miércoles, 21 de julio de 2021

I Triatlon Sprint Castro

 Casi dos años después volvemos al loco mundo de los triatlones.  Me comentan que en Castro Urdiales se va a celebrar un triatlón en el que no hace falta estar federado (este año entre la situación y por cómo se celebraban al principio, decidí no federarme) y después de realizar las gestiones pertinentes para poder correr los 2 me animo y me apunto a un mes vista.

Sábado por la mañana y después varios altercados por fin tomamos rumbo a Castro para pasar la noche y poder estar allí el día de la carrera. Algunas-varias vueltas por el pueblo para poder aparcar y después de un buen rato conseguimos encontrar un hueco y vamos a dar una vuelta con los familiares madrileños que nos van a hacer el favor de cuidar a la bestia. Aprovechamos el paseo para la recogida del dorsal y coincido con Oscar y Motos del equipo.

Noche complicada la que se nos ha presentado, pero eso ya venia en el convenio, así que con sueño, cansancio y después de reponer un poco, comienzo a preparar toda la parafernalia. Por suerte esto es como andar en bici y a pesar de tener la sensación de que me dejo algo, nos dirigimos con tiempo de sobra por las cuestas del pueblo hacia los boxes, dejando a Aihotz en buenas manos.

Pequeña cola para pasar el control de material y accedo al largo hueco donde se realizarán las transiciones. Lo primero tomar referencia del lugar, después, sacar cosas y colocar la bici va todo seguido. Se aclaran algunas dudas sobre el recorrido de boxes y dorsales y con todo en orden me dispongo a salir. En mi salida me cruzo con el que a la postre sería el ganador de la prueba (yo lo tenía claro, jeje). Con todo montado y la bolsa en la consigna me dirijo a la playa con neopreno en mano y mascarilla en la cara.

Nunca había estado en esta situación, pero no sé como ir a calentar con la mierda de la mascarilla, después de pensar un rato me la meto dentro del neopreno, a sabiendas que se va a mojar y me lanzo al agua para dar las primeras brazadas. Al ir acercándose la hora de la salida femenina me acerco a la arena pero veo que no hay movimiento ninguno. Encuentro a Diana y veo que tampoco tiene noticias, la gente ya esta sin mascarilla y yo decido hacer lo mismo (protocolo covid un poco así así).

Casi media hora mas tarde por fin dan la salida a las chicas por lo que nos quedan otros 10 min por lo menos y entre risas y tonterías de “pros” que se oyen por los alrededores me preparo para salir. Cuenta regresiva y bocinazo hace que vuelva a sentir lo que es este mundillo. 2 saltos entre las olas y me lanzo a dar brazadas como si no hubiese un mañana. Por raro que parezca en estos primeros metros está siendo una natación en orden y no he recibido golpe ninguno. Si algo tiene no ser un buen nadador es que sigues a los de delante porque yo boyas lo que son boyas no veo por ningún lado. En el primer giro me voy por el exterior y no me topo con ningún golpe así que a por el siguiente. La natación sigue su curso, yo creyendo que voy a tope y mucha gente por delante mío, una tónica habitual, jajaja.

Llego a los escalones de salida, de las pequeñas olas casi hacen que me coma los primeros peldaños, me agarro a la barandilla y subo como puedo. Ya en la rampa me empiezo a quitar las gafas, el gorro y me bajo el neopreno. Al principio me cuesta correr, pero poco a poco cojo ritmo e incluso me doy el gusto de ir adelantando. Giro al fondo y las piedras se me clavan en las plantas de los pies, esta zona esta muy rota y esta en muy malas condiciones. A lo chiquito llego a la bicicleta, me quito el neopreno, cojo el casco, dorsal y hacia la segunda aventura del día.

He hecho una transición digna y he ganado algunos segundos. A pesar de poder subir a la bici antes, decido dar la curva con ella en la mano y en la recta salto de la rana y al lio. 

Foto Kiko

Las primeras pedaladas las hago con las zapatillas mal puestas y cuando cojo algo de velocidad me las pongo en condiciones. He podido coger a Asti en la salida de bici y cuando me pasa intento seguirle por el duro circuito hacia Mioño. Primera de las 6 subidas que va a haber y ya estoy echando los higadillos, esta claro que los mas ciclistas la van a gozar. La primera vuelta aguanto como puedo detrás de él a pesar de que aquí el drafting ayuda muy poco, psicológicamente ayuda a apretar un poco más. A mitad de la 4 subida tengo que desistir de mi intento de mantenerme a rueda y acabo el ascenso intentado recuperar el aliento. En la bajada me pasan Ruiz y Arbesú, me pego a ellos con las pocas fuerzas que me quedan y comenzamos la ultima vuelta a este scalextric. 5ª subida y las pulsaciones y la respiración están a mil, me concentro en mantenerme con ellos, pero a fata de 200 m las piernas ya no dan para mas y veo como se me alejan. Bajada de nuevo para recuperar algo de fuerza y me tomo la última subida a mi ritmo intentando no descentrarme a pesar del tiempo que estoy perdiendo.

Bajada al pueblo y me alcanza otro grupillo, zigzagueamos en las peligrosas calles de Castro con todos los peligros añadidos de gente, coches, baches y carriles bici. Antes de llegar a la transición intento colocarme adelante para no tener muchos problemas al desmontar. Por el carril bici me voy sacando las zapatillas, no esta muy claro el lugar para bajar así que en cuanto veo que me aproximo a la curva de salida de box me bajo de la bici. En la bajada se me gira la zapatilla y se me cae, cosa que se lo hago saber a un voluntario que anda por ahí, así que con la esperanza de recuperarla mas tarde voy a colocar la bici a su sitio.

Me calzo las zapatillas, primeras zancadas correctas y con fuerzas, llega mi sector y por lo menos tengo que finalizar con dignidad. 


Recuperar en 5km todo lo que he perdido es muy difícil por lo que me concentro en disfrutar corriendo por el paseo lo más rápido que pueda.

El primer Km se me hace muy largo pero el adelantar a algún corredor me hace venirme arriba. Me cruzo con Joanes que va como un tiro (a ver si no me dobla por lo menos). Comienzo de la segunda vuelta y tengo altibajos, en la zona de empedrado se hace complicado avanzar, pero por lo general estoy manteniendo el ritmo. Puedo ver a conocidos del Arabatri y a lo lejos veo de nuevo a Diana que hace “picarme” para ver si la alcanzo, cosa que consigo casi al final de la prueba. En las 2 vueltas anteriores no he visto donde se toma la bifurcación para ir a meta y estoy ojo avizor para no colocarme y hacer el ridículo. A la hora de tomar el desvío estoy adelantando a un corredor y me cuelo delante de él, espero no haberle molestado mucho, pero me ha pillado por sorpresa. Es gracioso como oyes al speaker nombrar a la gente que va entrando y cuando me toca a mí (al ser un desconocido) no le da tiempo a reaccionar y dice lo primero que lee en el mono, el sponsor lo agradece 😊.



Finalmente se acaba esta vuelta al ruedo con un tiempo de 1:09:49 y un buen 20º puesto para este triatlón sprint y un anecdótico 3ª en V1. A los pocos segundos de mi entrada llega la buena de la familia y le felicito por el carrerón, los 2 sabemos lo que nos cuesta todo esto y hay que celebrarlo. 


Dar las gracias a los organizadores, es cierto que ha habido cosillas que se podrían mejorar, un poco mas de orden hubiese estado bien, una alfombrilla para esa zona de boxes, indicaciones en cruces y sobre todo una entrega de premios al finalizar la prueba y no a las 3 horas (nosotros porque íbamos a pasar el día que si no….) pero también digo que es la primera edición, que hay que aprender y si ya a la primera de cambio se le echan piedras a eventos de este tipo mal vamos.




miércoles, 19 de febrero de 2020

III Duatlon Sprint Erandio 2020

Antes de empezar con la chapa querría dar las gracias a los Bomberos de Vitoria por dejar unirme a su equipo y a Electro Alavesa por proporcionarnos la equipación que vamos a llevar este año, porque como siempre he dicho la publicidad no hay que pagarla, cosa que actualmente en el mundo del deporte “aficionadete” parece que se ha olvidado y la gente con tal de decir que es….o pertenecer a algo pierde la cabeza, en fin...
 Empieza la temporada de duatlones por el país vasco y viendo que el tiempo no es tan esquivo como hace unos años decido apuntarme al duatlón de Erandio, el cual nunca había disputado.  El sábado con la calma voy preparando las cosas, que con el retaco hay que hacer virguerías para que cuadren los minutos. Con tiempo llegamos a la zona cero del evento, primer vistazo antes de aparcar para ver donde está ubicado todo y a dejar la furgo en el lugar adecuado.
El buen tiempo nos acompaña pero también el viento y eso va a marcar un poco el sector ciclista sobre todo. En cuanto me dan el dorsal, después de un poco de cola, comienzo con la rutina de las pegatinas antes de entrar en boxes. 

Foto Aita
El sitio que me ha tocado es bastante bueno para recordarlo, así que después de colocar cada cosa en su lugar me dispongo a calentar. Estos momentos previos son buenos para reconocer parte del circuito, sobre todo si no sabes como es y en esas estoy cuando me encuentro con un cuestón por el que parece que vamos a tener que subir, es el único desnivel que va a haber, pero madre mía.
Entre unas cosas y otras y como parece que vamos a salir los chicos antes que las féminas, me voy acercando al arco de salida. Avanzo hasta colocarme en segunda fila aunque con nadie delante de mí. Miro hacia los lados y a poca gente de la buena puedo echar en falta, nos cantan 2 minutos, 1 minuto y allá vamos con el bocinazo. Salida como lo esperado, los galgos a tope, yo sé dónde está mi lugar y me dejo llevar por la inercia pero sin apretar para no reventar.

Foto Rakel
Primer paso por la cuesta, la gente se estira y las zancadas se vuelven corticas para poder llegar arriba. Subir bueno, se hace como se puede, pero la bajada es casi más peligrosa, las piernas apenas me dan y tengo que ir reteniendo para no caerme. Llegamos al primer km con el aliento entrecortado, me he quedado en un tercer grupo y toca empezar a coger sensaciones. En el Km 2 empiezo a correr algo más suelto, más a gusto y veo como algunos de los de delante se empiezan a descolgar, motivación extra para la segunda vuelta.

Foto Rakel
Con el ritmo estabilizado y teniendo objetivos a la vista comienza una nueva subida, ahora conociendo el circuito es más fácil poder controlar el esfuerzo en las zonas. Bajada loca de nuevo y recupero la zancada. Rebaso a Goitia y le digo que intente pegarse, el viento a pesar de no molestar mucho hace estragos en varias zonas. Me estoy quedando sin metros para poder alcanzar a lo que sería el segundo grupo y eso me va a hacer mella en el segundo sector pero viendo que no voy a llegar empiezo a pensar en la T1.
Los ánimos de la gente es la dopamina natural para llegar hacia la bici, transición buena y a ver como es la historia. Estoy en tierra de nadie y decido apretar para ver si pillo a los de delante. La idea es empujar con el viento a favor a por ellos, lo intento con todo lo que tengo pero llego al final de la recta habiéndoles comido pocos metros. 

Foto Festak.com
En el giro de 180º me despisto creyendo que hay que ir por la rotonda y me salgo por un lado de la valla, por suerte no sucede nada y rápidamente retorno al recorrido. Toca el plan B, esperar a que me pillen, seria de locos malgastar fuerzas peleando solo contra el viento.
La llegada de nuevos compañeros hace me inserte en el grupo, hay varios intentos para dar relevos, yo no soy de exigir nada, pero recomiendo que vayamos a relevos cortos,  más que nada para que no nos pille el grupo de detrás que viene como una bala. Habrá gente que quiere apretar otros que no y otros que no puedan, pero si eres de estos 2 últimos quédate detrás del grupo y no lo cortes. El último km antes del nuevo giro es una odisea con el viento sin dejarte avanzar. Empezamos de nuevo la zona buena, pero seguimos sin ponernos de acuerdo para ir organizados. Hay que hacer una especie de U entre calles (creo que es innecesaria y peligrosa, la pondría para la última vuelta para entrar en boxes pero no en todas) y continuamos a por el segundo round. Nos hemos quedado 4 corredores del grupo que había y es ahí cuando nos ponemos a relevos y vamos recortando la diferencia.

Foto Rakel
El ir alcanzando a varios rezagados de nuevo hace que nos vengamos arriba y aun con el viento en contra vemos que podemos darles caza. Comenzando la última vuelta damos caza a Plagaro y San Vicente, cosa que no está nada mal, pero también nos han cogido a nosotros y el último tramo se hace un poco peligroso por la multitud. En el último giro de 180º entre que me coloco mal y que me van cerrando el hueco, hay un ligero contacto, pero salvamos la situación sin ninguna incidencia y pido perdón por la parte que me toca. A partir de aquí intento ganar alguna posicione, no quiero callejear de los últimos antes del box.
Toca bajarse de la bici, estoy bien colocado y me bajo rápidamente, a pesar de eso hay algunos  contactos, pero por suerte sin consecuencias. 

Foto Yolansope
Cada corredor se va hacia una fila y eso disminuye el colapso, por lo que llego a la percha sin problemas. Una T2 de nuevo en mi línea (en estas distancias son clave) y salgo el tercero del grupo. En los primeros metros doy caza a uno y antes de la cuesta rebaso a Plagaro. Mi amigo el montículo nos la bienvenida de nuevo, me la tomo con calma porque las piernas ya no están muy allá. Antes de llegar arriba me adelanta San Vicente y en la bajada loca por gravedad le paso. Es una buena motivación estar con uno de los top para apretar y entre él y yo intentamos abrir hueco.
La respiración empieza a estar entrecortada, pero son pocos los km y hay que exprimirse. En un giro casi me voy por detrás de los conos sin querer, pero al darme cuenta retomo el camino y paso correctamente, no hay cosa que más me fastidie que los recortadores. Ahora está delante de mí, aprovecho para resguardarme del viento y cuando me recupero de nuevo tomo otra vez la delantera. Quedan menos de 500m por detrás no creo que me den caza, espero un sprint de Aitor pero las piernas no las tengo para muchas aventuras y no está la motivación de alcanzar un podio como el 2014 en Azkoitia, así que en cuanto hace el cambio de ritmo esperado ni intento seguirle. En los últimos metros echo un vistazo atrás, pero el puesto está asegurado, así que mantengo la velocidad hasta cruzar la línea de meta.

Foto Naikefotosport
Finalmente he acabado en 6º lugar con un tiempo de 55:16 cosa que me sorprende bastante, pero tampoco le vamos a hacer ascos, jeje. Veo la imagen desde mi posición con las manos y las rodillas y estamos todos parecidos, recuperando ese aliento que tanto nos hacía falta hace un rato. En cuanto me incorporo saludo a los compañeros y voy al avituallamiento,  no soy de comer mucho al acabar pero…más cañas con crema por favor para la siguiente jajaja.


Entre unas cosas y otras me dirijo a por la bolsa y como no tengo que hacer ruedas de prensa ni fotos a los medios ;) me voy en busca de la ducha al polideportivo. A la vuelta al centro neurálgico me reúno con la familia que me comenta que he podido quedar 1º de mi categoría (no le doy mucha importancia a esas cosas pero nunca está de más, porque uno ya va para arriba) y charlamos ya con los deberes hechos y además el pollito se ha portado de maravilla. Así que después de todo el evento recogemos los bártulos y hacia Vitoria.

Foto Festak.com

miércoles, 29 de enero de 2020

XL Idiazabalgo Herri Krosa 2020


La carrera de Idiazabal es una de las marcadas en el calendario, a pesar de haberla descubierto tarde, es una de las que sí se puede, hay que ir. Este año se celebra el 40 aniversario y han incrementado un poco la cuota habitual, espero que sea una medida excepcional porque no puede perder la esencia de todos estos años, pero aun subiendo un poco el precio (por añadir algún obsequio) sigue estando en la modalidad de carreras “baratas”.
Después de la organización vespertina salimos en hora hacia el pueblo, por suerte está cerca de Vitoria y no tardamos en llegar y aparcar con la ayuda de la buena organización de siempre. Este año llegamos un poco antes para que mi sobri pueda correr su carrera y después de recoger los dorsales llega el breakfast time para la mayoría de los acompañantes, que en esta ocasión y gracias a la visita de los madrileños, hemos ido en prole al evento deportivo.
Algo más de una hora antes empieza la fiesta con los más peques, de la primera “carrera” me quedo con una de las féminas que apenas levanta 2 palmos del suelo, no creo que llegue a los 5 años pero que da una lección de cómo hay que correr, para verla…
Olatz se va despojando de la ropa y empieza a calentar, en breve le toca el turno y de momento está el día algo frio. Es la última carrera antes de la mía, le digo cuatro tonterías antes de salir y allí va ella a la línea de salida. Son 1600m pero para alguien que no suele correr como si le dices misa. 

Foto Rakel
Le había dicho que serían unas 2 vueltas, la primera bien, según lo esperado, pero cuando da la segunda me doy cuenta de que serán 3 vueltas y eso puede que le descoloque, por suerte tenia fuerzas en la recamara y llega a meta como una txampiñona. Cuando vuelve a mi sitio sabéis lo que le pregunté? Que que tal se lo había pasado, que si había sido duro, pero en ningún momento le dije en que puesto has quedado, es más ni siquiera lo sé a estas alturas, señores/as dejen que los niños disfruten de lo que hagan, es más, nos reímos por el fallo de las vueltas y me preparo para mi carrera.
Meteorológicamente hablando es de los mejores años, fresquito y con poco viento, ideal para correr. A falta de 5 minutos me voy acercando a la línea de salida, voy buscando hueco y me coloco en segunda fila a la derecha detrás del poste hinchable y de Mimenza que dejara sitio en cuanto alargue la zancada. También me encuentro con Garikoitz un viejo conocido de los tris y como suelo decir, que nos sigamos viendo. No sé que pasa pero últimamente las salidas me pillan por sorpresa y esta no es menos, no soy el único y nos cuesta un poco reaccionar pero en breve y unos zarandeos después ya estoy corriendo más o menos cómodo.
Veo pasar a Gus como un avión por la derecha, le han hecho la 13/14 en la salida y tiene que apretar porque que se le escapan los de delante.

Foto Aita
La primera cuesta nos da un buen recibimiento y empieza a calentar los pistones nada más empezar. En la bajada vamos en tropel pero se empiezan a definir los grupos, el primero se aleja como estaba en los planes y este segundo en el que estoy yo, va más rápido de lo que me gustaría pero intento aguantar a ver qué pasa. Estos 3 primeros kilómetros han valido para estabilizar la respiración y comenzamos con la segunda cuesta. No sé ni los que vamos en grupo, estamos 3 intercambiando posiciones según la situación y de momento  me mantengo con algunos momentos haciendo la goma.

Foto Rakel

A esta  altura de carrera ya empezamos a adelantar a participantes doblados, con tanta gente a veces esta difícil el rebasarles, pero para ellos también es difícil colocarse para ser adelantados, por lo menos ponen bastante de su parte para ello.
El ritmo está siendo bastante rápido pero me animo pensando que ya hemos pasado el ecuador de la carrera. Campañilla de última vuelta y a subir de nuevo la cuestarraca. La respiración ya empieza a sufrir estos apretones y la piernas también, pero entre saludar primero a Enaitz que está de fotógrafo a su pesar y dar ánimos a los corredores que van en sillas de ruedas adaptadas y a la gente que va empujando de ellos (todos mis respetos para todos ellos) llego al comienzo de la bajada sin haberme enterado mucho.

Foto Aita
A partir de aquí comienzo a tener un bajón considerable de rendimiento, veo cómo pasan un puñado de corredores y solo puedo seguirles con la mirada a pesar de estar bajando. Paso el pequeño túnel e intento recuperar las sensaciones. Pasado el km 8 mi nivel de sacrifico también decae al ver que no voy a poder coger a nadie de los que me han adelantado. Por suerte en la rotonda de vuelta al pueblo noto que un corredor está cerca de mí, intento aumentar el ritmo y esta vez el cuerpo responde. El ultimo Km y medio va a ser un increschendo de velocidad aprovechando la ligera bajada que hay antes de hacer los últimos metros cuesta arriba.
Parece que no me consigo despegar del corredor, digo parece porque tampoco estoy mirando para atrás en esta posición de carrera. Llegados a la subida final sigo manteniéndome por delante de él, no estoy haciendo un sprint (como el de hace tres años con Beñat que nos jugábamos el cajón) simplemente voy subiendo el ritmo poco a poco para llegar a meta en condiciones. 

Foto Francisco
La verdad que llegar un puesto antes o después en estas circunstancias no me importa mucho pero después de ir tirando espero llegar antes. Veo que nos acercamos al arco de meta, casi debajo de él dejo de apretar y me dejo llevar pensando que estaba el control del chip debajo, pero sin esperarlo se planta en el último momento por delante de mí y queda en un puesto por delante de mío, así son las cosas…
Con tiempo de 34:36 y en 17ª posición llego exhausto a la meta y me doblo para recuperar el aliento, saludo a algunos corredores y me quedo hablando con Gus y Enaitz un ratillo de entre otras cosas el doping tecnológico, jajaja. 


Después y sabiendo cómo se ponen los vestuarios me dirijo a por la ropa para intentar darme un remojón pero a pesar de ello pillo el agua fría de rigor, pero bueno así entramos y salimos más rápido y con una piel más tersa, que a la edad de muchos de los que por aquí andamos ya nos hace falta. También es cierto que cuando te olvidas la toalla y las chanclas las cosas se hacen mucho más rápido e improvisando, jejeje.
Para finalizar y aprovechando el buen día que ha quedado vuelvo de nuevo donde está el meollo de la carrera para degustar el avituallamiento que antes no he podido comer y estar un rato en familia, aunque se echa de menos el momento ese de abrir el papel de meta y ver si tienes que ir a recoger algún obsequio.
Muchas gracias a los organizadores y al pueblo de Idiazabal por portarse tan bien con la gente que allí nos acercamos para hacer un poco de deporte.

martes, 31 de diciembre de 2019

VI San Silvestre Iruña de Oca 2019


5 de la tarde plaza de toros de Zaragoza un calor…..A no que esto no es de aquí. Pues al revés 29 de diciembre un frio que te cagas plaza de Iruña de Oca….
Antes de llegar a ese punto estamos apurando la mañana para gestionar la salida hacia el pueblo Alavés, todo más o menos en orden y salimos en hora hacia el destino. La niebla es muy espesa en Vitoria  pero al ir acercándonos a Nanclares el sol empieza a hacer acto de presencia.  La san silvestre de Iruña de Oca es de las que crea afición, ya no por ser gratuita sino por contar con marcha  (para los que todavía no se animan a correrla), carrera de peques, carrera, post carrera y si señores, gratis.
Bueno como iba diciendo, aparcamos, me acerco a por el dorsal y vamos a un bar a esperar a que pasen los minutos mientras que cada uno de los componentes de los telerines se dedica a sus quehaceres. 

Foto Rakel
A falta de 20 minutos me cambio, decido que a pesar de la rasca, correré solo con camiseta, espero no pasar mucho frio viendo el perfil de la prueba (que vi ayer por primera vez “miedito”)
Saludos y risas habituales con la gente de siempre y se va acercando la hora de salida. Aquí no hay muchos problemas de colocación, pero a pesar de ello yo como siempre un paso atrás y segunda fila. Estamos escuchando a la speaker cuando de repente dan el pistoletazo de salida, nos pilla a la mayoría en fuera de juego, así que botón al start del Garmin y a disfrutar.
Primeros metros, yo pensaba que iba a haber un poco de respiro pero veo que nanai, han salido un par de ellos a toda leche, después Iker y Urko, luego un corredor con la camiseta del Kirolak que me pasa y detrás mío viene Iñigo. Empiezo a coger ritmo y antes de la primera curva rebaso al del Kirolak. Empieza el baile de la montaña rusa, primera subida brutal (tachuela para los traileros) que empieza a hacer estragos y rebaso a otro corredor. Bien situación de carrera con Urko e Iker delante a sus anchas, yo cada vez más lejos e Iñigo detrás de mí.

Foto Rakel

Antes de acabar la subida veo que la sombra de mi perseguidor cada vez está más lejos hasta que la pierdo de vista, es buena señal pero esto acaba de empezar y no sabemos cómo van a aguantar las piernas. En la bajada, intento ir lo más rápido posible sin desmontarme e intento recuperar algo de aliento. En el segundo ascenso vuelvo a tener a la vista la ropa verde de los cracks, pero vamos, que ni por asomo me voy a poder acercar a ellos, por lo menos me viene bien para mantener la chispa intentando mantener referencia visual, aunque eso ya depende más de ellos que de mí jeje.
Nos empezamos a cruzar con los que están haciendo la marcha, en parte está bien porque ves a gente y se te hace ameno el recorrido, pero según la aglomeración es un poco peligroso porque cada uno va por donde quiere. Me habían dicho que era ir y volver por el mismo sitio pero al ver que llegamos al Km 5 de 8 y no volvemos estoy un poco mosca, pero es que había que rodear una zona y ahí empezaba ya el retorno, menos mal.
Las bajadas del comienzo me empiezan a venir a la mente porque ahora toca deshacer lo recorrido y no eran moco de pavo. Por “suerte” recuerdo que el primer km era de subida por lo que ahora nos tocara bajarlo y llegar hasta meta. No soy de mirar atrás y esta vez todavía menos, prefiero vivir sin saber que me pisan los talones hasta que llegue a la parte favorable del último del descenso.
Los ánimos de la gente de marcha hacen que las cuestas sean un poco menos pronunciadas y eso quieras que no ayuda. Después de un fuerte repecho me dicen que un kilómetro de bajada y a meta. A mitad de descenso es cuando me giro para ver la situación final de la carrera, no veo a nadie que pueda cogerme en los metros que quedan. 

Foto Aita
Los dos de delante han ido silbando toda la carrera, pero eso ya lo sabíamos, por lo menos van a respetar lo de que me esperen en meta como les dije, jeje. Última recta, parte de los telerines están por el contrario los pollitos han tenido que hacer sus asuntos. Cruzo la meta con el saludo al gran Aitor y felicito entre risas a los ganadores.
Un crono de 30:58 para algo menos de 9 kms de sube-bajas y buen desnivel me han  colocado en una 3ª posición que ha hecho merecer la pena el calentón de piernas. Después del repost y animar a los demás corredores me dirijo a buscar al Little chicken para degustar entre todos la parrillada que han organizado para los participantes y acompañantes.

Foto Iruña de Oca
Por ultimo viene la entrega de premios, en mi opinión, no soy muy partidario de dar premios en metálico en las carreras populares o por lo menos no tan cuantiosos (200 euros me parece una exageración y lo “critico” desde mi posición de agraciado de un premio de estos), porque al final el interés de algunos corredores va a ser venir, pillar el dinero y marchar (por suerte este año no he visto que haya sido el caso) pero como ya he visto que pasa en algunos sitios… al final el interés por el dinero puede perjudicar el interés por pasar un buen rato corriendo, vamos lo que eran la mayoría de carreras populares cuando yo comencé.


Agradecer toda la organización de este gran pueblo Alavés por todo lo que organizan y que se acabe el año para todos de la mejor manera posible.

martes, 24 de diciembre de 2019

42ª Media Maraton Vitoria Gasteiz 2019


Últimos resquicios del año y a pesar de no haber competido mucho (aunque como siempre digo a mi lo que me gusta es hacer deporte) toca calzarse las zapatillas y asistir a la media maratón de Vitoria. Muchos años son los que llevo asistiendo a esta carrera y si no cambian mucho las tornas y seguimos estando en condiciones espero que lleguen más.
Los días previos la meteorología con el viento y la lluvia estaba haciendo estragos y a pesar de que la previsión era de mejoría habría que esperar hasta el domingo para ver lo que nos encontrábamos. Una hora antes del evento me acerco para poder coger taquilla, que luego se ponen caras y ver el ambiente que hay, aprovechando para saludar a los conocidos que siempre rondamos por estos lares. Me junto con mi padre que casi llega antes que los propios corredores y charlamos un rato antes de irme a cambiar.
Con mucha calma me dirijo a los vestuarios, la gente que está en las taquillas cambiándose hace que haya sitio de sobra y voy sacando las cosas de la mochila, son muy curiosas las conversaciones pre-carrera de algunos, jeje. A falta de media hora estoy saliendo por la puerta para empezar a trotar. Calle arriba calle abajo y el viento parece que nos va a dar la mañana, que sí, que comparado con el día anterior casi no hace pero hacer….hace y va a ir en aumento. Menos de 10 minutos y voy a dejar la sudadera y dar los últimos apretones mientras voy a la línea de salida. La verdad que no sé para qué sirve la mandanga esa de los dorsales por colores porque luego cada uno hace lo que quiere y nadie está allí para organizar el asunto (como sucedía años atrás). Busco algún huequito y salto la valla para colocarme demasiado atrás, pero no voy a empezar a dar empujones, cuando den la salida ya me buscare la vida.

Foto Canofotosports
Pegado a la izquierda de todo el tumulto escucho la cuenta regresiva desde 5 y empiezo a ver los huecos para empezar el slalom. Pistoletazo, esto no avanza  y me quedo con ganas de empezar y no poder. Rebaso la línea de salida a los 4 larguísimos segundos del inicio y empiezo la escalada, como en las mejores bajadas por Cauterets, voy adelantando a corredores que van medio parados, me como alguna que otra rama porque tengo que ir apurando la carretera pero por suerte al llegar a la primera rotonda ya tengo vía libre para poder correr con normalidad.

Foto Rakel
Voy haciendo checking de a ver qué grupo puedo pillar, por el momento vamos en pelotón y no hay movimientos. Primer km rapidísimo como siempre, pero eso ya entraba en los planes. Entrando en la Avenida contacto con el grupo de Bravo e Iñigo, que no sé qué movida ha tenido pero esta enzarzado con otro, de la que paso al lado le comento que lo deje estar y que vayamos a correr. Por delante ya se ha empezado a abrir un hueco y creo que por la gente que hay en este grupo me voy a quedar para no morir en los primeros compases. Me encuentro con un viejo conocido del triatlón de Ondarroa entre los componentes y nos saludos brevemente, a Bravo le sobran las fuerzas para charlar y todo, jaja.
Sobre el km 5 el tocayo arranca, me pienso en salir un microsegundo, pero sabiendo la calidad que tiene no creo que tenga fuerzas para seguirle. Segundo paso entre la multitud de la Avenida y por el momento me encuentro cómodo con el ritmo a pesar de ser bastante alto. Me intento resguardar un poco para que el viento, que está soplando de cara en todo la recta, no me gaste unas energías que luego necesitaré. Después de Portal de Castilla atravesamos el paseo de la Música y los  recuerdos agridulces de mi primer triatlón de Vitoria vienen a la mente, por suerte en esta ocasión tengo un poco más de fuerzas.
De momento el grupo se mantiene hasta la calle Los Herrán donde salta  Iñigo en busca de contactar con alguno de los de delante. Este tramo de la carrera como siempre digo es el más fácil y bonito de correr y si te da un poco el aire de culo pues…. Antes de llegar a Iparralde primera y última naranja que puedo pillar (este año no han estado bien colocadas) cuando otro corredor cambia de ritmo y esta vez intento seguirle, acelero y me pego a él, a pesar de haber contactado, me cuesta mantenerme, me está sacando de punto y todavía me queda más de la mitad de carrera por lo que retomo mi ritmo anterior dejándole escapar.

Foto Endika
En el giro de 180º estoy solo con el viento en contra y esperando que me vuelvan a coger. En la subida a la calle Francia me coloco de nuevo segundo en el grupo y adecuo mi velocidad.
Esquivamos las obras del tranvía en el retorno a la calle principal de la carrera, de nuevo los aplausos de la gente nos animan cuando las fuerzas empiezan a flaquear. Km 15 y giro de 180º de nuevo para encontrarnos de cara con un Eolo que se ha enfurecido y que nos hace apretar los dientes, es el comienzo del calvario. Gracias al giro he podido ver que nos hemos quedado 3 personas y luego el grupo donde íbamos está un poco más atrás, por lo que hay que intentar que no nos pillen. 

Foto Olatz
A parte del viento noto que la temperatura ha descendido, cuesta avanzar y el ritmo empieza a caer. A estas alturas y con la climatología adversa empiezo a pasarlo realmente mal, estoy haciendo un poco la goma  pero a pesar de ello consigo que no se me escape. En el Km 18 de nuevo al pasar por el paseo de la Música empiezo a tener  las piernas cargadas, por lo menos han aguantado un par de kms más que de costumbre. Llegados a este punto cada ráfaga de viento que pega es una odisea, indico al compañero de delante que el giro siguiente es a la derecha para entrar en Fray Francisco, puesto que he visto que se desviaba hacia el otro lado y afrontamos los dos últimos kms. 

Foto Aita
En la larga recta veo que alguno de los de delante está empezando a tener problemas, lejos de intentar ir a por él, mantengo el ritmo para ver si por un casual le damos caza, pero a estas alturas lo que hay que hacer es no perder lo que hemos ganado hasta aquí.
Subida por el Paseo Cervantes, sigue el aire en contra y veo como Rubén, que lleva tirando prácticamente toda la carrera, baja un pelín el ritmo y yo por inercia le paso. No me gustaría que a estas alturas llegue yo antes que el a meta con todo el viento que se ha comido. Como me imaginaba antes del giro del  Estadio me rebasa de nuevo y empezamos a bajar. Por suerte el desnivel negativo, el viento a favor y la cercanía de la meta hace que todos apretemos un poco más y entro a la recta de Mendi intentando coger al corredor rezagado al que le hemos estado comiendo metros. 

Foto Rakel
Él también ha aumentado el ritmo y a pesar de llegar a su altura no consigo pasarle. De repente aparece un niño corriendo los últimos 100 metros solo y cruzándose, intento deducir que será de algún corredor que ha pasado pero esta historia de entrar con niños, perros y toda la parafernalia se pasa de castaño a oscuro y aquí porque entramos por cuenta-gotas, si no podría pasar cualquier desgracia, en fin…..

Foto Canofotosports
Nada más cruzar la línea reduzco la velocidad e intento coger aire, de estas que me entra una arcada pero por suerte y tomándome algo más de tiempo para recuperar queda en un aviso. El tiempo en meta 1:14:04, un buen tiempo para una 27ª posición y una media más para la saca. Saludo al tocayo, Iñigo también aparecen por ahí, Urko (todos mis respetos), Gus, Iker….y en definitiva, el bonito protocolo de siempre dando la enhorabuena a todos los corredores y adentrándome poco a poco en el polideportivo para ver si consigo darme un pequeño masaje.


En la fila del masaje entablo conversación con un corredor que supura felicidad por todos los poros, a sus 47 años ha logrado la marca que quería y esta contentísimo. También me habla de las famosas Nike, que el lleva y que me recomienda que pruebe, que se gana tiempo de verdad, jajaja. Llegados a este punto aunque ya me había percatado, le indico que mire de las 8 camillas de masaje 6 tienen las famosas zapatillas. Yo como le digo y he dicho siempre, el día que estén en mi rango de precio (que es bastante bajo, todo sea dicho) pues seguramente me las compre, pero no por hacer las mejores marcas, porque está  claro que algo tienen para hacer que corras más, sino por las pocas carreras que corra hacerlas en igualdad de condiciones y no como ahora, pero bueno eso será de aquí a unos años, jajaja. Como digo yo “Las Nike son al Doping lo que el alcohol a las drogas”.
Finalizado el masaje y empezando a estar frio ,me dirijo a reunirme con los telerines que estaban en casi todos los lados del recorrido y a pegarme una duchica rápida y así poder ir a ver al pollito, que solo me ha podido percibir en una de las calles de la carrera.