos comido. Entre que suelto un poco de arriba abajo, veo a uno de la media maratón que hace su entrada, no se dónde se habrá colado, pero lleva un cabreo monumental al no saber por donde tiene que ir, me parece que su carrera ya ha acabado, una pena.

Yo por mi parte al no encontrar a mi padre que tiene la tarjeta para entrar a ducharme, me acerco al polideportivo para que gracias a la amabilidad de la responsable me deje pasar y así poder ir calentándome un poco, que ya me empiezo a quedar helado. Después de la reconfortante duchica, salgo a esperar a los demás corredores y aprovecho para coger el avituallamiento que nadie supo decirme que había.

Debajo de un árbol intentando mojarme lo menos posible pasan los primeros corredores de la media, con muy buenos tiempos. Mas tarde veo el sprint por el primer puesto femenino que se decide en la recta de meta y finalmente llega Diana en tercera posición con una muy buena marca. Ahora “solo” nos quedan tres horas antes de la entrega de premios (la cual me entero gracias a Diana, que a ella por lo menos se lo han dicho).

Que decir de esta carrera, seguirán pasando los años y seguiré pensando lo mismo pese a quien le pese, creo que para el presupuesto que maneja deja muchas cosas en el tintero, hablo sobre todo de lo que conozco, los 10 kilómetros, los mal llamados populares. A pesar de ser la carrera que más participantes lleva, sigue siendo menospreciada por la organización dejando sin detalle en la bolsa del corredor, entre otras cosas. Este año por poner otro ejemplo se daban premios por categoría y sabéis en cual no se dieron… Pues eso. En todas las ediciones hay algo, si haces 3 carreras en una, trata a todas ellas de la misma manera, entiendo que la fuerte y por la que se le da el nombre es la maratón, pero los corredores de todas las distancias pagan y me atrevería a decir que el €/km mas caro es de esta distancia corta.

Otra de las cosas que me chocó mucho es la falta de organización a la hora de delimitar los recorridos, haciendo pasar a los maratonianos por la recta de mendizorrotza sin tener el carril habilitado, por lo que toda la gente que acababa, sin quererlo, se cruzaba en el recorrido de dicha carrera.

Foto Kiko

Aunque por lo menos este año los ganadores del podio han recibido los mismos premios, que ya es algo. Todavía estoy esperando las zapatillas Skechers desde el año 2019, parece ser que no las han recibido todavía (zapatillas que alguna participante del año pasado también las estaba echando en falta, por lo que me contaron…)


miércoles, 10 de mayo de 2023

XVI Carrera popular Zuia 2023 Herri Lasterketa

Después del triatlón del sábado y volviendo para casa le planteo a Diana la posibilidad de ir mañana a la carrera popular de Murgia, todo queda a expensas de como me levante por la mañana, si puedo caminar decentemente habrá que ir a por unas palmeras a Echebarria,que al final es lo importante, jeje.

Amanezco con el cuerpo cargado desde los hombros hasta los tobillos, pero a pesar de eso y las rozaduras, creo que si calienta un poco el cuerpo puedo ser capaz de correr, así que en esta ocasión y gracias a que uno se puede apuntar el mismo día de la carrera y al mismo precio (cosa rara hoy en día y que antes era lo normal) nos dirigimos con mas ganas de pastelitos que de otra cosa.

Llegamos muy pronto porque no estábamos seguros de la hora de inicio, aunque al ver la plaza bastante desolada algo me olía yo. Aun así, cogemos el dorsal y nos vamos al bar a pasar el tiempo hasta que comience el evento. Cada vez se empieza a ver mas ambientillo y ya voy viendo a conocidos, entre ellos al gran Josu, nunca le había visto por estos lares, pero siempre se agradece que estos buenos corredores estén por aquí.

A falta de 20 minutos nos vamos a poner de corto y empiezo a trotar con la ligera lluvia que empieza a caer. Saludo a Pablo que antes de empezar ya sabia que iba a ser el ganador de la carrera por su nivel superior al del resto de corredores populares. También me cruzo con Edu y con Enaitz y acabo mi calentamiento con Iker, con el cual me voy a la línea de salida charlando un rato. 

Las bromas en este tipo de salida son habituales y después de hablar con Motoso y con la señorita Pereiro me coloco a la derecha del todo apoyado en la valla esperando la salida. En cuando nos dan el banderazo comienza la toma de posiciones, si en anteriores ediciones salía con todo, esta vez la idea es esperar en grupo, asimilar el cansancio y ver como se gestiona todo. Pronto Josu coge la delantera y allí que nos pegamos todo a él en la primera vuelta corta. Tengo las piernas como ladrillos y me cuesta respirar, así que no hago ni un intento de variar mi posición. Oigo los relojes de los compañeros que les marca el primer kilómetro y donde me doy cuenta de que yo no he puesto el mío, así que start y adelante.

Saliendo del pueblo y subiendo por el puente un coche de la autovía nos pita (que casualidad que el trastornao de Josper pasa en ese preciso momento por allí), intuyo un grupo de 5 con Josu, Benito, Markel y Enaitz y así continuamos toda la zona de ascenso mientras que el txirimiri cesa. En cuando llegamos a la zona mas elevada y entrando en la tierra aprieto un poco a ver que pasa, llegar en grupo no creo que sea la mejor idea. Pablo se empareja conmigo y aumenta un poco más, le dejo ir y mantengo mi ritmo. Le alcanzamos de nuevo nos reagrupamos y un poco mas adelante cambia el ritmo de nuevo, como he dicho, está un escalón por encima de todos nosotros y le dejo ir. Se le pega Markel y se van alejando poco a poco, correr con estas zapatillas entre las rocas no es nada recomendable, pero el circuito es el mismo que siempre e idéntico para todos.

Foto La Blanca

Llegamos a la zona asfaltada, de aquí hasta la meta es en bajada y lo que a priori es beneficioso, como todos los años para mí, es una agonía, cuando no es para que no te alcance Gustavo como en otras ediciones es para que no te atrape Enaitz (al que he intuido por descarte por la zancada más larga que la de Josu). De esta manera, con el aliento en el cogote tengo que lidiar los últimos 3 kilómetros. Sin tiempo para mirar para atrás calculo la distancia que le saco por el sonido de las zapatillas en diferentes zonas del asfalto mojado, no suena igual una pisada en el paso de cebra que en la carretera. No le sacaré mas de 2 segundos y ni tengo fuerzas para apretar un poco en la ultima subida que hay para intentar alejarle. Al contrario, tengo la sensación de que cada vez esta mas pegado y nos queda una pequeña recta y dos curvas antes de la línea de meta. Mantengo en la recta, pero en la curva de izquierdas casi le veo por el rabillo del ojo a mi par y no se ni de donde saco fuerzas para tomar la ultima curva de derechas y aumentar un poco el ritmo, le saco lo suficiente para en mitad de recta echar un vistazo y verme con la suficiente ventaja para entrar en meta por delante de Enaitz con la inercia.

Llego muerto en 3ª posición con un tiempo de 20:13 y en cuanto traspaso la línea me apoyo al igual que ayer en una valla e intento recuperar el aliento, vayas donde vayas da todo lo que tengas. Me dicen que me vaya hacia delante, pero la verdad es que no puedo ni moverme, por lo que hasta que no recupero medianamente la consciencia no avanzo hasta encontrarme con los compañeros que me han ganado para sacar la foto de meta.

Foto La Blanca

Después como siempre, saludos a los conocidos, felicito al segundo clasificado, porque ha mejorado bastante desde la ultima vez que coincidimos y como no, le echo la bronca a Enaitz por el mal rato que me ha hecho pasar, eso no se le hace a las personas mayores, esta juventud…


También llega Diana copiando mi posición en el podio y después de charlar nos vamos a aprovechar la ducha que nos brinda la carrera. Los premios una maravilla, como siempre digo, los trofeos, pues bien, pero donde estén los detallitos mejor, un poco de comer y un poco de cosmética, que nunca viene mal.

Para finalizar y sin olvidar la prioridad del viaje, nos dirigimos a comprar la palmera merecida del día, que al final es a lo que habíamos venido, eso sí, hemos tardado más en comprar que en la carrera, como se pone esto, madre mía.