martes, 15 de mayo de 2018

XIII Carrera Popular de Zuia 2018


Pues más a la aventura no podía ir esta vez. Veo que hay una carrera popular en Murguía, pertenece al circuito de carreras populares que organiza La Blanca, la historia es que veo que es a las 11h y yo salgo de guardia a las 9:30 (si no pasa nada) así que justo iba a andar para llegar, inscribirme y correr. Casi la descarto pero leyendo un poco más adelante veo que nuestra salida es a las 11:30 así que me si no hay lio podría llegar a tiempo.
Por suerte no ha sido un día laboral ajetreado y todo sale según lo previsto, así que después de coordinar la ida allí estamos con tiempo suficiente para hacer todo lo pertinente. He de decir que es una carrera como las de siempre, con las que he crecido, sin mucha parafernalia y de las que crean afición, en las que la voluntariedad de las personas está por encima de cualquier cosa, en ese aspecto El Club organizador lo hace de maravilla, lo que no entiendo es por qué todas las carreras del circuito cuestan como esta 5€ (un precio que veo adecuado a la circunstancia) y las que se corren en Vitoria con la misma distancia y organización se duplica dicho precio a 10 € (una pena ya que por principios no iré a ninguna de esas). Aparte de eso se hecha un poco en falta algo más de participación, pero estamos en lo de siempre….
Por suerte hay carreras de los más pequeños (GRATIS, señores que cobran 3-5 € a los peques, GRATIS, así se fomenta el deporte, no jugando al chantaje emocional con los padres para sacar más duros) antes de la nuestra y la animada de mi sobrina que se apunta a un bombardeo allí está en la línea de salida. Después de la llegada exhausta de la pipiola, toca ponerse a espabilar al cuerpo mientras animo a los demás enanos.
La carrera es corta y toca poner las piernas en alerta para lo que les va a venir, no están acostumbradas a estos achuchones pero no les va a venir mal para soltar la cascarilla que se empieza a acumular con la edad. Saludos hacia unos, risas con otros y el tiempo que nos respeta de momento. Por la megafonía nos dicen que nos vayamos acercando, me paro a charlar con Enaitz y me comenta un poco como va a ser el recorrido y de la que estoy conversando con Ibañez oigo el disparo, nos pilla a todos por sorpresa (se nota que no hay la misma tensión que en otras carreras).

Foto Rakel
Gustavo sale como un spuknik y me cuesta coger su estela pero después de achuchón lo consigo, por detrás también han salido escopeteados pero estamos unos metros por delante. Por lo que veo, vamos a tener mitad del recorrido inicial con viento en contra y luego al revés, por lo que la primera parte va a ser determinante.
Después de la primera vuelta pequeña hemos reducido un pelín el ritmo brutal de salida pero en una curva veo que se nos han acercado un poco el grupo encabezado por Jon y Enaitz, por lo que intento subir un poquito para que no se acoplen. Gustavo me dice que tenemos que girar a la derecha hacia un puente, aunque yo pensaba que quedaba una segunda vuelta pequeña, le digo que si el coche nos va a abrir todo el rato el camino y ante su afirmación encaramos el puente. 

Foto Aita
Después de llegar al km 2 decido que tengo que gastar algo más de lo que me gustaría para intentar separarme, porque luego con el viento a favor poco habrá que hacer. Llegando al 3 veo que me he escapado ligeramente del segundo y el grupeto ya está algo lejos para que nos pueda dar una sorpresa.
Con ganas de retomar al pueblo me empiezan a doler los cuádriceps, como he dicho antes, no están acostumbrados a estos ritmos jeje. Por suerte la bajada y el viento hacen que el sufrimiento sea menor. Hemos dejado Markina y Sarria ya detrás y a lo lejos está de nuevo el punto de partida. Echo un ligero vistazo hacia atrás, seguimos a la misma distancia casi todo el rato y sabiendo que Gustavo está en un estado de forma envidiable no me tengo que descuidar en absoluto. 

Foto Aita
Paso el puente, me inserto por las calles de Murguía cuando el reloj me marca el Km 6, yo pienso que todavía me falta una vuelta de esas pequeñas que me habían comentado, pero cuando llegamos a la bifurcación me mandan hacia meta, pues allí que voy, bueno unos 500 metrillos menos de lo estipulado, tampoco estoy para quejarme jajaja. Voy llegando al arco y aminorando la marcha para llegar donde están los jueces. Primera posición con 20:29 bastante rápida la cosa ha sido.


Me paro antes de recoger el botellín de agua, me doy la vuelta para esperar a los demás atletas que van entrando, entre ellos el tocayo Bravo al que le parecían cortos estos 6 Km y ya se había recorrido otros 12 antes. A pesar de algunas gotillas de agua que nos han caído el día ha respetado bastante y ahí estamos comentado las jugadas de la carrera y los “hostia cuanto tiempo sin verte” que tanto molan.

Foto La Blanca

martes, 10 de abril de 2018

II Duatlón de Santo Domingo de la Calzada 2018


Con la loca meteorología que estamos teniendo da cosica pensar en hacer alguna carrera por lo que te puedas encontrar, así que como la anterior vez, hasta última hora no hubo decisión de ir al duatlón de Santo Domingo de la Calzada. Nunca había ido por allí, pero me motivaba la distancia y me echaba para atrás que fuese muy “ciclista” pero cuando organizan algo a un precio adecuado no tengo más que intentar ir.
Las nubes nos reciben en el pueblo, buen sitio para aparcar al lado de la zona cero y muy buena organización. En cuanto me bajo de la fula empieza el baile de las cabras, yo por mi parte intento ajustar los cuernicos de mi bici para aparentar algo, jeje. Dorsales recogidos, todo preparado y para boxes. No sé si es porque faltaron las bicis de mi lado, pero me encuentro con un sitio como debe ser para colocar todo sin estar apretujado como de costumbre, otro punto más para ellos.
Ya con todo listo me dispongo a calentar, me pongo el traje de faena y a trotar se ha dicho. Me decido a ir con camiseta térmica porque el día está muy falso y aunque sé que en carrera me va a sobrar, nunca se sabe lo que puede pasar en la bici. A falta de cinco minutos nos indican que nos vayamos acercando, encuentro un sitio delante y me quedo esperando a la salida. 

Foto Raul Gutierrez
Faltan 2 minutos y oigo una conversación “tienen que llevar dorsal” y le responden “si ya llevan chip”, “no no, tiene que ir todos con dorsal” yo por acto reflejo miro que el mío por supuesto está en la cintura, pero…….la madre!!!!!!! Y ahí estoy yo en la línea de salida sin el dorsal, como en un mal sueño busco a mi hermana para poder ir a por él al coche, bendita mi suerte que está cerca y bendita mi suerte que el coche está a escasos metros. Sprint como si no hubiese un mañana, abrir el coche buscar en la mochila donde narices está, ponérmelo y volver a lo loco, bufff he librado. Me da el tiempo justo para meterme dónde puedo y en unos segundos salir zumbando al darse la salida. Menuda cabeza!
Con esto que estoy en mitad del pelotón e intento abrirme hueco en cada zancada, por suerte y con un pequeño calentón consigo llevar a la cabeza al salir de la plaza. Sabiendo que me van a quitar muchos segundos en la bici la táctica es clara, a tirar se ha dicho. Me coloco primero y empiezo a poner ritmo. Primeras curvas y aun asi aparecen recortadores, con el consiguiente grito de Bravo, pero como quien oye llover. Sé que por mucho que saque yo en carrera la diferencia con la bici va a ser brutal, pero bueno eso que me llevo. Hay un tramo donde veo que la bici que va abriendo paso salta un montículo de unos 50cm, yo miro para los lados por si tenemos que ir hacia alguno de los laterales, pero no, hay que saltarlo.

Foto Raul Gutierrez
 Llegando al Km 4 Elgezabal hace un rato que se ha quedado rezagado y es cuando Osoro se aburre de mi ritmo y se pone en cabeza, eso hace que espabile un poco y continúe con él.
Primera vuelta completada y las cosas están igual yo aguantando y con algo de ventaja sobre los de detrás. De nuevo llegamos al montículo ese, esta vez me tropiezo al saltar y casi aterrizo con los dientes, pero medio gateando puedo salvar la caída y continuo. Después del incidente he perdido unos metros con Pello, metros que van a ser insalvables. Enormes los ánimos recibidos durante este sector que está llegando a su fin. Entro en la transición a unos 15 segundos  y mientras me estoy cambiando oigo decir “mira que pedazo de bici lleva” (por Osoro) y le respondo al salir “casi como la mía” y nos empezamos a reír (que iba a ser de esto sin humor).
Al subirme a la bici y ponerme las botas veo que tengo la pierna llena de sangre desde la rodilla y la otra con una herida también, me da que ha sido en el salto ese que casi carpo, no molesta, así que adelante.  Bueno a lo que iba, tocan los 41 km en la bici, con viento  y sin drafting, vamos,  lo justo para mí. De primeras me encuentro comodo, voy a buen ritmo y salvo alguna pequeña subida todo va bastante bien. Me pasa Elgezabal pero le sigo viendo a lo lejos. La verdad que no sé porque pero voy de pm hasta el 16, bueno si se porque, por la ligera bajada y el viento a favor, a partir de aquí ya me empiezan a sobrar los Kms jajaja. Veo a lo lejos a la policía como cortando el paso, pero no está muy bien indicado si es para los coches o es porque tenemos que cambiar de dirección, y cuando me voy acercando veo que era para esto último, clavo frenos, derrapo y como puedo me reincorporo a la carretera bacheada de la izquierda.
Foto Raul Gutierrez
Seguimos por este mal asfalto pasando por Hormilla, me imagino que es lo que hay, pero no es nada cómodo. A estas alturas también me ha pasado Bizkarra, pero ese también es de otra raza y yo ya estoy en modo supervivencia. En el Km 24 casi hasta me alegro de que me pase uno con una bicicleta “normal” ya iba siendo hora, jeje. Después de los repechos y las subidas comenzados a bajar, el asfalto sigue muy facheado y la carretera es estrecha así que me lo tomo con calma. En una curva de derechas algo cerrada, me confío veo que me voy abriendo bastante, pero entre la gravilla de la carretera y su estado no quiero cerrarme más, veo que me voy hacia fuera y pienso ya en la mejor manera de caer porque esto no hay quien lo libre, entro en la hierba, buff esto ya está muy mal, me enderezo como puedo e intento no girar mucho para ver si poco a poco voy entrando en la carretera de nuevo, por suerte y esta sí que ha sido una buena librada, la hierba no me resbala y en vez de echarme vuelvo al asfalto, me he tensado tanto que me empieza a doler el hombro y todo, como digo, una librada muy muy seria.
Bien continuamos para bingo, a partir de aquí es la vuelta hacia el pueblo de nuevo, la bajada y el viento a favor que tanto me divertían antes ahora se han vuelto en contra, me van pasando algún que otro corredor más y voy restando los km que veo que faltan para acabar esta agonía. Diviso el pueblo a lo lejos pequeña bajadita de 4 km nos van a llevar hasta él, entro en las calles una especie de “S” y ya veo la zona de bajada, apuro hasta la línea me bajo y casi no siento ni las piernas. 

Foto Rakel
Estoy al final del box y me tomo el camino para que los pies entren en calor. Dejo la bici, ante la atenta mirada de la jueza, me calzo las zapas y al lio.
Malas, muy malas sensaciones en estos primeros compases, la sensación es de ir a paso tortuga (aunque eso no diga el reloj). Miro el montículo que hay que saltar y si antes casi caí, ahora más cansado no sé lo que pasara. Lo paso sin problemas y empiezo a recuperar las sensaciones, tengo a unos cuantos corredores en el punto de mira y eso me anima. Voy cazando de uno en uno, pero a mitad de sector me empiezan a dar amagos los cuádriceps, ya están muy tocados, reduzco un poco e intento recuperar. 

Foto Rakel
El último tramo entre las calles del pueblo me vuelven a motivar y corro mucho  más ligero, aunque no voy a poder dar caza a mi predecesor me gusta volver a encontrar ritmo. Últimos giros, últimos ánimos y veo el arco de meta, madre mía que carrera más sufrida pero madre mía que bonito.
Llego sorprendido en 9ª posición en 2:06:26 y comento la jugada con los corredores mientras intento que las piernas no me dejen de responder.  


Cuando ya estoy un poco mejor voy a ver la llegada de Diana y a animar a los corredores que están todavía en carrera. Para finalizar y después de una refrescante ducha helada, toca ir a por los utensilios de los boxes y a degustar la rica paella que nos ofrecen. Decir que me ha parecido una carrera muy muy bien organizada, para luego ver barbaridades por ahí con inscripciones de infarto que dicen que no es posible, (venga hombre) y aunque no es muy de mis características espero poder volver por estos alrededores en el futuro.

martes, 6 de marzo de 2018

XXVII Duatlon Eibar 2018


La verdad que no tenía pensado hacer ningún duatlón (en caso de hacer) hasta más adelante, yo y el frio no nos llevamos bien, pero por aprovechar el viaje me dejo engañar y me apunto al duatlón de Eibar. Ya de por si la distancia no es que sea de lo que más me gusta, pero viendo que es lo único que hay….
Las competiciones los sábados son más llevaderas que los domingos, sabiendo que siempre te tienes que desplazar es mejor tomarlo con la calma un sábado que madrugar un domingo, así que allí nos plantamos con todos los bártulos aun por sacar. Por suerte el temporal de estos últimos días de frio, lluvia y nieve han dado un respiro y hoy estamos con 15 grados y el cielo cubierto, por lo que la única duda es si lloverá o no.
La recogida del dorsal ágil y rápida, todavía queda una hora para el inicio, me hago un poco el remolón antes de ir a meter las cosas, pero bueno, mejor ir con la calma. 

Foto Aita
Saludo a las gacelas del equipo que están que se salen, estos jóvenes no tienen el menor respeto a las canas, jajaja. Con todo listo todavía tengo un rato para estar sentado en un banco viendo el panorama de los boxes.
A pesar de que queda más de media hora, ya me empiezo a aburrir y decido empezar a trotar, despacico vamos calentando las piernas y viendo un poco por donde va a discurrir el circuito de carrera. Van a dar la salida de las féminas y la gente se empieza a acercar a las inmediaciones, así que yo también voy con el tropel para empezar ya la fiesta. Me coloco en segunda fila, esto se va a alargar rápido así que no hay problemas para coger un buen sitio.
Bocinazo y a por esta agónica hora que nos espera por delante, como era de esperar se van los 3 jóvenes a lo suyo seguidos por el Francés, en estas carreras no se puede reservar nada así que a lo que dan las piernas y fuera. 

Foto Ramón Beitia
Los primeros 2 Km se me están haciendo duros Sáez y Ezquerra están tirando muy fuerte, pero a partir de ahí se estabiliza el cuerpo y aunque voy más rápido de lo que suelo ir tengo la capacidad para dar algún relevo que otro. Las distancias se mantienen en este primer sector y llegamos a boxes en el segundo grupo. 

Foto Mikel Taboada
No se me suelen dar mal las transiciones por lo general y en esta recorto unos metros a Hossain que estaba en tierra de nadie para salir muy cerca de él en la bici, aun así me tengo que pegar el primer calentón para agarrarle.
En los siguientes kilómetros nos van cogiendo los demás y formamos grupo. No había estado nunca en esta carrera, pero por el perfil creo que va a ser un duro rompe-piernas para mí, así que hay que pensar en las posibilidades de cada uno. 

Foto Rakel
No nos entendemos con los relevos y solo hay tirones, bueno esto nunca cambia, jeje. Llegamos al km 8 donde se tuerce mi carrera, después de una bajada rápida empiezan a frenar fuerte, el olor a freno hace su aparición y veo que tenemos un giro de 180º, me paso ligeramente para no chocar con nadie y de la que doy la vuelta bajo plato para afrontar la subida con la mala suerte de que se me sale la cadena, intento meterla en marcha como muchas otras veces pero esta vez no quiere, se me acaba el equilibrio y sin poder meterla consigo sacar el pie en el último momento para no caerme. Manualmente consigo meterla con la desesperación de ver como se me está escapando el grupo y encima toca subir la cuestarraca otra vez. Iluso de mi aprieto como puedo para intentar contactar, pero se han ido unos 20 segundos de oro insalvables en esas condiciones, con lo que después de llegar arriba y con las piernas que me estallan pongo mi ritmo para intentar no morir.

Foto Naike Ereñozaga
Por detrás me atrapan varios corredores, vienen fuerte pero no les puedo dejar escapar. Y así va a ser la segunda parte del sector, yo intentando no quedarme atrás de los nuevos compañeros de bicicleta. A pesar de lo sucedido no es cuestión de lamentos y toca llegar a la t2 y hacer una buena carrera. No sé exactamente donde nos tenemos que bajar, así que desde que entramos en el pueblo voy gran parte del recorrido con los pies fuera de las zapas para evitar sobresaltos.

Foto Lartaun Iturbe

Después de una curva de izquierdas veo a los jueces  y la línea de bajada, voy muy rápido y bajo velocidad como puedo para saltar de la bici en el último momento.
Transición de nuevo aceptable y salgo el primero del grupo, con lo que queda hay que intentar coger por lo menos a uno que veo a lo lejos, porque los demás en tan poco espacio va a ser imposible. 

Foto Aita
Antes del primer kilómetro doy cuenta del predecesor y sigo con ritmo alegre, el sobreesfuerzo de la bici no ha venido nada bien, pero estoy corriendo a gusto y eso es lo que me motiva para seguir apretando. Después de varios giros, solo me queda conservar la posición y llegar a meta.
Como he dicho una hora agónica en la que no da tiempo a nada más que apretar y exprimir todo lo que tengas. Llego en 12ª posición en 53:22 con la pena de haber perdido unas buenas posiciones, pero oye, que estas cosas son así, jajaja.



martes, 2 de enero de 2018

IV San Silvestre Iruña de la Oca 2017

A escasos días del final de este 2017 mientras curioseo las redes sociales, aparece en Facebook una carrera cerca de casa, se trata de una San Silvestre organizada en Nanclares pero por la mañana. Sabiendo que la de Vitoria, en caso de hacerla, va a ser en plan colegueo me intereso un poco más y observo que es gratuita, también veo que dan una “para mi” ingente cantidad de dinero (que es una cosa que no me gusta en carreras populares, pero bueno) así que a falta de 6 días me inscribo en la prueba para pegarle un apretón al cuerpo entre comilona y comilona.
Llegamos el domingo con tiempo al pueblo, no sin antes pasar el control policial que ha montado la Ertzantza por donde nosotros entramos, jeje. Parece que la lluvia nos va a respetar justo justo, pero lo que sí que está presente es el amigo Eolo. Al ir a recoger los dorsales diviso a los que a la postre se llevarían los premios, unos billeticos fáciles de ganar no hacen mal a nadie no? Charlo con Urko  y aunque no le hace falta le animo para que salga a tope. Poco menos de media hora y me empiezo a cambiarme.
Del recorrido solo sé que empieza bastante potente y luego estaré al verlas venir, con lo que después de dejar los trastos empiezo a calentar. Como siempre gente conocida en estas cosillas, no somos más de 100 personas, pero todos con una sonrisa en la cara. Se van haciendo los grupitos en la salida, tampoco va a ver mucho problema así que me quedo donde estoy hablando con Arkaitz.
Dan la salida y tras la primera curva empiezo a colarme hacia los puestos de cabeza, Ivan parece que se quiere tomar las cosas tranquilas y vamos a ritmo lento y soltando alguna que otra broma, Enaitz comenta la posibilidad de jugárnosla en los últimos 100m, el no hay huevos me sale del alma jajaja.

Foto Iban
Y hasta aquí las risas, por lo menos hemos restado medio Km, que es cuando empiezan los galgos la carrera, se escapan Haimad, Fernández y Urko, sabiendo que esa no era mi liga, me quedo en la subida todavía hablando con Enaitz hasta que empezamos a pillar un poco el ritmo.
Como suelen decir, siempre que se sube hay que bajar y acabado el ascenso nos tiramos por los toboganes hasta recuperar la altitud inicial. Cruzamos el puente y diviso que uno de los integrantes de cabeza se está quedando y lo que iba a ser una carrera rápida pero controlada hace que se convierta en un intento de acecho al tercer puesto. 

Foto Mikel Aguirre
La recta que nos aleja del pueblo pone el viento en nuestra contra y en el repecho final de esta hacemos el giro de 180º, Urko e Ivan me animan a apretar, cosa que estoy haciendo mientras que vea una ligera esperanza de poder alcanzarle. Reduzco la diferencia en la vuelta de la recta pero cada vez veo más complicado pillarle, a pesar de no estar bien, su ritmo malo es mucho más alto que mi ritmo bueno. Continuas miradas hacia atrás me dicen que está controlando la distancia y cada vez quedan menos metros.
En los 2 últimos Km y después del curveo al adentrarnos por el pueblo, la diferencia se estabiliza y a partir de ahí no consigo aproximarme a él. El viento también hace de las suyas entre fachada y fachada y en el último Km reduzco un pelín el ritmo sabiendo que ya va a ser imposible su caza. Llego a la zona adoquinada recuperando el aliento por los tramos que en todo momento han estado perfectamente indicados y llego a la plaza de donde hemos salido después de cruzar el puente, esquivar un pivote y chocar la mano de un alegre jovenzuelo.

Foto Mikel Aguirre
Al final  4º puesto en un tiempo de 21:44 para estos poco más de 6 Km. En la meta me tomo el refrigerio y espero la llegada de los demás atletas después de felicitar a los velociraptors. Pocas veces coincido con la ganadora femenina, con lo que aprovecho para felicitarla e intercambiar 4 palabras. Después de ver entrar hasta la última persona, nos dirigimos a ver la entrega de premios y como el tiempo parece que está cambiando piano piano nos vamos dirigiendo hasta el vehículo para retornar a la capital Alavesa.


miércoles, 20 de diciembre de 2017

40. Media Maratón Vitoria Gasteiz 2017

Se acaba el año y llega una de las carreras de casa que de momento sigue sin excederse en las inscripciones. Después de unas semanas frías y lluviosas, parece que el domingo no va a ser muy diferente, aunque  yo pienso..."pues como casi todos los años no? jejeje". A ultima hora la compañera de fatigas tiene que renunciar a la media y me dirijo con la bici con una horita de adelanto. Lo primero al aparcar, ir a pillar una taquilla, que luego con el tumulto se venden caras y después como todavía es pronto, me doy una vueltilla por los alrededores para ver el ambiente.
El frío ya se empieza a notar en el cuerpo y a falta de 30 min me meto al vestuario a cambiarme. Los comentarios, los nervios de algunos y las gracias de otros son dignos de un libro de anécdotas. Para comenzar a espabilar comienzo con el calentamiento "made in Serra" despacito pero seguro y voy saludando a algun conocido con el que me cruzo. Las aceras cada vez mas llenas de intrépidos corredores y el cielo que parece que nos esta respetando. Después del primer calentamiento y viendo la cercanía de la salida me dirijo a dejar la sudadera. Después de los últimos trotes me voy hacia el arco como toda la marea de corredores y espero el pistoletazo de salida.
Unos minutos de demora y empieza esta larga aventura recorriendo las calles de la ciudad. El disparo empieza a desperdigar a la gente y salimos buscando un buen hueco para estos primeros metros. La bifurcación de la rotonda genera un poco de malestar porque la gente se tira hacia la derecha esté donde esté, por suerte un pequeño grupo seguimos por la izquierda dividiendo el pelotón. Al unirnos se ve a dos corredores destacados y otro grupeto un poco más retrasado, es el momento de la decisión. De los conocidos veo a Rodriguez y sin pensármelo 2 veces decido que este año me arriesgo un poco mas. Primer km 3:04 se me esta yendo la cabeza, espero que se estabilice mas adelante. El segundo kilómetro tampoco tiene nada que envidiar al primero, por suerte a partir de éste empieza a "calmarse" la cosa.

Foto Aita
Estoy en el segundo grupo con gente como Urko, Marc, Lucena....de momento estamos apelotonados y no voy muy mal a pesar de ir revolucionado. Llegamos al km 5 con buenas sensaciones, el paso por el puente crea un bullicio de personas animando a tope. La pequeña subidita me sube las pulsaciones, pero llegamos a la curva de para encarar Mendi juntos. A partir de aquí parece que los buenos se empiezan a aburrir y cambian el ritmo, ahora si que lo tengo claro, me quedo donde estoy junto con Iban y David, por lo menos no me he quedado solo. Recorremos la larga recta hasta llegar a Adurza y nos dirigimos a la zona que mas me gusta de esta carrera, la calle los Herran es de esos sitios que los corredores agradecen por su ligera pendiente negativa.
Mitad de carrera y primer avituallamiento, si unos llegan donde llegan por el Salbutamol, Efedrina....yo doy gracias a esta carrera por poner mi doping preferido, la naranjina y de la que alargo el brazo agarro un pedazo y para dentro. La pequeña subida hacia la calle Francia este año parece que no me ha costado tanto y aprovecho el tirón para dar un relevo a David que esta llevando la batuta del grupo la mayor parte del tiempo. Por delante algunos corredores se han descolgado, pero a pesar de tenerlos a la vista no conseguimos recortar mucho. Seguimos con ritmo vivo y llegamos a La Florida, que nos lleva de nuevo a la Avenida, aquí es donde mas gentio se congrega y los animos hacen poner los pelos de punta y apretar un poco mas los dientes si es que eso es posible a estas alturas.
A la llegada al Km 16 empieza la pesadez de piernas, bueno era algo que ya me esperaba y a partir de aquí llega el sufrimiento. Por Manuel Iradier se me empieza a escapar el dueto con el que he compartido todo el trayecto, las piernas me duelen y a pesar de no estar muy mal de caja noto que no puedo ir mas rápido.

Foto Amari Erretratua
La larga recta me deja unos metros por detrás, pero inexplicablemente vuelvo a enlazar con ellos en el puente San Cristobal que tanto daño hace. Aun así, es simplemente un espejismo, porque en la bajada se vuelven de nuevo a ir y aquí es donde comienzan los últimos 4 Km de agonía. Por suerte esta zona ya es una vieja amiga y confío en engañar un poco a la mente.
En mi cabeza voy restando los metros, llego al 18 con los ánimos de Llanos y de mi aita, el cartel de los 19 me mete de lleno en Fray Francisco, veo a la gente por delante que también esta dando lo ultimo que tiene para este tramo final. Llego a la curva del año pasado donde me caí,  por lo que la tomo con suma delicadeza casi parándome pero sin besar el suelo. Al levantar la cabeza veo que viene el séptimo de caballería con Bravo a la cabeza, me parece que poco voy a poder hacer para evitar ser alcanzado, pero aun así no me doy por vencido y encaro la recta del estadio con los aplausos de la gente.

Foto Rakel
Me pasa Gutierrez, intento seguirle pero me duran las fuerzas 5 segundos, vuelvo a mi ritmo de supervivencia. Giramos para ir cuesta abajo hacia el parking de Mendi, me pasa Bravo le animo y de nuevo intento seguirle. Gracias al gradiente negativo del terreno puedo mantenerle cerca y cuando giramos en la curva, creo que por la inercia que llevo, consigo pasarle de nuevo, este año creo que podré entrar con él.
Ya solo queda la recta, con el arco al fondo, es ir echando el resto para llegar hasta ella. No soy de objetivos, ni tiempos prefijados, no miro el marcador de llegada, solo recorro esos últimos metros con la soltura que me dejan las piernas y cruzo la linea de meta.

Foto Jose Cruz
El tiempo se para en 1:12:24, se acaba la batalla, respiro todo el aire posible y me quedo con las manos en las rodillas un buen rato hasta que me encuentro en condiciones de seguir. Saludo a los galgos de delante y charlo con las gente que va entrando. Me voy hacia donde David y le agradezco el que haya llevado el peso de la carrera, sin él seguro que no hubiese podido llegar en esta 16ª posición.


Como marca la tradición y ya van unos años, me dirijo al polideportivo y me tumbo en la camilla. Cuando me reincorporo, el recinto se ha llenado de personas, hay gente que solo veo en estos eventos, pero que gusto dar poder charlar un poco con ellas.