lunes, 7 de mayo de 2012

VI Triatlon Bermeo 2012


No se pueden dejar los deberes para última hora.
El triatlón de Bermeo nos esperaba con los brazos abiertos y no había que hacerle esperar. Por fin he comprado el porta-bicis para el coche, así que un poco más de hueco en él, a costa de que se enfrente la bici a las condiciones climatológicas. De camino, hay momentos en los que cae chaparrada, luego para, vuelve de nuevo y así mas o menos hasta Bermeo, no parecen buenas noticias para la disputa del evento, pero….
A la hora de aparcar nos dicen que está completo el parking de al lado de la salida, así que toca ir donde cristo perdió la chancla para aparcar, con lo cual, cojo todos los trastos y una ligera lluvia nos acompaña hasta coger el dorsal.  Hay mucha gente (al final cerca de 400 triatletas) y me voy encontrando con conocidos, algunas habituales, otros me sorprenden al verles en línea de salida.
Después de realizar el ritual del box, todo tiene que estar en su sitio, charlo un poco con los compañeros del equipo, poco a poco estoy conociendo a alguno más y me agrada el compañerismo que se respira. A falta de unos 10 minutos me pongo el neopreno, y me sumerjo en las “cálidas” aguas norteñas con sus 21 o 22 grados de temperatura, jeje. Se me está quedando la cara helada. Este año se sale de un lugar diferente, y lo que iba a ser una salida después de las chicas, se convierte en una salida sin apenas calentar y en un mal sitio. No sé de donde se sacaron que salíamos nosotros antes, porque ni yo ni mucha gente se dio cuenta, tanto es así, que algunos no estaban todavía ni en línea de salida. Yo ni siquiera oigo el bocinazo y cuando veo que empieza todo el mundo a nadar, pues les sigo.


Estar en medio de todo el barullo hace que reciba golpes de todos los lados, pasan por encima mío, yo por encima de otro, das brazadas contra la espalda de alguien, alguien las da en tu cabeza, así que menudo baile para empezar el primer tri del año. El agobio es cada vez más grande, son continuas aguadillas tragando agua cuando lo que tenía que entrar en los pulmones es oxígeno. A penas veo las boyas, solo intento seguir a la gente, los brazos me duelen, y la poca técnica que puedo tener se evapora, a costa de intentar ir como sea.
Llegada a la primera boya, mucho caos como es normal, la siguiente la puedo ver porque está relativamente cerca, así que a retomar la brazada y a por ella. Al pasarla decido irme un poco más a la izquierda, con lo que evito golpes pero pierdo referencia, tengo la sensación de que estoy bastante alejado del grupo, pero por lo menos nado con un poco más de tranquilidad. Ya no se puede hacer gran cosa para salvar el sector, así que decido pasar este infierno de la mejor manera posible. Llegada a la salida por la rampa, me quito las gafas y voy bajándome el neopreno dirección del box. Me tomo con calma la transición, necesito recuperar algo de aliento.


Salgo con la bici y lo primero que me encuentro nada más abrocharme las botas es una cuestarraca de impresión, necesito bombonas de oxígeno y unas piernas nuevas, veo  como la gente me va pasando, intento seguirles pero es imposible. A mitad del camino de ida, ya me encuentro algo mejor, pero el circuito es rompe-piernas total, bajadas a 60 Km/h y pico y subidas a 20 Km/h.  Entre otros 2 y yo intentamos das relevos para coger ritmo, pero no hay acuerdo, se queda todo en nada. A la vuelta de Gernika, veo que el grupo de adelante esta bastante lejos y los de detrás están a punto de pillarnos, los mismos de antes intentamos de nuevo poner un poco de coordinación, más que nada para que no nos pillasen, pero no sirve de nada y en pocos kilómetros ya somos algunos más en el grupo. Viendo cómo estaba la cosa, el grupo pasa a ser, “pues ya llegaremos”, así que sin ninguna novedad llegamos a las calles de Bermeo para realizar la última transición.


Entro al box y al ponerme las zapatillas el objetivo es claro, intentar que ninguno del grupo me pase. Los del grupo que nos precedían están muy lejos, así que recorro casi los 2 primeros kilómetros sin ver a nadie delante mío, lo que hace que a causa de una organización un poco distraída me equivoque en 2 ocasiones de dirección (yo y mi 50% de acierto), no es mucho lo que tengo que rectificar, pero rompe ritmo. A partir del avituallamiento, empiezo a ver alguna gente delante, y me motiva para intentar alcanzarles, me veo bien de piernas y aunque la caja ya está en las últimas, hay que intentar salvar los muebles de alguna manera. Los ánimos de los compañeros del 42.195 me ayudan a dar un poco más de mi y voy pasando a alguno más. Llegada a la primera vuelta (ahora solo toca repetir el camino, esta vez sin equivocaciones, jeje) y de nuevo a por la segunda cinta. Así transcurren los últimos 2,5 Km y llego a línea de meta en la posición 64 con un tiempo de 1:18:42


jueves, 3 de mayo de 2012

XIII Duatlon Azkoitia 2012


Como dijo un novato de la música “The show must go on” y así ha sido. Después de una larga espera he vuelto a enfundarme el mono de competi, esta vez uno amarillo y no el negro de “independiente” del año pasado, tocaba la hora de debutar con el 42.195.
Lo que iba a ser un invierno de intento de mejora en los puntos débiles, han sido unos agonizantes meses en los que la lesión de cadera que tenía desde las últimas carreras del año pasado, me han hecho estar parado más tiempo del deseado, con entrenamientos alternativos para intentar recuperarme al 100%. Y aunque todavía sigue molestando un poco, el gusanillo de las competiciones estaba con su run run.
En Vitoria lleva casi dos semanas con un tiempo muy desapacible, entre viento y lluvia que no dejan hacer gran cosa y hoy no pintaba muy bien, tocaba salir hacia Azkoitia (el mismo duatlón en el que debute el año pasado), así que dejé hecha la mochila la noche anterior, para que por la mañana no me pillase el toro. Recoger a mi aita y salir fue todo uno, marcaban las 8:40 en el reloj y ahí empezaba todo.
Lo que más me preocupaba era el tiempo, porque aunque no me moleste correr con lluvia, la bici se me antojaba bastante peligrosa, como pude comprobar el año pasado, el cielo parecía contenerse, así que aunque con mal aspecto, de momento aguantaba. Aparco el coche, y voy a por el dorsal, todavía queda una hora, y va llegando la gente. De vuelta al coche y con mucha calma saco las cosas y me empiezo a organizar para meter las cosas al box, no hay casi nadie todavía, pero prefiero ir con tiempo ya que se puede.
A media hora del comienzo empiezo a calentar, muy suavecito, he intentado calentar bien las partes doloridas para no tener problemas en carrera. La intención es salir bastante enchufado y poder coger grupo de adelante (no los primeros claro, pero no quería reservar mucho) para así poder hacer una buena subida con ritmo en el sector de bici y luego en el último exprimir lo que quede. A final del calentamiento me encuentro con algunos del equipo, bien es cierto que de momento no conozco a casi nadie, así que me acerco a saludar y en breve hacia la salida.
Las chicas han salido 10 minutos antes y ya estamos nosotros preparados para el bocinazo. La salida es brutal, salimos como alma que lleva el diablo, adelante se forma un grupo en el que yo me veo que no puedo seguir, pero por lo menos no pierdo contacto visual, mucha caña para el principio alcanzo las 173ppm en muy poco tiempo, así que tranki que esto acaba de comenzar. Hacia el kilómetro 2 ya se empieza a estirar el grupo delantero y a partir de aquí seguimos corriendo en grupo a un ritmo bastante aceptable y después del subidón inicial parece que se calma un poco la patata. Mientras damos la segunda vuelta al circuito, intento visualizar en la mente lo que tengo que hacer en la transi, porque hace ya bastante que no practico; zapas, casco, bici….


Llegada a la T1 entre los 20 primeros, esta todo lleno de bicis, y me cuesta un poco encontrar la mía, cuando lo hago y me dispongo a salir noto que la bici de al lado está muy cerca y casi no puedo meterme para coger la mía, después de “chocarme “ con la rueda delantera de esta tres veces (menudo pardillo) consigo acceder y sacarla. Pasar la línea y montar es todo uno, no puedo perder el grupo que habíamos formado, en los baches del pueblo la bici hasta salta, no es hora de andar con cuidado, salimos del pueblo y nos espera un muro corto pero duro, las piernas se calientan, pero hay que tirar.


El grupo está formado por unos 6 corredores y están imponiendo un ritmo muy alto, yo intento dar los relevos, pero en algunos, gasto demasiado y decido entrar solo cuando este algo mejor.
Sobre el Km 6 se empieza a acoplar más gente, y los relevos empiezan a ser más efímeros, arreones de los rodadores intentado aumentar velocidad pero poco más, la idea es no perder el grupo por nada. Como siempre se oyen los gritos de “tirar” “entrar” y cosas similares, pero es el pan nuestro de cada día, no voy a entrar a polemizar con eso. Lo que si se oía era una bici que tenía al lado, que no se si eran los perfiles de las ruedas, pero parecía un obús.  A la llegada a Urretxu, ya somos  unos 25-30, es donde damos la vuelta hacia el punto de partida, esta vez la carretera esta seca y el descenso no va a ser tan peligroso, eso sí muy muy rápido, los de delante están algo lejos y escaparse del pelotón es imposible. El sector transcurre sin mucho más, algún botellín que se cae, pero sin incidencias.


A la llegada a la T2 decido colocarme de los primeros, ya que somos bastantes y la bajada de la bici es complicada, se ven un par de botas que se han soltado de los pedales y bastantes cruces a la hora de dejar la bici, que incluso yo, aun estando bien colocado sufro, así que no ha sido mala elección. La idea es intentar que no me pasen muchos del grupo en el que íbamos en la bici. Salgo algo tosco, con respiración entre-cortada, pero sin muchos dolores, hay un corredor que ha salido muy bien, pero lo poco que puedo hacer es mantener contacto visual, porque no puedo ir a su ritmo. Voy memorizando  lo que me falta de recorrido, no se hace muy largo, pero hay un par de repechos que me van a hacer sufrir, no me noto muy bien corriendo este último sector. En la última cuesta es el único adelantamiento que hago, queda una bajada pronunciada y en par de giros que me pondrán en meta. Mi poca o nula costumbre de mirar hacia atrás, hace que en los últimos 5 metros, literal, me adelanten 2 corredores, a lo mejor hay que echar un vistazo de vez en cuando, jeje.


Al final top ten, posición 10º de 129 con un tiempo de 1:34:23. Hay que decir que algunos triatletas de los que suelen estar arriba no han venido…..


Por cierto, decir que los kilómetros (8Km carrera pie - 36Km Bici – 4 Km carrera pie) han sido algo menos.
Por ultimo dejo un video que se han currado de dicho evento.


martes, 20 de diciembre de 2011

34ª Media Maratón Vitoria Gasteiz 2011


Domingo invernal en Vitoria, 8 de la mañana, hoy tocan 21 km y tengo bastantes ganas de ir a correr. A pesar de hacer bastante frio, estar lloviendo y se pronostique que algo de nieve pueda caer, estoy animado, será que no he corrido en 2 semanas y tengo ganas. No quiero ni estar ni un minuto parado, así que a preparar un poco todo y salida hacia Mendi. 


Hay mucho ambiente por las inmediaciones, se ha comentado que rondaran las 3.300 personas. Es una carrera muy chula, y aunque no sea una de mis distancias favoritas me encanta correrla. Aparcar el coche, y empezar a cambiarse es todo uno, la verdad que con el frio que hace es importante no estar parado mucho tiempo, así que trotes, estiramientos y en poco tiempo a la línea de salida.
En medio de toda la gente no se nota el frio para nada, parecemos sardinillas en lata, todos quieren estar en el mejor sitio posible. Antes de la salida se guarda un minuto de silencio y nada más acabar dan el pistoletazo de salida. Allí sale el séptimo de caballería a conquistar Vitoria. Primeros metros difíciles, decido irme hacia la derecha por el carril de bicis, antes de llegar a la zona prado me reincorporo a la carretera (ya he librado el tumulto).


Empiezo con buena zancada, hace un buen día para correr, para correr eh dicho, jeje, y voy cogiendo ritmo. En el kilómetro 1,5Km me doy cuenta de que se me están cayendo las llaves del coche que tenía atadas al culote, por suerte, las puedo coger antes. Sigo con ellas en la mano hasta que en el kilómetro 3 veo a Txetxu de refilón (menos mal que me grito) y se las lanzo, bueno un peso que me he quitado de encima.


Los grupos ya se han estirado bastante y en el que estoy parece que lleva buen ritmo (algo superior al que yo debería ir, pero me encuentro bien) así que me quedo con ellos. Kilómetro 6, empiezo a tener ligero dolor en la cadera (maldita lesión) pero no me entorpece a la hora de mantener el ritmo. Seguimos el mismo grupeto bastante rato, la bajada hacia Los Herrán me la tomo como un pequeño respiro, aunque el viento frio que pega lo hace un poco difícil. Llegando al kilómetro 8 se me empieza a cargar el isquio izquierdo y el gemelo, se empieza a poner la cosa fea….A pesar de los dolores me encuentro bastante bien, mantengo zancada y la respiración esta de lujo. Kilómetro 10 en 35:01 a 3:30 clavados (eso después de ver los datos, que en carrera ni miraba el reloj) Muchísimo mejor de lo esperado y con buenas sensaciones. Espero con ansia la naranja del avituallamiento, y aunque esta difícil cogerla a esas velocidades al final “le robo” una y pa dentro se ha dicho. Recupero el aliento y veo que poco a poco se me están yendo unos metros los de delante, yo sigo a mi ritmo. Pasamos por Jacinto Benavente, coño mi antiguo barrio, habrá que poner buena cara por si alguien me conoce, jeje.
Kilómetro 13, hasta aquí la primera parte de la Media, muy bonito todo, buenos tiempos, pero la falta de entrenamiento de estas dos últimas semanas empiezan a notarse, la pierna izquierda ya la he perdido hace bastante, y el gemelo y los cuádriceps de la derecha están a punto de reventar, “venga un último esfuerzo”, me digo a mi mismo, “si mañana vas a estar jodido igualmente…..” 


Después de la pequeña subida, la recta dirección a Mendizabala se hace llevadera, tengo las piernas muy muy duras y los gemelos me dan pequeños amagos de subida. El avituallamiento está cerca y estoy pensando en la naranja, a ver si me puede recuperar algo, pero que sorpresa la mía, cuando lo que veo es solo gente dando botellines de agua, después de coger uno intento buscar la fruta deseada, pero la veo detrás de un contenedor, ya cuando paso de él, muy mala ubicación, si no hay gente para poder entregarla, que menos que dejarla en mesas (como en otras ocasiones) que se vean bien al lado de la carretera, pero bueno…..mi gozo en un pozo y 6 kilómetros de sufrimiento sin efecto placebo.
La llegada a Mendi de nuevo, es un choque de sufrimiento y subidón, mucha gente en los laterales de las carretera animando, el nombre en el dorsal y sus animos haciendo referencia a este. Es inexplicable lo que se siente, en el fondo eres una personilla que está corriendo una carrera, y la gente te anima como si fueras el primero, la verdad que no hay palabras, chapó por ellos.
Llegan los últimos kilómetros y en las cercanías de San Cristóbal, comienza una ráfaga de viento y lluvia que es lo que menos me hacía falta en esos momentos, las piernas están como piedras y a la altura de las unis, me rebasan un par de corredores, imposible seguirles. Falta poco más de un kilómetro, los ánimos de la gente en el parque del Prado es de lo poco que hace que las piernas se muevan, unos chavalillos animan mientras corren al lado, “si casi van más rápido que yo!”. Cartel del KM.20 y pica hacia arriba en la recta del Estadio, aprieto los dientes, hay que dar la vuelta como sea y dejarse llevar hasta meta. Veo el parking a 200m, curva cerrada para meterse hacia dentro y ya veo el arco. La ultima instantánea del “fotógrafo” que ha estado sacando varias fotos durante la carrera, dice que me vacie, yo solo puedo levantarle un dedo en muestra de mi agradecimiento a sus ánimos (thank Txetxu).


Por fin piso las alfombrillas, oigo que la speaker dice mi nombre al entrar, yo no puedo apenas andar y a duras penas intento llegar al polideportivo. Lo único en lo que estoy pensando es en que me den un masaje para descargar, si es posible, algo las piernas. Esperando a mi turno me pongo la camiseta que me han dado, porque me estoy empezando a quedar frio y todavía queda un rato. Subirme a la camilla me cuesta horrores, y los masajes me están doliendo muchísimo (eso aunque parezca mentira es bueno). Acabado el “suplicio”, voy hacia el coche medio tiritando para ponerme algo de ropa, “pero que frio se ha levantado”, casi estaba mejor corriendo…..
Balance positivo entre comillas, si bien, que para como estaba y sin haber entrenado nada en medio mes, he hecho una marca similar a la del año pasado 1:15:57 con un ritmo impensable de 3:36 y llegando en 44ª posición, así que por ese lado estoy contento, pero me quedo con algo de rabia, porque creo que podía haber ido un poco mejor de no ser por esos pequeños detalles, pero bueno, hay momentos es los que estas bien y otros como en este caso en los que toca sufrir. Ahora intentar recuperar a la perfección la cadera y el año que viene vendrán nuevos objetivos. 


martes, 6 de diciembre de 2011

XV. Gasteizko Herri Krosa 2011


Una mañana más en esta aventura del deporte. Hoy toca la Herri Krosa de la ciudad, una cita que no hay que perderse. Pese a estar lesionado, hay que intentar correrla, solo un penúltimo esfuerzo y se parara para poder recuperar y que no sea nada grave.
Las pocas ganas de comer la pasta matutina son las mismas de siempre, pero bien sea por lo físico o por lo psicológico, nos hemos acostumbrado a ello y cualquiera lo deja. Son las 10 y  me dirijo a Mendizorrotza para recoger el dorsal, he quedado con David, y ni con los dos hacemos un corredor sin dolores. La cola es bastante larga, estamos 50 minutos para recoger el dorsal y todavía queda gente por cogerlo, esto no había pasado nunca, una mala organización (según mi punto de vista) hace que la salida se tenga que retrasar una media hora, y no es por la gran afluencia de gente que se ha apuntado, que sí que es cierto que hay más gente que otros años.
Hace algo menos frio que en ediciones anteriores, pero aun así el momento de cambiarse no es nada placentero. Me pongo la ropa de faena y a intentar calentar un poco, el cuerpo se ha quedado apelmazado, con lo que se agravan los dolores de la pierna. El calentamiento es de los peores desde hace bastante, 2 carreras 4 estiramientos y a la salida, de repente esta todo las gente en el arco y hay que buscar un hueco. Después de estar unos 10 minutos esperando parece que se deciden a dar la salida. Ya sé que es una carrera popular y que todo el mundo tiene derecho a salir donde quiera, pero parece que no impera el sentido común, yo que no estoy muy atrás a la hora de salir tengo que ir esquivando a muchos chavalillos y gente que se ha colocado delante, no siendo su ritmo el idóneo para estar ahí posicionados, es como si a Gontzal le mandan salir en mitad del pelotón, pues nos comería a todos nosotros.  Es bastante peligroso por las dos partes, los atropellos son involuntarios, pero pueden acarrear accidentes serios, ahí creo que la organización tendría que poner un poco de orden, más que nada como he dicho antes, sentido común.


Salvado el obstáculo de los primeros metros, veo que el grupo de cabeza se va estirando, no están muy lejos, pero es tontería hacer esfuerzo por pillarles.  Primer kilómetro y me encuentro bastante bien, no noto dolores en la pierna y puedo mantener un buen ritmo, a la salida del Prado, sopla algo de viento y dando un pequeño acelerón intento colarme en el grupo de cabeza. Llegado al kilómetro 3 los galgos empiezan a tirar y hasta ahí llego el momento de estar en posiciones de cabeza, veo que se alejan y me quedo con Gil y Zubia, pero este último parece muy fuerte y se aleja sin que pueda hacer nada.


Llegada a los institutos y el cuádriceps de la pierna derecha está excesivamente cargado, es raro porque solo llevamos 4 o 5 kilómetros, pero los pocos entrenamientos que he hecho y cambiar la forma de correr para no lesionarme del todo, son los causantes de este intenso dolor, pero ya solo queda la mitad y hay que tirar como sea (por lo menos engañemos a la cabeza…). Llegada a la zona de las unis, “solo” queda volver a la meta, pica un poco hacia abajo así que a intentar recuperar fuerzas.
Sobre el kilómetro 6 escucho como viene la caballería por detrás, y en la llegada al Prado, me pasan como titanes, me intento quedar con ellos, solo quedan 2 kilómetros y aunque voy con el piloto encendido hace bastante hay que dar lo que queda, si es que queda algo. Entre los que me pasan, veo a Beloki, como ha mejorado en carrera el tío, se nota la mano de Martin. No me separo del grupo, y los ánimos de la gente a falta de 1 kilómetro para meta me dan un poco de energía. A la altura del Estadio, uno de los atletas de delante se retira echándose la mano al glúteo, cuando le paso, veo que es Joseba, una lástima lesionarse a falta de tan poco. La bajada hacia la meta se hace eterna, intento dar el último apretón y a pocos metros de la llegada paso a dos corredores. A la hora de pisar las lonas de meta, se acaba el sufrimiento, no sé ni el tiempo que he hecho, lo único que intento es coger aire y recuperar el aliento que en estos momentos me falta.


Después del avituallamiento (que por cierto algo sólido no estaría de más) llego donde mi hermana que esta con Olatz, la alegría que tiene, choca con los dolores que me empiezan a venirme a mí. Casi no puedo ni andar, pero eso ya lo sabíamos, así que como suelen decir sarna con gusto…. En unos minutos darán la salida a los txikis y me voy con Olatz hacia la salida. De nuevo la organización brilla por su ausencia, desde donde se sale no se oye la megafonía, la gente no sabe en cuál de las carreras tienen que salir los txikis y lo peor de todo, los padres se creen los amos de la pista entrando por cualquier lado y haciendo lo que quieren, con lo que el caos y la aglomeración de gente es aún mayor. Olatz me decía que a ver si corría con ella y en un principio lo iba a hacer (aunque visto como corrió después me hubiese dejado atrás) pero viendo el desorden le comento que corra ella sola y que en la meta le espero. Lo acepta estupendamente, que tía, y ahí está ella a la hora de salir toda preparada. Sale desde atrás y le espero para ver la primera vuelta, al poco tiempo veo que ha pasado a toda la marabunta y ya está de vuelta, increíble, ya tengo que empezar a pensar en un planing especifico, para su entrenamiento, jeje. Finalmente llega a la meta con una sonrisa de oreja a oreja, menuda campeona está hecha (si, se nota que soy su tío…..)

Conclusión, carrera finalizada con un buen tiempo 30:55 y acabando en 17ª posición, pero con un punto negativo, que es que tengo unos dolores tremendos en la pierna izquierda, que habrá que mirar seriamente y que ponen en duda la participación en la media de Vitoria dentro de 2 semanas, lo que está claro es que no voy a correr más hasta esa fecha y si puedo correrla la corro sin entrenar, es una lástima pero es así.

martes, 8 de noviembre de 2011

XII Gasteiz Hiria Herri Lasterketa 2011


Son las 8:30 de la mañana y el silbido del viento sigue sonando, es increíble, parece que no se acaba nunca, llevamos unos días bastante lluviosos y además ayer se le unió el viento, así que las ganas de ir a la carrera son muy bajas. Después de preparar la mochila y repasar para que no se olvide nada, toca la hora de acercarse hasta la calle Dato y comenzar el ritual.
Hay bastante ambiente, a pesar de quedar todavía una hora para el comienzo y eso anima, porque si lo dejamos todo en manos de las condiciones meteorológicas nos volvemos para casa. Hoy íbamos David (otro enganchado mas), Txetxu y yo, que quieras que no, los momentos previos son más amenos.
A falta de unos 40 minutos toca la hora de cambiarse, no hay que caer en el error de otras carreras de casi no calentar, así que acompañados por el frio, cambiamos de indumentaria y salimos a trotar, que hoy más que nunca se agradece para entrar en calor. Todo el centro de Vitoria se va llenando poco a poco de corredores, la verdad que es una carrera que suele atraer a bastante gente y hoy está quedando demostrado. Entre saludos con unos y charletas con otros, se va acercando la hora, dan la señal de los últimos 5 minutos y todos en procesión vamos hacia la línea de salida. Puntual-puntual se da el pistoletazo de salida y ahí vamos todos a ver lo que nos depara el recorrido.
La primera sorpresa, es que parece que va a ser distinto al del año pasado, puesto que no damos las 2 vueltas a la manzana de la otra ocasión (todo un acierto), y después de que el grupo se vaya alargando cogemos dirección de las unis. Hay algo de viento y chispea un poco pero, no es excesivo, así que nos ponemos en fila de a uno, para intentar minimizar el genio del Dios Eolo e intento controlar un poco el ritmo para no pasarme en estos comienzos alocados.
Sobre el kilómetro 2 se van formado grupos y veo que los primeros se alejan a gran velocidad, como esa no es mi guerra, decido engancharme al grupo donde está más o menos el ritmo que quería llevar, veo que esta Iván gil y si puedo seguir el ritmo, creo que no me ira muy mal. Después de callejear un poco, toca la parte más delicada de la carrera, la subida hacia Armentia, las pequeñas ráfagas de viento hace que sea algo incómodo, pero la verdad que la pendiente no me está afectando en exceso. Noto como alguno se va descolgando, y digo noto, porque lo de mirar como que no. Nos quedamos otro y yo (luego miro que es Aitor Zubia) más o menos a la llegada al pueblo, e intento relevar cuando puedo, para que vayamos los 2 algo más cómodos.
El segundo cambio de recorrido llega cuando nos metemos por el parque de Armentia, que incluso tengo que mirar el cartel porque no se hacia dónde me dirijo, parecería que no soy de Vitoria, pero si digo la verdad no me suena haber estado por ese parque, jeje. La salida de la zona de barro nos lleva hacia el santo, llega una gran bajada donde poder recuperar un poco y así afrontar los últimos 3 kilómetros. Veo cómo vamos alcanzando a uno de los de delante y ya al meternos en la zona del prado contactamos con él, le doy ánimos, y veo que se engancha a nosotros. Me veo con fuerzas, no es que este al 100% pero voy con buena zancada y la caja responde, se notan los pequeños cambios de relevo que hemos efectuado.
Con los aplausos de la gente que se ha acercado a ver la carrera, llegamos los 3 a los últimos 2 kilómetros, quedan unos callejeos por las calles adyacentes a Dato, en los que intento un pequeño cambio de ritmo, pero el viento pega de cara y es difícil, aun así, en breve entramos en la recta de meta, unos 200 o 300 metros para dar todo lo que queda. Mucha gente mucho ambiente, así da gusto correr, unos metros antes de entrar en meta me pasa como una exhalación, el compañero que habíamos alcanzado en la zona del prado, yo voy a todo lo que doy,  así que me pasa y llego en su mismo tiempo. En la llegada me saludo con el corredor con el que he estado casi toda la carrera, en el último cambio de ritmo le he dejado un poco y he entrado un pelín antes, la verdad que cojundo el tío, comentamos un poco la carrera y muy majo la verdad.
Me comentan que al final el 12º, bastante bien y lo más importante es que he llevado un ritmo de 3:28, así que me quedo muy-muy contento con el tiempo. Ahora llega la hora de ponerse algo de ropa porque el frio que no he notado corriendo, se nota empieza a notar ahora. La variación del recorrido ha sido positiva, es más bonito. Un 10 a la gente que ha corrido a pesar del mal tiempo y un 11 a todos los que han ido a apoyar y animar en cualquier punto del recorrido.